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Tres rutas de viaje por Guatemala

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Destinos 26/08/2018 00:30 Samantha Michelle Guzmán Actualizada 09:55
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El vecino del sur lo tiene todo: naturaleza, arqueología maya y pueblos coloniales únicos

El hotel de Finca Filadelfia está cerca de los campos de cultivo, y todos los días ofrece un recorrido para mostrar el proceso de elaboración de su producto. (Foto: Cortesía Finca Filadelfia)

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Hotel El Convento (no confundir con el Convento de Santo Domingo), en Antigua. (Foto:Cortesía Small Luxury Hotels)

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La selva parece estar a punto de "tragarse" la zona arqueológica de Tikal. (Foto: Istock)

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Zona arqueológica de Yaxhá, a una hora de Tikal. (Foto: Istock)

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Muelle del hotel La Lancha, perteneciente a la familia del director de cine Francis Ford Coppola. (Foto: Cortesía La Lancha)

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Se puede nadar en las albercas naturales de Semuc Champey. (Foto: Istock)

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Guatemala es la tierra de los misterios y las sorpresas. Una ciudad amenazada por la actividad sísmica muestra su encanto, precisamente, en el desgaste de sus monumentos y edificios: Antigua, que parece hecha a mano. La selva también tiene lo suyo: resguarda los más imponentes templos del imperio maya, como Tikal, y prote una de las aves más preciadas: el quetzal.
 

Si buscas emprender un gran viaje, mira hacia el sur. Para explorar las maravillas del país vecino no es necesario recorrer grandes distancias. Sus atractivos puedes “agruparlos” por rutas.

RUTA 1. CIUDADES ÚNICAS
Pocas ciudades han renacido en tantas ocasiones como Antigua. Desde el siglo XVI, los terremotos amenazan con destruirla, pero esta Ciudad Patrimonio se mantiene en pie.

Las calles del centro histórico todavía conservan el piso adoquinado; los edificios antiguos, de muros anchos y estilo barroco te remontan a un pasado colonial.

Desde 1773 dejó de ser la capital del país porque el gobierno debía trasladarse a una región menos sacudida por los temblores. Eso nunca le quitó protagonismo. Sus monumentos y otras edificaciones siguen acaparando admiración; y las huellas de la devastación solo le han otorgado un aire de misterio...

La fachada de la Catedral de San José (aunque en realidad es una parroquia) fue restaurada, pero su interior aún parece un sitio inexplorado. Carece de techo casi por completo y sus columnas están carcomidas.

catedral_san_jose.jpg (Foto: Istock)

De atractivo similar es la Iglesia de San Francisco El Grande, igualmente reconstruida en varias ocasiones desde el siglo XVI, debido a una decena de fuertes sismos.

Afuera de las enormes ruinas de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, se encuentra uno de los mercados más coloridos y tradicionales del país, el Mercado del Carmen. Aquí te costará trabajo decidirte entre la variedad de textiles, objetos decorativos, ropa y joyería.

El Convento de Santo Domingo aloja un lujoso hotel boutique. Pero no es necesario dormir en él para recorrerlo: tiene seis salas de exhibición abiertas al público. A través de su arte antiguo estos espacios cuentan la historia del país, desde la cultura maya hasta los tiempos del dominio español. Uno de ellos está dedicado a los objetos litúrgicos que en la época colonial se fabricaban en plata.

En Antigua se expresa amor por el café. Entre los mejores localitos especializados está GuateJava, que solo utiliza granos locales obtenidos mediante un comercio justo. Fat Cat es otro de los sitios recomendados; sirve bebidas originales y deliciosas, como el Coyotazo”, elaborado con licor de rosa de jamaica y cold brew.

A 20 minutos de Antigua, llegas a Finca Filadelfia. La plantación de café se fundó en 1866, en medio de un bosque nuboso. Ahora tiene un hotel cerca de los campos de cultivo, y todos los días ofrece un recorrido para mostrar el proceso de elaboración de su producto.

finca_filadelfia.jpg (Foto: Cortesía Finca Filadelfia) 

En la finca hay cabida para los inquietos: el tour también se hace en bici o sobre una mula. Si quieres quedarte más tiempo, hay un paseo para admirar aves (entre ellas, el quetzal) y un circuito de tirolesas.

Llenos de color
En los alrededores de Antigua, se establecieron pueblitos pintorescos. El más próximo es Chichicastenango, que destaca por sus sincretismo de creencias cristianas y mayas. En la Iglesia de Santo Tomás, construida sobre un sitio arqueológico, se escribió la primera transcripción que se conoce del Popol Vuh, manuscrito que, por medio de varias narraciones, explica la cosmogonía del pueblo quiché (etnia maya que habita en Guatemala).

Aquella transcripción no la encontrarás en Guatemala, sino en Chicago.

Chichicastenango es famoso por su mercado artesanal —que solo se instala jueves y domingos— y por sus danzas tradicionales. Una de las más famosas es el Baile de los Mexicanos: los hombres de la etnia cakchiquel se visten de “charros” y se mueven con serpientes vivas colgadas en el cuello para honrar y demostrar su confianza a Santo Tomás, el patrono del pueblo, cuya fiesta es en diciembre. El baile se llama así por los compatriotas nuestros que laboraban en la región hace más de 150 años.

El cementerio del pueblo destaca por sus mausoleos de colores vivos en amarillo, rosa, turquesa y verde.

chichicastenango_cementerio.jpg (Foto: Istock)

Si conduces dos horas más hacia el sur, encuentras una de las postales más bellas de Guatemala: el Lago de Atitlán. En su gran cuerpo de agua de azul intenso se reflejan los volcanes Tolimán, Atitlán y San Pedro. Admira este paisaje mientras remas en kayak o pedaleas una bici a orillas del lago.

lago_atitlan.jpg (Foto: Istock)

Dónde dormir
En pleno centro histórico de Antigua, está el lujoso hotel boutique El Convento (no confundir con el Convento de Santo Domingo). Sus 26 habitaciones conservan la atmósfera colonial de la ciudad: muros de roca, techos altos de madera y artesanías locales. Sus tarifas comienzan en los 209 dólares por habitación, por noche, con impuestos incluidos.elconventoantigua.com

Tiempo sugerido para esta ruta: tres días.
 

RUTA 2. VESTIGIOS PERDIDOS

EN LA SELVA
La zona arqueológica de Tikal, en el departamento de Petén, es una de las ciudades más grandes de la civilización maya. Aquí se han hallado más de cuatro mil estructuras: palacios, templos, juegos de pelota y plazas.

La importancia de Tikal, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, radica en la información valiosa que se ha obtenido de sus edificios: la manera en que evolucionaron ámbitos como la agricultura y astronomía, así como la historia de uno de los imperios más grandes que existieron.

guatemala-tikal_1.jpg (Foto: Istock)

Casi todos los edificios más importantes de Tikal fueron construidos entre los años 250 y 900 D.C. Además, se cree que sus habitantes se relacionaron con gente de sitios tan lejanos como Teotihuacán o Copán (Honduras).

La selva parece estar a punto de “tragarse” los antiguos edificios. Desde las alturas, solo el Templo de la Serpiente Bicéfala, con 70 metros, se asoma por encima de la alfombra verde.

La zona arqueológica es un Patrimonio Mixto por pertenecer a la Reserva de la Biósfera Maya, habitada por pumas, jaguares y alrededor de 300 especies de aves.

En Petén hay otros vestigios arqueológicos, como el Parque Nacional Yaxhá-Nakum-Naranjo, a una hora de Tikal. Es una reserva protegida que esconde cuatro ciudades mayas, las cuales controlaron el comercio fluvial de la región hace más de mil años.

Se establecieron en los alrededores de una laguna habitada por una gran cantidad de cocodrilos. Anímate a tomar un paseo para observarlos “de lejitos”.

Cada sitio arqueológico tiene su magia: Yaxhá es el más accesible y con mayores servicios turísticos; Topoxte está distribuido en terrazas, pues se halla en una isla en medio de la laguna; Naranjo conserva 389 edificios, tan solo en su parte central; mientras que Nakum es el único con un temazcal auténtico.

El Parque Natural Ixpanpajul se localiza a menos de una hora, en auto, desde Tikal. Lo mejor es su circuito de tirolesas en el que te deslizas a toda velocidad entre las copas de los árboles. Tiene puentes colgantes, senderos para practicar bicicleta de montaña y cuatrimotos. Al final, no hay nada como tirarte sobre una hamaca, en medio de la naturaleza.

puente_colgante.jpg (Foto:Cortesía Tropical Discovery)

Dónde dormir. Muy cerca de Tikal está uno de los mejores hoteles de Guatemala. La Lancha es un refugio construido frente al lago Petén Itzá, y pertenece al mismísimo director de cine Francis Ford Coppola. Las suites disponen de terrazas con hamaca y decoración local. Tarifas desde 315 dólares, con impuestos. www.thefamilycoppolahideaways.com

lalancha_coppola.jpg (Foto: Cortesía La Lancha)

Tiempo sugerido para la ruta: dos días.
 

RUTA 3. CHAPUZONES SALVAJES
Navegar en bote o en catamarán tranquilamente por un canal rodeado de frondosa vegetación es el mayor placer en Río Dulce. Su paisaje salvaje te recordará la selva amazónica.

A la orilla se han asentado algunas personas en rústicas casitas. Si tienes un poco de suerte podrás ver un manatí, especie emblemática de esta reserva.

Después de 43 kilómetros de trayecto, el río conecta el mar Caribe con el lago de Izabal. Poco antes de que termine este paseo fluvial, aparece el Castillo de San Felipe de Lara, una fortaleza del siglo XVII, edificada para proteger el pueblo de Izabal de los ataques piratas en la Colonia.

 rio_dulce_0.jpg (Foto: Istock)

Posteriormente funcionó como cárcel y en el presente aún se mantiene bien conservada: en su interior hay tours guiados para conocer cada uno de sus rincones y sus cañones antiguos.

A una hora de distancia, te recomendamos hacer una parada en la zona arqueológica de Quiriguá. Este sitio, Patrimonio de la Humanidad, sorprende por sus colosales estelas verticales, esculpidas en piedra.

Es un misterio cómo fueron talladas con tanto detalle, sin apoyarse en ningún instrumento de metal. Sus glifos cuentan sobre batallas, sucesos en la vida de un gobernante, eventos astronómicos y sobre la cosmogonía maya.

quirigua_guatemala.jpg  (Foto: Flickr/ Dennis Jarvis)

El monumento más grande, la Estela E, alcanza 10 metros de altura. Es un “retrato” del gobernante más importante de Quiriguá: K’ak’ Tiliw Chan Yopaat.

Bien vale el tiempo de traslado invertido para visitar Semuc Champey, una maravilla natural, a tres horas de camino. Es un paraíso de cascadas escalonadas que forman pozas de tonalidades verdosas en el río Cahabón.

Está permitido meterse a nadar en estas albercas naturales, cuya profundidad no rebasa los tres metros.

Semuc Champey prácticamente colinda con las Cuevas de Lanquín. En sus cámaras subterráneas —que no han sido exploradas en su totalidad— habita una gran cantidad de murciélagos. Para observar a detalle las formaciones kársticas, se han acondicionado varios senderos con iluminación.

guatemal_semuc_champey.jpg (Foto: Istock)

Dónde dormir.
Tortugal es un hotel con habitaciones sencillas y cómodas a orillas del Río Dulce. Tiene plataformas flotantes para descansar sobre el agua.

Encuentras hospedaje desde 512 quetzales por noche, con impuestos incluidos (aproximadamente mil 292 pesos). tortugal.com

Tiempo sugerido para la ruta: dos días.

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