Para Atlantis, el paso del tiempo no sólo ha significado la construcción de una carrera legendaria, también la satisfacción de ver cómo su historia encuentra continuidad en la nueva generación.
El enmascarado, considerado uno de los máximos íconos de la lucha libre mexicana, disfruta hoy una etapa distinta en su trayectoria, en la que combina su papel de gladiador con el de guía y mentor de su hijo, Atlantis Jr.
A sus 63 años, y mientras se acerca el momento de despedirse de los cuadriláteros, reconoce que una de sus mayores alegrías es compartir vestuario, experiencias y enseñanzas con quien está llamado a continuar el legado de una de las dinastías más importantes del pancracio nacional.

“Sigo luchando por mis hijos. Ellos aprenden de mí y yo aprendo de ellos. Atlantis Jr. es un chico muy inteligente, retiene todo lo que le digo y por eso ha crecido a nivel internacional. Sabe adaptarse a cualquier tipo de rival y tiene todo para seguir el legado”, sentenció.
Atlantis, quien ha seguido de cerca la evolución de su hijo dentro y fuera de los cuadriláteros, destacó el crecimiento que ha tenido el junior en los eventos estelares del Consejo Mundial de Lucha Libre, así como en sus presentaciones internacionales en Estados Unidos y Japón.
“Va por buen camino. Siempre le digo que su único amigo en la lucha libre soy yo, su padre. No lo regaño, le doy consejos y espero que todo lo que hablamos le pueda servir para tener una carrera tan importante como la mía”, confesó.
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