Con la novedad de que a miembros de grupos escénicos beneficiados con el Sistema de Apoyos a la Creación y a Proyectos Culturales (antes Fonca) les ha llegado la notificación de que ya no están obligados a presentar informes de actividades y éstos ya son opcionales.
¿Qué buena onda, no? Pero el asunto suena raro y más de uno se pregunta si esto no se trata de algo más bien irregular. Y la verdad lo es. Aunque en el mensaje que recibieron los beneficiados con esta disposición se explica que “es parte de un proceso de simplificación administrativa”, no cuadra con lo que ha sido la evolución de este tipo de apoyos a la creación que han estado cada vez más fiscalizados por los auditores de varios sexenios para que no haya lugar a manejos opacos de los recursos.
Lee también: Muere a los 58 años César Güemes, escritor, periodista y colaborador de EL UNIVERSAL
Desde hace años los informes, cada vez más estrictos, han sido una manera de llevar un control puntual de los recursos que reciben los creadores para sus proyectos y una herramienta de los funcionarios para responder ante los siempre mal pensados auditores.
Las críticas de los apoyos a la creación por presuntos malos manejos han tenido en estos controles una respuesta contundente. Ahora que ya no habrá ese control entonces las críticas futuras sonarán más verosímiles, y como sonarán más verosímiles entonces sí habrá sustento para desaparecerlos… ¿esa es la idea? ¿O será que el tan temido fin de los apoyos a la creación se acerca y los funcionarios de la 4T ya están apagando las luces del changarro? Total, ¿ya para qué pedir informes de actividades de programas que pronto van a desaparecer…? Nos alertan sobreponer mucho ojo con las intenciones que hay detrás de acciones aparentemente buena onda como éstas pero que pueden traer su jiribilla.
Lee también: Conacyt tiene como investigador emérito a académico de la UNAM que acusan de "plagiario certificado"
[Publicidad]
[Publicidad]

