Así eran las baladas de los 80, una época de sumisión y represión para la mujer

Letras de artistas como Yuri, Amanda Miguel y Daniela Romo retratan la sumisión y el sufrimiento de la mujer dentro de un romanticismo visto desde la perspectiva masculina, explica la antropóloga social, Sofía Huerta

Así era la sumisión femenina en las baladas de Yuri y Daniela Romo
Amanda Miguel, Yuri y Daniela Romo. Fotos: Archivo
Espectáculos 14/04/2021 03:00 Ariel León Ciudad de México Actualizada 08:56
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Si se cree que las telenovelas educaron emocionalmente a muchas generaciones de mexicanos, las baladas románticas quizá también hicieron su aporte en mostrarle a la mujer de los 80 cómo debía amar o cuál era su papel en la sociedad.

Tras el auge de musicales como "Mentiras", temas de Yuri, Dulce, Amanda Miguel, Daniela Romo y un par de exponentes más se pusieron de moda entre los jóvenes (o quizá siempre lo estuvieron), cuya mayoría de las letras que entonaban, eran una muestra clara del concepto machista en el que se concebía al género en esa época.

Canciones como “Secretaria” de Mocedades, “Amiga mía”, “De mí enamórate” o “Él me mintió”, son sólo una muestra de que en aquellas épocas el papel de la mujer era de sumisión, en donde el hombre era una especie de ser rescatador sin el cual la mujer no tenía motivos para vivir.

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Canciones escritas por hombres hablan de la mujer

Para la antropóloga social de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), Sofía Huerta, las líricas de esos años son una muestra del momento histórico que atravesaba la mujer en esa década, aunque si bien estaba entrando de lleno a un campo laboral dominado por los hombres, también su papel se reducía al de secretarias o al de combinar su faceta profesional con el de ama de casa o roles socialmente impuestos.

“En los 80 la mujer vive un proceso muy particular que tiene que ver con su integración en el sector laboral mexicano, que lleva procesos políticos y sociales muy particulares, y de alguna manera, las mujeres fueron incluidas en el sector de la economía. En los 80 hay un momento en el que la mujer no sólo está en la casa haciendo quehacer, tiene que trabajar y tiene que tener una relación estable entre trabajo, pareja, hijos y casa. La manera en la que se escriben estas letras tienen que ver con una forma histórica de concebir a la mujer, al género y las relaciones en un sistema de valores y tradiciones”, comentó Huerta.

 

Lo cierto es que las canciones que encumbraron a esas famosas fueron escritas en su mayoría por hombres, de tal modo que esa era la visión masculina en aquellos años, lo que según la antropóloga explica porqué en muchas de esas canciones el hombre era el tema principal.

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“En los 80 la gente que consume esa música son mujeres que tienen entre 18 a 30 años y la forma en la que se consumía era a través de la radio, mujeres que estaban trabajando, en el carro, cocinando o haciendo el aseo; a partir de ahí se va expandiendo. Generalmente estas letras las escribían hombres, quienes mantienen esa idea del romanticismo a través del sufrimiento o el dolor, la idea de la balada romántica es así y es clásica de esa década”, enfatizó.

 

La mujer, antagonista de la idea machista

El género de la balada romántica de los 80 se basa en tener a la mujer no como protagonista, sino como antagonista del hombre y eso, señala la antropóloga, no necesariamente reflejaba la realidad que se vivía entonces, pero sí repercutió en la manera en la que el público podría concebir más tarde sus relaciones sexoafectivas.

“Mientras que en la balada es la mujer despechada, en la ranchera la mujer es la traidora, en algún momento en el desarrollo de la balada romántica en México hay una ruptura en cómo se utiliza la figura de la mujer en los géneros y empiezan a surgir canciones como las de Yuri, que no necesariamente son la réplica de una realidad, sino de posibles realidades”, indicó.

No obstante, la especialista considera que en la actualidad existen exponentes que han logrado dar vuelta a los tópicos que se manejan en las canciones populares actuales y en las que hoy el hombre no es el centro de ellas y en las que tampoco existen los roles de género dentro de sus letras.

“Ahora la balada romántica se escribe de otras cosas, no sólo (referentes) al hombre, por decir un ejemplo, Natalia Lafourcade ha escrito canciones de amor hacia la música y eso cambia el sentido de qué es la música romántica y la balada romántica. Estamos en un momento en el que la mujer no sólo es la pareja, se va diversificando, ya nos gustan otras cosas y se nos acepta que nos gusten otras cosas, hoy tenemos reconocimiento y una vida y eso es un impacto positivo en general y en cuanto a las letras, ahora se dirigen más hacia la emancipación de la mujer”.

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Aquí algunos fragmentos de baladas románticas de los 80 en donde la figura de la mujer giraba en torno al hombre, lo que quizá hoy sería un discurso políticamente incorrecto.

Canción: “Amiga mía”
Intérprete: Yuri

Amiga mía, sé que estoy quitándote
Al hombre de tu vida
Amiga mía, sé que estoy matándote
Y es lenta tu agonía
Amiga mía, qué difícil es
Decirte amiga ahora
Amiga mía, lo amo tanto y sé
Que él a mí también me adora

Canción: “De mí enamórate”
Intérprete: Daniela Romo

Desde que te vi
Mi identidad perdí
En mi cabeza estás
Sólo tú y nadie más
Y me duele al pensar
Que nunca mío serás
De mí enamórate
Mira que
El día que de mí te enamores
Yo voy a ser feliz...

Canción: “Él me mintió”
Intérprete: Amanda Miguel

Él me mintió, él me mintió
Era un juego y nada más
Era sólo un juego cruel de su vanidad
Él me mintió
Con el corazón destrozado y el rostro mojado
Soy tan desdichada, quisiera morirme
Mentiras, todo era mentira, palabras al viento
Tan sólo un capricho que el niño tenía


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