Covid contagia de estrés, ansiedad y tristeza al cine

Cassandra Sánchez pensó que jamás volvería al set y Ana Layevska extraña los abrazos. Igual que estas actrices, directores y técnicos sufren golpes emocionales por la pandemia

Covid contagia de estrés, ansiedad y tristeza al cine
Enfermo amor se hizo en Guadalajara. Foto: Cortesía.
Espectáculos 04/07/2021 02:40 César Huerta Actualizada 19:00
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Durante lo fuerte de la pandemia por Covid-19; Cassandra Sánchez Navarro soñó muchas veces que jamás volvería a actuar; Ana Layevska se dio cuenta, cuando pisó un set, que llevaba meses sin abrazar a alguien, y Frank Rodríguez llegó a salirse de una locación porque el estrés de evitar contagio era extremo.

El director Carlos Bolado (La hermandad) fue víctima de un falso positivo, lo cual preocupó a todo mundo, y el productor Edher Campos terminó con su tranquilidad cuando en su celular llegó a tener hasta 15 chats abiertos para controlar lo que pasaba en su largometraje.

¿Algo más? Rafa Lara trabaja en suprimir una escena que originalmente tenía varios extras, lo cual es imposible por el tema de la enfermedad. Y Fernando Noriega debía, como protocolo, comer e irse a su auto para no tener contacto con alguien.

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Más allá del aumento en los presupuestos de películas y series destinados para insumos sanitarios, así como tener menos tiempo para filmar, el Covid-19 ha golpeado en lo anímico y en costumbres a las personas de cualquier producción.

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Andrea Martínez y Tenoch Huerta en el rodaje de TARE. Foto: Diego Simón/ EL UNIVERSAL.

“Ya quería ver la cara de otros actores y si la única forma es con protocolos, sin problema”, exclama Sánchez Navarro, quien en mayo filmó la versión cinematográfica de la obra Enfermos de amor.

Ella, junto con otros 17 actores, como Zuria Vega y Fernanda Castillo, tuvieron que adaptarse a un esquema en donde por dos días de rodaje había que permanecer varios sin poder salir.

“Ya quería ver la cara de otros actores y si la única forma es con protocolos, sin problema. Hubo una etapa en la que pensé que no volveríamos”; CASSANDRA SÁNCHEZ NAVARRO, Actriz.

Para hacer prueba de vestuario, por ejemplo, tenían que permanecer aislados, someterse a detección del virus y después de vuelta al encierro. Así cada que hubiera otra actividad. Los ensayos se hacían muy cerca a su llamado, para que no hubiese oportunidad de contagio.

“Se dice que a los actores se les paga por esperar, aquí puede decirse que así fue”, comenta Marco Polo Constandse, codirector del filme.

Enfermos de amor fue filmada en varias locaciones de la Ciudad de México, un lugar tradicional para rodajes y lo cual era cotidiano hasta principios de 2020.

CASSANDRA SÁNCHEZ
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Por casi un año paró actividades al posponerse proyectos.
Enfermos de amor fue su regreso a los sets, bajo la dirección de Marco Polo Constandse.
El día que regresó al set de grabación se quedó con las ganas de abrazar a todos, como era su costumbre.

CARLOS BOLADO
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Se ha convertido, dice, en un experto de protocolos y toma de pruebas Covid-19.
Dirigió episodios de Malverde, ¿Quién mató a Sara? y actualmente la nueva temporada de La Reina del Sur
Terminó un proyecto sobre narcos para la extinta plataforma Quibi, especial para móviles. 

Se estima que en etapa prepandémica había en promedio 60 producciones audiovisuales diarias ocupando las calles.

Ahora, comenta Edher Campos (Año bisiesto) se batalla un poco más para encontrar los espacios que ayuden a contar una historia. El año pasado rodó en Sonora la cinta Cartas desde el país de los tarahumaras, donde no hubo gran problema y, hace una semanas, en la capital mexicana, concluyó Hueseras.

“Aquí había casas particulares o departamentos donde la gente no nos quería abrir sus puertas, decían que tenían una persona mayor o había temor de quien estaría adentro; una señora de plano nos dijo: ustedes estén, pero yo me encierro en el cuarto. Y no la veíamos en todo el día”, relata Edher.

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“Otra cosa que cambió obvio fue la alimentación. En el rodaje teníamos muchas manzanas, que son muy portátiles, y botellitas de agua, que dan más seguridad que el tradicional garrafón del que todos tomaban antes”, detalla Campos.

Frank Rodríguez es un actor y productor que de julio a febrero no paró de filmar en la Perla Tapatía, ya sea como productor o actor. “Y pues ahora había más tiempo para escribir los guiones o afinar cosas. Por respeto a todos, en los rodajes no salía para nada, más que al set”.

Quienes han llegado a contar con camper, tuvieron que adaptarse para ensayar en él, solos, como Darío Yazbek.

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“Aquí había casas particulares o departamentos donde la gente no nos quería abrir sus puertas, decían que tenían una persona mayor o había temor”; EDHER CAMPOS, Productor.
 

“Ahora sí que, de trabajar en estas condiciones a estar encerrado en casa, mejor esto. Y ahora estamos con dos o tres pruebas Covid a la semana, rascando donde ya no tengo cerebro”, comenta divertido el histrión.

“Comer sin nadie más al lado, cuando como actores somos seres sociables, está cañón”, indica por su parte Jero Medina, actor de la serie Somos, que se encontraba en grabaciones cuando la pandemia la detuvo.

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La serie fue de las primeras en retomar actividades en Durango, cuando se permitió con grupos reducidos de trabajo y protocolos rígidos.

“Lo más difícil ha sido cargar con el cubrebocas que no permite respirar del todo y acalora, en ningún momento podemos quitarlo y aparte como somos menos, cuesta un poco más todo”, comenta Melody, integrante del grupo Amazonas Eléctricas, staff especializado en iluminación y tramoya.

DARÍO YAZBEK
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FERNANDO NORIEGA
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Participa en el cortometraje The caddy, de los primeros en rodarse en Estados Unidos durante la pandemia.
Tenía que comer solo, para evitar contagios entre equipos.
Poco podía platicar con sus compañeros y a distancia sana.

Sin cifras oficiales, se estima que de julio a mayo se han rodado o grabado poco más de una veintena de películas y series en territoiro nacional; esa cifra es poco menos que la mitad de lo que en marzo de 2020 se encontraban en distintas facetas de producción.

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María Novaro, directora del Instituto Mexicano de Cinematografía, asegura que el golpe no fue tan brutal como se esperaba en la producción de cine, lo cual se verá en la próxima edición del Anuario Estadístico de Cine Mexicano.

“A todo hemos tenido que adaptarnos, ahora estar frente a una pantalla de computadora ha sido demandante, han sido videoconferencias, zoom hasta las 12 de la noche, sábados y domingos, pero es la único que se puede controlar entre tanta gente”, concluye Campos.

RAFA LARA
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Estaba a dos semanas de terminar Hijo de familia cuando todo se detuvo por el Covid. 
Hay escenas con mucha gente que están reescribiéndose para que sea la menos posible.
Está por comenzar la segunda temporada de De brutas, nada.

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