Torreón.— “Verde y blanca nuestra piel y la playera. El que no la sude, lo queremos fuera”, dicta el himno del Club Santos Laguna y por el cual se rige la Cantera Guerrera, que está al mando de Omar Tapia Jaramillo.
El director de las Fuerzas Básicas verdiblancas coincide con las letras del himno, aunque para él la formación de un futbolista comienza mucho antes de lo que ocurre dentro de la cancha: primero está el ser humano y después aparece el futbolista.
“Primero formar seres humanos y después futbolistas”, manifiesta el entrenador. “Para nosotros es muy importante que el jugador que venga a Santos sea una persona que esté llena de valores, donde nosotros también, en el transcurso de los años, vamos fortaleciendo esta parte y después de ahí que sea un buen futbolista”, agregó.

Omar Tapia afirma que deben contar con el “ADN Guerrrero” dentro del campo, un requisito obligatorio para quienes busquen un lugar en la academia lagunera.
“Nuestro himno dice que aquí se arriesga la vida en cada juego y es lo que queremos, que tengan nuestros jugadores este perfil para que la afición se sienta identificada con ellos y después ese talento peculiar que queremos en cada posición”, detalló.
Dentro del futbol mexicano, la Cantera Guerrera se ha colocado como una de las más importantes, pues además de generar futbolistas para su primer equipo, también se ha encargado de surtir a otros clubes de la República. Para Omar Tapia, gran parte de ese éxito está en el ADN que se inculca desde las categorías inferiores.
“Creo que primero ese espíritu combativo del que te hablo mucho, porque es algo muy importante que impregnamos y aquí saben que primero hay que dejarse la vida y después creo que esta filosofía de jugar al buen futbol, intentar salir jugando desde abajo y también defensiva. Somos un equipo que desde niños le transmitimos ser protagonistas y presionar alto en todo momento”, comentó Omar sobre lo que hace distinta a la cantera de Santos al resto.