Al igual que el soneto Ozymandias, la elegía Adonáis, ambos del poeta inglés Percy Bysshe Shelley (1792-1822), forman parte de los referentes del Romanticismo del siglo XIX, movimiento que atravesó las diferentes expresiones artísticas, entre ellas la literatura.
Por todas las diferencias que marcan las lenguas inglesa y española, es que el editor y traductor Víctor Manuel Mendiola (CDMX, 1954) decidió realizar una nueva traducción de Adonáis, un texto complejo con el que actualiza la vigencia de Shelley en la literatura universal, y que fue publicado recientemente por Bonilla Artigas.
Mendiola apunta que cada traducción que se hace a una obra literaria es una invención, que conlleva un trabajo de interpretación propio. “La traslación es una invención, conservando la referencia literal, pero dicha referencia va a implicar una serie de transformaciones, sobre todo del inglés al español, de carácter sintético, porque lo que en inglés se dice a veces en ocho palabras, tú lo tienes que decir en cinco, necesariamente, eso implica reinventar”, señala.
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Mendiola asegura que al realizar la traducción de Adonáis no encontró frases que le provocaran nudos o confusiones, sino que reinterpretó más acerca de esta elegía, dedicada a la muerte del poeta John Keats, uno de los principales poetas del Romanticismo.
“‘I weep for Adonáis’ es el lamento constante en este gran poema, un lamento que está en la primera parte del texto”, explica el editor, quien también subraya que el poema fue una crítica a un crítico literario que atacó a Keats en vida, hecho que marcó negativamente la existencia del poeta.
Luego del lamento, detalla Mendiola, el poema lleva al lector a una celebración por la muerte de Keats, en el sentido en que se encuentra con otros grandes personajes de las letras, como Lucrecio, Philip Sidney y Thomas Chatterton.
“Celebra su reunión con estos arquetipos, dice que en realidad no ha muerto, porque vive, vive en el mundo de los arquetipos, de los inmortales, lo hace con una lírica muy peculiar”, apunta.

Reinterpretar Adonáis llevó a Mendiola a comprender que Shelley se aproximó a la poesía moderna del siglo XX, por eso, señala, es un texto vigente y fundamental. “Comprendí porqué el Adonáis es un poema leído en nuestro tiempo, porque presenta un desdoblamiento, y es que la poesía de hoy no presenta eso, prefiere el realismo crudo, unidimensional, yo creo que eso es un problema, hoy se presenta un realismo sumamente degradado, sin fantasía, sin más allá”, explica.

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