En términos de inclusión, la actriz de doblaje considera su profesión como muy noble.

En sus más de 20 años de carrera no ha vivido alguna injusticia porque, explica, en el caso de los salarios hay tabuladores de pago como actor y como director y no importa si eres hombre o mujer.

“Te van a pagar lo mismo porque tu objetivo es el mismo, esa es una cosa maravillosa y es algo que no importa quién seas, cuáles tus preferencias, tu género, tu origen, no importa”, dice Gómez en entrevista.

El problema es que, de origen, en los proyectos audiovisuales todavía no hay un equilibrio aunque sí ve un avance.

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“Ahora hay más participación de la mujer en todos los proyectos que vemos en pantalla, nuestro trabajo como actrices está limitado a lo que ya está creado originalmente; entonces, si habemos 200 actores hombres especializados en doblaje y 200 mujeres, los que siempre van a tener trabajo son los hombres y las mujeres hoy sí, hoy no”.

Agrega: “Para la cantidad de personajes que se requieren en pantalla son muchísimo más los hombres que lo que hay de mujeres, entonces ahí no podemos debatir nada”.

450 millones DE ESPECTADORES  disfrutan del doblaje que se hace en México.

A pesar de ello Rebeca ha logrado dar voz en español a personajes de carne y hueso como Reese Witherspoon en Legalmente rubia y animados como la amargada Mandy en Las sombrías aventuras de Billy y Mandy y hasta en Daring do de My little pony.

Pero además hay una ventaja en las voces femeninas y en la capacidad de saber utilizar la voz que personalidades como Marina Huerta han sabido explotar.

Si para alguien su nombre no suena familiar sus personajes seguramente sí: Bart Simpson, Carlitos Baldosa, Silvestre y Piolín, entre otros.

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“Las mujeres, por nuestra tesitura de voz, es más común que hagamos personajes masculinos, niños, y llegamos alrededor de los 10, 12 años dependiendo la imagen, a veces los podemos llenar y ya más grandes ya no, ya nos oímos francamente mal. Es un reto”, relata.

“Los que hacemos doblaje somos en su mayoría actores. Es muy divertido y es eso más que nada un reto para que lo puedas hacer bien, para que el que está del otro lado de la pantalla sí se crea que es un niño de verdad el que está hablando… considero que eso está padre”.

Así como ellas han destacado nombres en el doblaje latino como Andrea Coto (voz recurrente de Meryl Streep y Diane Keaton, entre otras), Rocío Garcel (Bulma en Dragon Ball y Dragon Ball Z hasta parte de la saga Cell), y Loretta Santini, quien trabajó en la adaptación musical de openings de animes como Sailor Moon y Dragon Ball Z.

 80 AÑOS de historia tiene el doblaje de voz en nuestro país. Disney fue el pionero. 

“El reto de un buen actor de doblaje es tener un gran abanico de voces, es muy raro el que únicamente tiene su voz y ya, digamos que no sirve, está demasiado limitado”, señala Marina.

“Todos buscamos ser muy versátiles porque a veces no hay un personaje femenino pero sí puede haber un niño, una viejita, una gallina o un pato que yo puedo interpretar. Y si lo hago bien, me van a llamar a mí. Ese es el reto que tenemos todos para estar en el doblaje, no dependemos de nuestra voz natural".

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Mujeres fuertes

En el marco del Día de la Mujer, las actrices aplauden que hoy se pueda alzar la voz más fácilmente en términos como el acoso. Marina señala que como en cualquier profesión hay compañeros que quieren cruzar la línea profesional pero gracias a su carácter fuerte nunca ha vivido algún mal episodio.

“Como en muchos lados está el director fajador, el compañero que se pasa de lanza y el galán pero yo siempre he sido una mujer a quien esas cosas no me preocupan, ahí están y aprendes a lidiar con eso. Sí he tenido acosadores y cosas así pero no ha sido algo que realmente me quite el sueño, como que aprendes a lidiar con eso, he sido una mujer de un carácter fuerte y esas cosas para mí eran como ‘otro pendejo más’”, comparte.

“Nunca tuve que hacer nada hasta ahorita en 35 años de carrera, nada sexual o cosas así, para conseguir algo entonces no entiendo ni justifico a las chicas que optan por ese camino pero pues existe, ahí está, ya es decisión de cada quien, yo me voy más por el rollo de que como mujer tienes que crecer en tu autoestima, estar muy segura de lo que tú aportas y eres antes de llegar a ese tipo de cosas. No las justifico, las respeto pero no comparto esas prácticas”.

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Al respecto, ambas actrices envían un mensaje tanto a sus seguidoras como a aquellas mujeres que empiezan o sueñan con una carrera en el doblaje.

“Todo se puede, no es cuestión de género, es cuestión de querer hacerlo; por estar en una sociedad latina ha habido mucho tema en donde le dan preferencia al otro género pero la realidad es que vivimos una maravillosa época en la que no importa tu género solamente tienes que hacer lo que te gusta, buscar lo que te gusta, nada te puede detener, tienes derechos y obligaciones como todos y también responsabilidades”, dice Rebeca.

“Creételo de verdad que las mujeres somos muy fregonas, claro que se han encargado de hacernos creer que no, pero no les creas eso”, dice Marina.

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Voces de siempre


La historia del doblaje mexicano se puede dividir en tres grandes etapas o épocas.

*La primera época de doblaje fue en los años 40, cuando llegaron a México versiones de películas y caricaturas de Disney, Warner Bros y 20th Century Fox.

* En los años 80 sucede un gran cambio con la llegada de caricaturas japonesas.

* Aunque ha tenido baches en los últimos 10 años debido a crisis económicas, el doblaje mexicano se mantiene gracias al talento de actrices como Andrea Coto.


“Las mujeres, por nuestra tesitura de voz, es más común que hagamos personajes masculinos, niños, y llegamos alrededor de los 10, 12 años”
Marina Huerta, actriz de doblaje


“Te van a pagar lo mismo porque tu objetivo es el mismo, esa es una cosa maravillosa y es algo que sucede porque no importa quién seas”
Rebeca Gómez, actriz de doblaje