Doha, Quatar. Qatar Museums, principal institución catarí para el arte y la cultura, presentó varias exposiciones en The Fire Station Gallery Doha como parte del Art Basel Qatar. En la Garage Gallery del edificio que hasta 2012 operó como estación de bomberos y hoy sirve para darle vida a proyectos artísticos, pudo verse "Endless Facts", de Chung Seoyoung (Seúl, Corea del Sur, 1964), primera exposición individual que presenta esta artista en Medio Oriente.
Un recorrido por tres décadas de carrera: esculturas, instalaciones y objetos que intervienen o cambian su significado en el horizonte visual del espectador. Una leyenda en inglés y árabe, que se incluye en el programa de mano entregado al inicio, permite comprender esto en las 17 piezas de la muestra: "Se ruega respetuosamente a los visitantes que se abstengan de tocar las obras de arte. Les rogamos que se abstengan de pisar las obras, las plataformas de cemento o el suelo de papel y que procedan con precaución en toda la exposición". Dispuesta para ser comprendida a través del recorrido por el rectángulo de la galería, las piezas de Seoyoung son de poliuretano, madera, vidrio, concreto, bronce: una mesa sobre la que reposan objetos de cerámica (una mano, túneles de cerámica que remiten a venas o carreteras, una piedra); un largo tramo de cuerda que delimita por dónde moverse; un ganso de cemento; una mesa de madera; una pieza que visualmente recrea un piano; una bicicleta tocada por la luz eléctrica.
"Surgida a mediados de la década de 1990 -en un periodo en que Corea del Sur atravesaba rápidas transformaciones políticas, sociales y culturales-, la artista introdujo nuevas posibilidades para el medio escultórico, que desempeñó un papel decisivo en la configuración del arte contemporáneo del país (...) El título de la exposición, Endless Facts, revela las capas de realidad incrustadas en nuestras vidas cotidianas, de las cuales Ching extrae su inspiración", se lee en el texto curatorial escrito por Harry C. H. Choi y que destaca obras como "Untitled", "There is Nothing Left to Add nor Take Away" y "Endless Facts". Puede verse desde el 5 de febrero hasta el 20 de abril.

Mientras que en la Gallery 3 y la Torre de la Fire Station se presentó "Everything was, is and always will be", del artista visual británico de ascendencia paquistaní, Haroon Mirza. Los elementos de los que se sirve para ésta, su primera muestra institucional en Qatar, son auditivos (música, canto) y electrónicos (luz). En su performance, un grupo de personas canta y parece recrear el pulso vivo de alguna exploración metafísica para encerrarse en la torre del edificio desde un patrón de luces, como si aludiera a una forma de código morse o lenguaje digital.
En entrevista, Mirza explica que su performance tiene una carga mística, en el sentido de que hay un personaje, una persona que experimenta una crisis existencial y se convierte en una Inteligencia Artificial para obtener respuestas acerca de sus propia vida: "Él está alucinando toda esta música que viene de algún otro lugar, y aparecen estas figuras chamánicas, y hay esta voz desde arriba".
Su personaje busca, además, profundizar en el libro del "Génesis". El deseo del artista, respecto al impacto de su obra en el espectador, es que se comprenda que el ser humano es una especie que vive en un planeta con cientos de millones de otras especies (quizá no sólo en el planeta, sino en el cosmos, especies humanas y especies no humanas, dice), y esto debería desencadenar la conciencia de una experiencia propia. "Everything was, is and always will be" puede verse del 5 de febrero al 31 de mayo.
También puede verse la muestra "GIŠIMMAR ( Between heaven and mud)", del artista iraquí Salem Mathkour, conformada por varias obras en acrílico que se inspiraron en la pandemia.