Actor de "It" cuenta su experiencia de posesión demoníaca 

Will Beinbrink dice que era tan sólo un niño cuando sintió cómo su cuerpo se llenó de un sentimiento oscuro y diabólico. Hoy, estrena el filme “El exorcismo de Dios” 

Will Beinbrink
Foto: Instagram Will Beinbrink
Espectáculos 19/02/2022 10:33 César Huerta Ortiz Actualizada 10:35
Guardando favorito...

Will Beinbrink, actor de “It capítulo 2”, era un niño cuando dice que sintió cómo el demonio se apoderaba de él. 

Eran las nueve de la mañana y estaba a las afuera de una iglesia de San Diego, después del servicio religioso matutino, cuando de pronto sintió que su cuerpo se llenaba de un sentimiento oscuro y diabólico. 

"Pensé muchas cosas que no quiero recordar, pero mi cerebro me dice que el diablo entró en ese momento", cuenta un poco nervioso. 

La hora la recuerda bien, porque dice que el nueve ha sido un número que ha formado parte de su vida para cosas negativas. Dicha cifra es, también, una manera de leer de cabeza el 6, número del diablo. 

A sus 48 años, este actor nacido en Maryland es conocido mundialmente porque en la adaptación moderna de la novela de Stephen King, interpretó a Tom, el exmarido abusivo, violento y sádico de  Beverly Marsh (Jessica Chastain), una de las principales de la historia. 

“It 2” estrenó el noveno mes (septiembre) del prepandémico 2019. Y otra vez ese número está presente en su vida. Como cuando a esa edad, sus padres se divorciaron. 

Contabiliza hasta hoy una filmografía de 69 producciones, entre ellas las series “Jane the virgin” y “Dark”, así como los filmes “Sin city 2” y “Manhattan en la oscuridad”. 
 

"Cada que aparece ese número pasan cosas especiales en mi vida. Tenía esa edad cuando mis padres se separaron, me sentó en el colchón y tuve un sentimiento de no ser suficiente, que no estaba bien, que había un problema conmigo y era de gran impacto. 

"Ahora cada vez que algo me causa miedo, recuerdo ese momento, fue algo muy significativo para mí", comenta Beinbrick. 

Su más reciente trabajo es con México: “El exorcismo de Dios”, donde interpreta a un sacerdote estadounidense que decide vivir en el país luego de un encuentro sexual con una exorcizada. 

"Me gusta el cine de terror cuando es una película bien hecha, no para gritar o saltar, sino que tenga temas universales y personajes muy especiales, que importen y aquí la culpa forma parte de eso", expresa. 

"Pensar que los ídolos como Jesús (Jesucristo) o la Virgen María estén posesionados, da terror a una persona católica y eso da un impacto visual para quien lo ve", considera. 

Y él sabe de iglesia y demonios. 

rad 

Comentarios