La Cultura del siglo XXI le copia el modelo a José Vasconcelos
En la creación del Centro Cultural Bosque de Chapultepec volvió a ser evidente el interés de la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, por evocar la figura de José Vasconcelos. Hace casi un siglo, el entonces secretario de Educación impulsó las Misiones Culturales para llevar la cultura por el país —y ese nombre se dio ahora a uno de los ejes de Cultura Comunitaria—. Hace un siglo, también Vasconcelos invitó al más importante artista del país, Diego Rivera, a pintar los muros de la Escuela Nacional Preparatoria. Y ahora, el actual gobierno invita al más reconocido de los artistas contemporáneos de México, Gabriel Orozco, a encabezar el proyecto que desde ayer se conoce como el centro cultural más grande del mundo. Todo ha cambiado, claro está, hace un siglo no había artistas fifís y faltaban décadas para que se inventaran los Oxxos y los artistas vendieran allí sus obras. En todo caso, no muchos se sorprendieron ayer cuando vieron a Gabriel Orozco en Palacio Nacional, porque la semana pasada ya había circulado un video de su encuentro con el Presidente junto a la secretaria Frausto y el coordinador de Asesores del Presidente, Lázaro Cárdenas, un cálido encuentro en el que quedó para la memoria un pequeño lapsus del mandatario: se refirió a Orozco como “uno de los pintores más famosos de México”, cuando él es conocido por sus instalaciones y esculturas.
A Srba Dinic su orquesta lo respalda

Hay alerta roja en la Orquesta del Teatro de Bellas Artes. Nos dicen que hace unos días, la subdirectora del INBA, Laura Elena Ramírez, le avisó a Srba Dinic que no se le ofrecería un nuevo contrato como director artístico de la agrupación. El músico respondió que estaba abierto a la negociación, pero la funcionaria le dijo que no, que no había presupuesto para un músico como él. La noticia corrió como pólvora y un gran número de atrilistas coincidió en que la orquesta había alcanzado un gran nivel en los últimos años y que no aceptarían un nuevo director que los hiciera retroceder. Así que acordaron leer una carta en el estreno de la ópera El amor distante para expresar al público sus preocupaciones. Media hora antes de la función, la directora del INBA, Lucina Jiménez, y la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, se presentaron en Bellas Artes para explicarles que, en efecto, no había presupuesto suficiente, pero que las negociaciones con Dinic no estaban cerradas, pidieron tiempo y ofrecieron reuniones a cambio de no leer ninguna protesta. Los músicos aceptaron. Sin embargo, más de uno cree que lo único que las funcionarias querían era evitar un “numerito” frente al embajador de Finlandia, quien acudió como invitado y que la salida de Dinic es un hecho. La preocupación de los músicos continúa y aseguran no estar dispuestos a aceptar amiguismo ni directores sin preparación en la ópera. ¿Lo lograrán?