Un programa progresista para un nuevo México

Jesús Zambrano

A partir de la propuesta de crear un Frente Amplio Democrático, plural y progresista sobre la base de un programa común que responda a los reclamos de la mayoría nacional, se ha desatado una discusión acerca de si es posible aglutinar a diversas fuerzas políticas de derecha, centro-derecha, de izquierda, y de la sociedad civil.

Representantes de amplios sectores del medio intelectual, académico, empresarial, del arte y la cultura, y de los comunicadores, así como de liderazgos de partidos opositores al PRI saludan con simpatía esta iniciativa.

En tanto que otros, especialmente el PRI y López Obrador (AMLO-Morena), descalifican el planteamiento ¡oh, paradojas de la vida! diciendo que pretender aliarse el PRD, PAN y otras fuerzas de izquierda y progresistas como Movimiento Ciudadano, sería como “juntar el agua y el aceite”, que es sólo por “temor a ellos”.

La razón es simple: el PRI quiere la continuidad del viejo régimen presidencialista, autoritario y corrupto; y requiere que todas las oposiciones se mantengan divididas para ganar la Presidencia.

AMLO, el dueño y seguro candidato de Morena, no quiere la unidad de todas las fuerzas de izquierda, democráticas y progresistas porque ofrecen una salida real, pacífica, ordenada y democrática a la crisis de fin de régimen; con un gobierno de coalición, que supere al presidencialismo ya agotado. AMLO quiere un presidencialismo con mayor concentración del poder en una sola persona, sin contrapesos molestos en los poderes Legislativo y Judicial.

AMLO ha dicho que no quiere nada con el PRD porque “es instrumento de la mafia del poder”; pero tampoco lo quiere aliado con el PAN y otras fuerzas porque son un riesgo real para sus ansias de controlar al país.

Es posible y necesario crear este Frente Amplio Democrático. En su base debe estar un programa mínimo que recoja las necesidades y aspiraciones nacionales. Eso es lo fundamental y ya se están haciendo propuestas. La plataforma “Por México Hoy” planteada por Cuauhtémoc Cárdenas es una muy buena base para un programa progresista. El PRD tiene las suyas, que ya ha hecho públicas. Los demás partidos opositores también.

Especialmente las propuestas de la iniciativa que impulsa el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas y las del PRD en su planteamiento de Frente Amplio, son coincidentes en puntos sustantivos; por ejemplo: Derechos Humanos; cero tolerancia a la corrupción y a la impunidad; replantear la reforma energética y revertir sus efectos negativos al desarrollo nacional; y fortalecimiento del mercado interno con énfasis en la recuperación de la soberanía energética.

También ambas agendas concuerdan en el impulso del empleo y la recuperación del poder adquisitivo del salario; mejorar la calidad de la educación nacional; promover una nueva estrategia de seguridad; garantizar el pleno respeto de los Derechos Sociales y Humanos, la libertad de expresión, la democratización de los medios de comunicación; la ciudadanización de las instituciones políticas y la expansión de los métodos de Democracia Participativa.

Incluso, ha sido agenda del PRD la despenalización de algunas drogas como alternativa para disminuir la violencia que enfrenta el país. Asimismo, una política de defensa de nuestra soberanía ante los embates del gobierno de Donald Trump contra las y los mexicanos.

El paso siguiente sería instalar una mesa de diálogo en la que podamos construir ese programa común; y definir posteriormente, al mejor perfil que nos represente en las elecciones presidenciales, para lograr un acuerdo.

Me parece que es perfectamente posible si pensamos en la gente, en el país y no en el interés egoísta de cada partido o personalidad relevante de México.

Vicecoordinador de los diputados federales del PRD

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