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¿Qué pasó con la herencia "maldita" de Cantinflas?

Mario Moreno Ivanova, hijo adoptivo de Cantinflas, y su sobrino, Eduardo Moreno Laparade, mantuvieron una disputa legal por los bienes del actor; hoy ambos están muertos

Cantinflas y la herencia "maldita" que se esfumó con los años
Cantinflas. Foto: Archivo EL UNIVERSAL
Espectáculos 23/02/2021 08:31 Janet Mérida Ciudad de México Actualizada 08:31
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Cantinflas es un icono de la Época de Oro del cine mexicano, cómo olvidar la película ganadora del Oscar, “La vuelta al mundo en 80 días” o las muchas películas con las que dio vida a la gente del barrio.

“El barrendero”, “El Extra”, “El bolero de Raquel” son algunas de las más de 50 películas que divirtieron al público mexicano y que lo convirtieron en uno de los mejores artistas de su época.

Con su trabajo, histrión habría acumulado una fortuna de 70 millones de dólares, mismos que se esfumaron al momento de su muerte, así como una herencia que incluía varias propiedades y sobre todo sus filmes, que provocaron una disputa legal entre su hijo adoptivo, Mario Moreno Ivanova, y su sobrino, Eduardo Moreno Laparade.

Moreno Ivanova fue el único hijo de Cantinflas, quien fue adoptado por el artista y su esposa, Valentina Ivanova. El actor y productor murió el 20 de abril de 1993 debido a un infarto, tras padecer cáncer de pulmón.

Al momento de su muerte, Mario Moreno Ivanova comenzó una disputa legal con Eduardo Moreno Laparade por el legado fílmico del artista, conformado por 39 películas que su padre le habría heredado a su sobrino un mes y medio antes de su muerte. Este pleito legal se extendió los 20 años siguientes.

En 2003, Mario Moreno Ivanova declaró a EL UNIVERSAL que nunca vio la herencia que acumuló su padre, pues tras su muerte, en 1993, se dirigió al banco para congelar sus cuentas y allí se llevó una gran sorpresa.

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Foto: Archivo EL UNIVERSAL 

“El saldo de Banamex, donde yo sabía que había como 68 o 70 millones de dólares, era solamente de 13 mil nuevos pesos”, comentó.

Su primo, Moreno Laparade, fue hijo de Eduardo Moreno Reyes, hermano menor de Cantinflas y su apoderado y mánager durante casi cincuenta años. De acuerdo a Laparade, el 4 de marzo de 1993, cuando Cantinflas estaba en el lecho de muerte, le cedió los derechos de 39 películas, mismos que Laparade reclamó al morir su padre. 

En palabras de Ivanova, en el pleito legal por estas películas perdería las propiedades que le había dejado su padre,entre ellas un rancho, una residencia, departamentos en Acapulco y autos de lujo.

Entre las 39 películas se encontraban “Ahí está el detalle”, “No te engañes corazón”, “El Circo”, “Los tres mosqueteros”, “El mago”, “Señor fotógrafo”, “El barrendero”, entre otras. Estas películas fueron producidas por POSA Films y POSA Films Internacional, compañías de Cantinflas.

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Hemeroteca EL UNIVERSAL 

En una entrevista para El País en 2012, Moreno Laparade declaró que si su primo no tenía nada era porque no había sabido administrarlo. “Era el dueño de casi todo, pero todo lo tiró, se lo metió por la nariz”.

En 2014, la Suprema Corte de Justicia dio la sentencia definitiva sobre el caso, y determinó  que Eduardo Moreno Laparade era el sucesor de los derechos de las 39 películas. Este triunfo lo autorizó para cobrar las regalías generadas por las películas durante esos años de conflicto legal, así como firmar contratos de distribución y anular otros contratos hechos por Ivanova. Cuando se dio la sentencia definitiva, Laparade reiteró en conferencia las palabras contra su primo.

“Él fue el heredero único y universal, con la excepción de las películas que me cedió en vida, y todo eso ha tenido un solo destino: la nariz de Mario Arturo”.

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Foto: Archivo EL UNIVERSAL 

En 2017, Laparade declaró al matutino Sale el Sol que las regalías que se habían obtenido legalmente se habían donado a alrededor de 3 mil instituciones en México y el extranjero, así como asilos de ancianos, entre ellos La Casa del Actor.

La de 2014 en contra de su primo no fue la única disputa legal de Ivanova por el legado fílmico de su padre, pues en 2002, ocho años después de la muerte de Cantinflas, un juez federal de Los Ángeles determinó que 34 películas del Mimo de México eran propiedad de Columbia Pictures y no de su hijo, quien había establecido la demanda, esto debido a que en 1946 firmó un contrato con Columbia para la distribución de las producciones en México. Aunque este caso se resolvió, la pelea legal entre los primos se extendió por dos décadas.

Ivanova murió 3 años después de perder el proceso legal contra su primo, en 2017, debido a un infarto fulminante. El 20 de febrero de 2021, su primo, Eduardo Moreno Laparade, murió a causa de Covid-19. En vida, cada uno creó instancias para administrar el legado del artista.

En 2010, Mario Moreno Ivanova fundó junto a su esposa, Tita Marbez, la empresa Mundo Cantinflas, que busca difundir la imagen del cómico como marca. Entre los productos que distribuyen se encuentran salsas y playeras, y también tienen una máquina del tiempo en la Feria de Chapultepec, que permanece cerrada desde 2019 tras un accidente.

Lee también: Tita Marbez, heredera de Cantinflas, saca su lado altruista 

Cuando la muerte sorprendió al único hijo de Cantinflas, Tita declaró que había dejado su testamento en orden y que habían establecido que si uno de los dos moría, el otro se quedaba con el resto de las acciones.

Marbez pasó a ser la heredera universal del legado de Cantinflas. Laparade la demandó por el costo del proceso legal de dos décadas que sostuvo con su primo.

“Tengo pendiente la demanda por daños y perjuicios porque yo gané todo ese juicio y ahora tiene que pagar gastos y cosas porque ella dice que es la heredera universal”, dijo en 2018 a medios de comunicación, y agregó que si Marbez no tenía dinero, podía pagar con la imagen de su tío.

En enero de este año, Marbez dijo que ya no tenía ningún conflicto legal con Laparade o su familia, y agregó que ella y su fallecido esposo, Moreno Ivanova, firmaron en 2016 un contrato por diez años con Televisa para realizar la bioserie de Cantinflas, pero que si no se realizaba en ese tiempo simplemente se acababa ese contrato por el que además, ya habían recibido un pago.

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Foto: Archivo EL UNIVERSAL 

El 8 de junio de 1993 Eduardo Moreno Laparade creó la fundación Mario E. Moreno A.C. “con el fin de difundir la vida y obra de Mario Moreno Cantinflas, así como continuar con la labor social y humanitaria que lo distinguió toda su vida”, como se escucha en un video de la fundación.

Esta se encarga de realizar exposiciones, ediciones, publicaciones, así como la celebración de su natalicio y su homenaje luctuoso, conferencias, cursos, pláticas y demás actividades relacionadas con la obra de Cantinflas, así como la continuación de sus obras filantrópicas.

A principios de los años 40, Cantinflas impulsó la idea de construir un hogar para los actores de la tercera edad. Durante su cargo como Secretario General de la ANDA impulsó con fuerza la creación de la Casa del Actor, misma que fue inaugurada el 2 de febrero de 1944.

Cantinflas se convirtió en el presidente de la Casa del Actor y a su muerte le siguieron Jorge Mondragón y posteriormente Maty Huitrón. A la muerte de Maty, en 2019, Eduardo Moreno Laparade tomó la presidencia de la casa.

Tras la muerte de Moreno Laparade, su exnuera, Abril del Moral, ha declarado que desconoce si hay un testamento o el destino de las 39 películas que su tío le habría heredado.

Todo el brillo, éxito y dinero que generó la carrera de Cantinflas a lo largo de su vida, se transformó en una maldición para sus descendientes, maldición que sigue y seguirá dando de qué hablar aunque hayan pasado 28 años de la muerte del actor y tras la muerte de Ivanova (2017) y Laparade (2021).

rad 

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