Qué ver y hacer en San Quintín, Baja California

Tiene más de 15 km de costa, maravillas naturales en tierra y mar y excelente gastronomía

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San Quintín tiene hermosos paisajes y buena gastronomía./Foto: Cortesía.
Destinos 18/08/2020 00:59 Marisa Zannie Actualizada 20:36

Cada vez hay más destinos de Baja California que se 'descubren' como  tesoros escondidos, esos lugares que solo los locales sabían de su existencia.

Muchos de ellos, poco a poco, se han ido revelando al turismo nacional e internacional, y uno de los más 'recientes' es San Quintín.

Baja California ofrece, más que nada, espectaculares paisajes que mezclan el desierto y el mar, viñedos y sitios perfectos para la aventura que es cada vez más popular.

De acuerdo con los expertos del sector, la prolongada cuarentena y el encierro ante la pandemia del coronavirus, hará crecer aún más el interés de los viajeros por los destinos de naturaleza al añorar el contacto cercano con ésta. 

Lee más: Qué conocer en La Rumorosa, además de su carretera con fantasmas.

A unos 185 km al sur de Ensenada, Baja California, y a poco más de dos horas por carretera, llegarás al pequeño poblado de San Quintín, el cual atrae  la atención de quienes se sienten llamados por los bellos paisajes donde abundan las cactáceas y los cielos azules, las actividades marinas y de aventura y por la buena gastronomía.

Es un sitio fundamentalmente pesquero y agrícola,  excelente para la pesca deportiva, con posibilidades de practicarla a la orilla del mar o en tours a bordo de botes tripulados por expertos locales que ofrecen toda la guía necesaria.

Destaca también por el gran número de granjas dedicadas al cultivo de una gran variedad de productos alimenticios. Junto a otras poblaciones cercanas, forma el Valle de San Quintín, donde se siembran cerezas, tomates, hortalizas y fresas, de las que es el segundo productor en el país.

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(Foto: Cortesía.)

Son famosas sus granjas de moras y cada año se celebra la Fiesta del Tomate y el Vino. Sinaloa lo considera su principal rival en cuanto a producción de tomate, por cierto.

Y aunque su riqueza agrícola es mucha, los principales atractivos turísticos de San Quintín tienen que ver con el mar; en parte gracias a su alto nivel de producción en el cultivo de ostiones y abulón.

El complejo medio ambiente de San Quintín combina costa, desierto y humedales y ofrece vastas playas ideales para pasear en kayak, hacer surfing, esnorquelear y hasta bucear.

La forma más sencilla de llegar hasta allá desde la Ciudad de México es volando a Tijuana y una vez ahí, rentar un coche o tomar un autobús. Hasta la construcción de la carretera transpeninsular, que se inauguró en 1973, llegar allí era una odisea, pero actualmente, el viaje en carretera desde Tijuana es un deleite ya que, si decides llegar por la Escénica, los paisajes que disfrutarás te quitarán el aliento.

También puedes manejar por la Carretera Federal 1, conocida como Transpeninsular, porque atraviesa toda la península, desde Tijuana hasta Cabo San Lucas. Otra ruta es por medio de la Carretera Federal 3, que va de Tecate a Ensenada, a través del Valle de Guadalupe (Ruta del Vino).

San Quintín puede ser una interesante opción para prolongar por un día o dos tu visita a Ensenada y Valle de Guadalupe.

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(Foto: Cortesía.)

Los imperdibles

Aunque de entrada parezca demasiado tranquilo, San Quintín ofrece diversas actividades divertidas e interesantes, tanto en la localidad misma como en sus alrededores. Aquí te compartimos algunas opciones a explorar para disfrutar al máximo tu visita.

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(Foto: Cortesía.)

Molino Viejo

San Quintín nació como una colonia inglesa en la segunda mitad del siglo XIX , dedicada principalmente a la comercialización del trigo y a la captura de abulón, entonces abundante en la zona.

Molino Viejo es un antiguo molino de harina construido por una compañía inglesa durante las concesiones de colonización en el norte de Baja California y que operó durante fines del siglo XIX.

En lo que queda del molino, hay un pequeño museo con información sobre el pasado del lugar. Aquí, podrás disfrutar de la gastronomía regional en su restaurante, aunque lo más popular es su bar, de aspecto muy 'gringo', y que por más de 30 años ha sido uno de los atractivos de la región.

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(Foto: Cortesía.)

La Lobera

Aproximadamente a 40 kilómetros al sur de San Quintín, existe un fenómeno único conocido como La Lobera, que, en esencia, constituye un santuario natural de lobos marinos.

En este sitio, la superficie rocosa en la orilla del mar se ha enfrentado durante millones de años a las fuertes mareas y al intenso oleaje de la costa bajacaliforniana, formando grandes cavidades entre la piedra. Esto dio origen a un impresionante 'cráter' o una especie de cueva, que sirve de refugio a focas y lobos marinos.

El cráter tiene unos 30 metros de diámetro en su parte superior y unos 60 metros en su parte interna, con unos 15 metros de profundidad. Para no tener que bajar hasta el sitio donde reposan los animales, hay un mirador para observarlos.

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(Foto: Cortesía.)

Los volcanes y las playas

En la costa del océano Pacífico, donde se encuentran algunas de las mejores playas de San Quintín, podrás disfrutar del paisaje creado por 13 conos volcánicos, divididos en 2 grupos: el grupo norte, compuesto por el Media Luna, Callado Internacional y Monte San Quintín. El grupo sur es el más grande, y se compone por los volcanes Bazú, Riveroll, Kenton, Monte Ceniza, Picacho, Vizcaíno, Sudoeste, Pescador y, como unidades independientes, el volcán Punta Mazo y la Isla San Martín (sí, esta isla es un volcán extinto).

El senderismo es comúnmente practicado por los visitantes a San Quintín y la zona predilecta es la de los volcanes, ya que ahí pueden encontrarse excelentes vistas panorámicas de la bahía, de la Costa del Pacífico, de los humedales y de las salineras, ubicadas en la parte norte, esta misma área también se utiliza para paseos en bicicleta de montaña.

Como ya hemos mencionado, muchas de sus playas tienen aguas cristalinas, arenas pálidas y ofrecen una gran variedad de actividades acuáticas como esnórquel, kayak, pesca deportiva, natación, surf, kitesurf, paddle boarding y más.

Las ideales para el surf son Punta de San Jacinto y Picacho; mientras que para esnorquelear y bucear, hay que ir a Cabo San Quintín y Punta Arrecife.

La línea costera cuenta también con las mejores aguas de Baja California para navegar, atracar un catamarán y pernoctar en el mar. Cientos de yates recreativos y barcos anclan en sus costas al año.

Hay zonas donde está permitido acampar para contemplar la bóveda terrestre.

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(Foto: Cortesía.)

La Ostionera

Baja California es el mayor productor de ostiones en el país y los cultivos se encuentran principalmente en La Bahía de San Quintín. Una de las principales actividades de desarrollo económico de esta población son los productos del mar, y la ostionera más grande de la región se sitúa justo aquí, en Bahía Falsa.

Una de las actividades turísticas más populares son los tours a estas cultivadoras, donde tendrás la oportunidad de probarloscon chile, limón y sal. ¡Más frescos imposible!

Ahí puedes conocer el proceso de producción, que lleva meses en completarse. Empieza cuando una larva comprada en laboratorios se injerta en pequeñas conchas para iniciar su crecimiento, posteriormente pasa por una etapa de engorda en un estanque, se lleva a madurar al agua del mar y finalmente se recogen para su venta.

Son distribuidos en grandes cantidades y llegan a ser exportados. También, en este mismo sitio se promueve el 'cultivo' de un molusco prácticamente extinto, el abulón.

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(Foto: Cortesía.)

Los humedales

Otra de las actividades ecoturísticas que se llevan a cabo en esta zona es el avistamiento de aves. La Bahía de San Quintín cuenta con una importante área de humedales que contribuyen de manera significativa a la alimentación y refugio de aves migratorias como patos y gansos canadienses.

Los humedales albergan más de 400 especies. Sus playas son el hogar de alrededor de 23 especies de aves playeras que incluyen todo tipo de gaviotas y al pato buzo.

En invierno se convierten en el hábitat de miles de gansos branta, provenientes de Alaska y Canadá. La migración de estas aves, que se caracterizan por un anillo blanco en el cuello, constituye en sí un atractivo de turismo ecológico; cada temporada son más los turistas que llegan para observarlas con telescopio, binoculares y para tomarles fotografías.

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(Foto: Cortesía.)

La Isla San Martín

Esta isla de forma casi circular se localiza aproximadamente a 30 metros al sureste de Cabo Colonet, con un diámetro de 1,800 m. El lugar es refugio de numerosas focas y aves marinas; tiene grandes peñascos, un cráter y una pequeña laguna circular que se abre al mar durante la marea media.

La isla es árida y en ella crecen algunos cactus y arbustos, se encuentra rodeada por sargazo. El paso entre la Isla San Martín y la costa tiene profundidades de 18.3 a 23.7 m, y es posible atravesarlo fácilmente.

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Los museos

Otra recomendación es visitar el Museo Regional de San Quintín “Juan Rodríguez Cabrillo”. Está dedicado al resguardo y divulgación del patrimonio paleontológico, arqueológico e histórico de la zona.

En este inmueble que data de la época de colonización inglesa, se puede conocer la historia natural de San Quintín, iniciando con la formación geológica de la bahía; el recorrido incluye la observación de reproducciones de fósiles prehistóricos, así como la exposición de la vida cotidiana de los primeros pobladores de la región, donde puede verse un mapa de distribución de los indígenas kiliwas, hasta llegar al periodo misional.

Cuenta con un acervo de 559 piezas paleolíticas y arqueológicas que incluyen fósiles con antigüedades de hasta 65 millones de años. También se expone la reconstrucción de la misión dominica de Nuestra Señora del Rosario (1773) y la de Santo Domingo de la Frontera (1775). Los remanentes de la colonia inglesa incluyen piezas gigantescas del antiguo molino de trigo, así como los pilares del desaparecido muelle y un cementerio inglés.

Otra opción cultural es el Museo Comunitario El Rosario, ubicado en lo que fuera una escuela, un inmueble de estilo victoriano remodelado. El concepto museográfico estuvo a cargo del Centro INAH Ensenada.

Tiene el objetivo de resguardar y difundir parte del acervo histórico, cultural y paleontológico de la comunidad. Exhibe, entre otros objetos, una colección de vestidos de reinas y de novias, así como fósiles de plantas y animales encontrados en la población.

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(Foto: T. Tseng para Flickr.)

Gastronomía

San Quintín como ya dijimos, es conocido por su producción de almeja, ostión y abulón, si a esto aunamos la frescura y sabor de sus productos agrícolas, no es difícil creer que la gastronomía que ofrece San Quintín es verdaderamente deliciosa.

La zona ofrece pescados y mariscos frescos cocinados de manera original, por lo que es muy común encontrar pequeños locales y restaurantes ahumando sus propias almejas para sus comensales.

Muchos de estos establecimientos ofrecen el plato típico de la región, las almejas pismo, que se preparan ahumadas, o bien, se comen crudas con sal, limón y chile. Esta especie de almeja puede llegar a medir hasta 15 centímetros, es una de las más grandes y sabrosas de Baja California.

Te recomendamos probar la deliciosa machaca de langosta, el Caldo de almeja ahumada, los ostiones y abulones fresquísimos, y qué decir de los clásicos burritos de langosta del restaurante Mamá Espinoza, ubicado en el Rosario, un poblado a más o menos una hora de San Quintín.

También, puedes desayunar los ricos huevos con langosta, o probar las delicias mañaneras del restaurante clásico de la zona, Misión Santa Isabel.

 

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