Cultura

La Fundación Cartier-Bresson reabre en un taller de coches

La institución se inaugurará con una retrospectiva de la fotógrafa Martine Franck

Foto: Philippe Lopez / AFP
05/11/2018 |11:11EFE |
Redacción El Universal
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La Fundación Henri Cartier-Bresson estrena mañana su nueva sede en un antiguo taller de coches del centro de París , con un espacio que dobla las antiguas instalaciones, y arranca con una retrospectiva de la fotógrafa belga Martine Franck , compañera del artista e impulsora de la institución.





La fundación, creada en 2002 por Franck (1938-2012), segunda esposa de Cartier-Bresson (1908-2004) y también fotógrafa, estaba implantada en un pequeño taller de artista de la Belle Époque en el sur de París, con poca luz y un tamaño insuficiente para acoger a los 100 mil visitantes que recibía al año.

Tras dos años de obras, se instala ahora en un edificio del barrio del Marais, donde hay centros artísticos de referencia como el Pompidou o el Museo Picasso , en un antiguo taller de Renault completamente renovado, de 900 metros cuadrados , más del doble que la anterior sede.

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Las reformas fueron financiadas en parte por la propia fundación, que recaudó en 2011 cerca de dos millones de euros con una subasta de archivos propios, y el resto por una entidad privada.

"Ahora podremos ofrecer pedagogía en una sala de conferencias donde mantendremos un diálogo entre la fotografía del siglo XX y del XXI. No queremos permanecer anclados en la nostalgia de la fotografía ni hacer de esto un mausoleo", explicó en la presentación el presidente, François Hébel.

El espacio reserva 300 metros cuadrados para las exposiciones temporales -aunque dejará siempre expuesta una parte de la colección permanente-, pero dedica otras dos plantas del edificio de tres a zonas de acceso privado para oficinas, una biblioteca para investigadores y tres salas de conservación del archivo .

Una de ellas guarda 200 mil negativos y hojas de contacto que pertenecieron al matrimonio de fotógrafos; otra, publicaciones de revistas y cartas personales; y la última, unas 50 mil impresiones originales de Cartier-Bresson .

La fundación ha elegido empezar con la primera retrospectiva de Franck, abierta al público hasta el próximo 10 de febrero.

"Si hubiera estado viva, esta exposición no estaría aquí porque Franck insistía en que no debía convertirse en un centro dedicado a ellos", explicó la directora del centro, Agnès Sire , que conoció y trabajó con el matrimonio desde los años 80.

La exhibición presenta 140 obras de la autora

, que trabajó especialmente en la fotografía documental, con especial interés en movimientos políticos y sociales y en el retrato de desconocidos, como personas de la tercera edad y, en los años 90, monjes budistas.

" Una fotografía no es necesariamente una mentira, pero tampoco una verdad ", decía la artista cuya obra refleja un gran sentido de la composición y de la compasión.

Cartier-Bresson, con imágenes especialmente conocidas por la captura del movimiento, dejó la fotografía a partir de los años 70 para dedicarse al dibujo, momento en el que Franck comenzó su carrera como fotógrafa, centrada en la reflexión y en una concepción más meditada de la imagen.

nrv