Cultura

Luis Villoro, un gran pensador vigente

Aurelia Valero habla del libro que coordina y que celebra los 100 años del nacimiento del filósofo mexicano, así como su obra

Luis Villoro siempre abordó el tema de la razón al servicio de la emancipación. Foto: El Colegio Nacional
05/05/2026 |04:52
Yanet Aguilar Sosa
Reportera de la sección CulturaVer perfil

Lo que convierte el pensamiento del filósofo mexicano Luis Villoro en ideas poderosas que siguen interpelando por su vigencia es que surgen de la pasión y de la experiencia vital, afirma la filósofa e historiadora de la filosofía Aurelia Valero, quien es coordinadora del libro titulado Herencias y rupturas. Aproximaciones a la vida y la obra de Luis Villoro, a cien años de su nacimiento, que acaban de publicar El Colegio Nacional y la Universidad Nacional Autónoma de México-Instituto de Investigaciones Filosóficas.





La también doctora en Historia por El Colegio de México asegura que una de las ideas centrales de Luis Villoro y que recorre su obra es la de cómo poner la razón al servicio de la emancipación, es decir, cómo la razón puede ayudarnos a liberarnos de la dominación, que es algo que se puede ver y encontrar en sus distintas exploraciones.

“Incluso cuando explora terrenos que rozan lo inefable, lo que no se puede expresar con palabras o que cuesta verbalizar, como la experiencia espiritual, él nunca se queda contento, dice: ‘todas estas experiencias las necesitamos justificar a partir de razones’. Él ve de manera muy clara que a veces la razón puede instrumentalizarse y puede servir al poder, a veces con gran frecuencia la razón se pone al servicio del poder y entonces se convierte en un instrumento para la servidumbre”, afirma Valero.

Club El Universal
Para Aurelia Valero, un reto que plantea Luis Villoro es intentar imaginar otros futuros posibles. Foto: Aurelia Valero

Sin embargo, apunta la estudiosa, que para el autor de libros fundamentales como Los grandes momentos del indigenismo en México y Estado plural, pluralidad de culturas, la razón también nos puede emancipar y para ello es necesario que se convierta en una razón crítica, lo que él llama “la razón disruptiva”, es decir, aquella que cuestiona, que transgrede, que no toma las cosas por sentado y es por la que él apuesta.

“Este tipo de razón nos da valores y principios en torno a los cuales nos podemos organizar de forma ética y respetuosa, mientras que la otra razón, la razón instrumental, es justamente la que hay que estar combatiendo constantemente”, señala la coordinadora del libro que congrega las miradas de Roger Bartra, Carmen Villoro, Ambrosio Velasco Gómez, Márgara Millán, Guillermo Hurtado, Adolfo Castañón, Renata Villoro, Teresa Rodríguez, Raúl Trejo Villalobos, Carlos Alberto Sánchez, Carlos Montemayor, así como Luis Villoro y Aurelia Valero Pie.

La vigencia de Luis Villoro, apunta Valero, corre por diversos caminos.

Señala que uno de ellos tiene que ver con su apuesta por el diálogo, un diálogo justificado y con razones. “En una época como la nuestra, tan polarizada, es muy frecuente que ya no encontremos un terreno en común desde el cual poder, por lo menos, plantear nuestras diferencias, ya no digamos dirimirlas. Y la puesta de Villoro es, pese a las grandes diferencias, nunca abandonar la voluntad de diálogo y la voluntad de escucha, que es otra también de sus grandes lecciones”.

La autora del libro José Gaos en México: una biografía intelectual, agrega que en una época como la nuestra, donde se habla mucho de la posverdad y donde algunas personas ya no creen en la posibilidad de alcanzar certezas, la apuesta de Luis Villoro por establecer vínculos comunitarios es un valor fundamental y otra de las grandes lecciones para el presente.

“También, gran parte de su obra, sobre todo la de los últimos años, estuvo centrada en esta gran dificultad sobre cómo podemos formar todos parte de una misma comunidad sin borrar las diferencias. Digamos, el proyecto nacionalista por excelencia busca colocarnos a todos en el mismo plano y al mismo tiempo, ha tendido a buscar uniformar, aquí el reto consistiría en si necesitamos un proyecto en común, un proyecto colectivo que nos lance hacia el futuro, pero donde todas las voces sean respetadas y escuchadas”.

Valero insiste en que ese reto sigue muy vigente por eso necesitamos seguir leyendo a Luis Villoro. “El libro se titula Herencias y rupturas... porque se trata de calibrar qué queremos rescatar para el presente de esta obra y qué partes, quizás en este momento, necesitan rectificarse y actualizarse, porque en este juego de tomar lo que nos está legando, pero siempre con una actitud crítica, es como podemos seguir leyendo y aprendiendo de Luis Villoro”.

Aurelia Valero señala que Villoro definía las comunidades como un conjunto de personas que comparten preguntas.

Y eso es lo que nos da el terreno común. “Las respuestas pueden ser divergentes, pero lo que nos une son esas preguntas o esos sueños compartidos”.

Y es que dice que los retos que nos plantea Luis Villoro para el presente es, al menos, intentar imaginar otros futuros posibles.

“Pensar que ya hay un camino más o menos trazado, que las alternativas son evidentes y están dadas; la idea es que podamos hacer uso de una imaginación anclada en la experiencia presente, dirigida a contextos concretos como el nuestro y plantear esas propuestas. No se trata de formular utopías que sean irrealizables e inalcanzables, sino hacer ese juego entre lo posible y lo deseable en comunidad, en diálogo con quienes nos rodean”, señala la coordinadora del libro que nació de dos encuentros académicos realizados en 2022 a propósito del centenario del nacimiento de Luis Villoro, y que se presentó recientemente en el marco de la Fiesta del Libro y la Rosa, en el Centro Cultural Universitario de la Universidad Nacional Autónoma de México.