Manzanillo.— Mientras la vida cotidiana va regresando a Manzanillo, el segundo municipio con más daños en Colima, tras el sismo de magnitud 7.7 del lunes pasado, la exigencia para que se instale una alerta sísmica se multiplica entre la población.
Empresarios hoteleros y restauranteros que pidieron el anonimato denunciaron que en este puerto no existe un equipo de alarma que alerte a la población en caso de un sismo o tsunami.
Consideraron que estas alertas son importantes para que la población pueda ser informada y, en la medida de lo posible, tenga tiempo para ponerse a salvo y evitar una tragedia.
Leer más: Ataque a billar en Tarimoro, Guanajuato, deja 9 muertos y 1 herido
Subrayaron también la necesidad de que las autoridades estatales desarrollen un plan de contingencia en caso de que se presente algún fenómeno natural de alto riesgo, ya que, recordaron, Colima es un estado sísmico.
Hasta las 20:00 horas de ayer, el Servicio Sismológico Nacional tenía registradas mil 159 réplicas del temblor ocurrido el lunes, con epicentro en Coalcomán, Michoacán, muchas de las cuales se han percibido en esta ciudad.
La réplica más fuerte, de magnitud 5.8, tuvo epicentro en Tecomán, en Colima.
José Miguel Padilla Gutiérrez, subdirector de la Unidad de Protección Civil y Bomberos de Manzanillo, confirmó a EL UNIVERSAL que no hay un sistema de alerta sísmica o de tsunami para Manzanillo. Explicó que hay una, pero es para las instalaciones portuarias. “Sin embargo, no es suficiente para toda la ciudadanía. Esa alarma sería de gran utilidad para todos”, consideró.
Regresa la cotidianidad
A pesar del temor que todavía existe entre la población de que una de las réplicas del sismo pueda ser de mayor magnitud, la ciudadanía ha retomado su vida.
La actividad comercial se restableció en su totalidad, al igual que los servicios turísticos; sin embargo, las escuelas siguen cerradas, y se anunció que jueves y viernes las clases serán virtuales.
Irene, ama de casa, contó que a pesar del temor que tiene de que vuelva a cimbrarse la tierra, “la vida tiene que seguir y no hay más”. Recordó que el sismo del lunes la agarró en una tienda de autoservicio: “En ese momento sentí mucha tristeza y miedo, pero le digo, estamos de pie, aunque nos queda un trauma, que ya nada más estamos a la expectativa de ver a qué hora vuelve a suceder [un sismo]”.
Irene reveló que le dio mucho miedo volver a salir para comprar su despensa, pero insistió en que no le queda de otra. “Ni modo. La vida sigue”.
Protección Civil sigue en alerta
En tanto, todo el personal de Protección Civil y Bomberos se mantenía ayer en alerta, al tiempo que continuaban los trabajos de evaluación de daños en edificios y casas-habitación.
El subdirector de Protección Civil municipal, José Miguel Padilla Gutiérrez, señaló que la fase de atención ya concluyó y ahora están en etapa de evaluación de edificios y viviendas que podrían haber resultado dañadas, además de la supervisión a centros comerciales por si alguno presenta riesgo estructural.
Padilla Gutiérrez recordó que tan sólo el día del sismo recibieron alrededor de 826 llamadas de emergencia.
Autoridades municipales indicaron que hasta la tarde de ayer tenían registradas 689 viviendas con daños, además de diversos edificios, una tienda departamental, donde falleció una mujer, y un centro comercial, donde murió un hombre.
Suscríbete aquí para recibir directo en tu correo nuestras newsletters sobre noticias del día, opinión, opciones para el fin de semana, Qatar 2022 y muchas opciones más.
[Publicidad]
[Publicidad]


