La Filmoteca de la UNAM integra a su catálogo digital el libro El nuevo cine y la revolución congelada, de la autoría de Israel Rodríguez R., obra que desentraña la producción fílmica en medio de la configuración del régimen político del presidente Luis Echeverría.
En entrevista, Rodríguez R. señala que el sexenio echeverrista estuvo marcado por la producción de un cine de autor, que si bien al inicio aparentó democratizar su realización, terminó siendo una propaganda más del gobierno.
El gobierno de Echeverría les abrió las puertas a jóvenes cineastas como Jorge Fons, Felipe Cazals y Arturo Ripstein, quienes tuvieron el apoyo para trabajar películas con “temáticas más arriesgadas”.

“El Estado estaba con miedo de que los jóvenes no encontraran vías de expresión política dentro del régimen. Entonces, por eso hizo un proyecto de la apertura democrática; mejor donde yo los vea que donde yo no los vea”, explica.
El nudo del libro, explica el autor, es la idea de que el gobierno de Echeverría logró controlar el cine independiente, lo cooptó y lo transformó en un megáfono de su retórica ideológica. De ese periodo se desprenden filmes representativos como Actas de Marusia (1976, Miguel Littin); Mecánica Nacional (1972, Luis Alcoriza), y el filme Canoa (1976, Cazals).