Hace unos días, la Orquesta Filarmónonica de la Ciudad de México ofreció un concierto en la Arena Ciudad de México en los festejos por los 250 años de Beethoven, con la soprano María Katzarava, la mezzo Carla López-Speziale, el tenor Dante Alcalá y el bajo Carsten Wittmoser. El evento tenía la ambición de llenar un foro para 22 mil personas. El reto no se consiguió. Según cifras oficiales, la asistencia fue de entre 7 y 12 mil personas; en redes sociales el público lamentó la gran cantidad de asientos vacíos. El crítico musical José Noé Mercado registró en la revista Pro Ópera que la parte solista vocal fue lo más relevante, así como el esfuerzo de la orquesta y de su director, pero apuntó que la sonorización no fue la óptima y la dirección de cámaras dejó mucho que desear. La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México ha presentado magnos conciertos de esta naturaleza, como Yo-Yo Ma en el Monumento a la Revolución en el que también hubo quejas de sonido, las bocinas de los bares alrededor por momentos sonaron más alto que el gran cello del músico; o la ópera Motecuhzoma que tuvo un retraso de casi una hora en su estreno en el Zócalo porque los equipos se sobrecalentaron. Si la apuesta es por lo grandioso, también tendría que ser en la calidad de un equipo técnico y de difusión, capaces de arropar a los artistas. Muchos retos que cumplir si la dependencia sigue por este camino.
Cultura Comunitaria abre convocatoria, pero¿habrá concluido sus pagos pendientes?
La Secretaría de Cultura, a través de la Dirección General de Vinculación Cultural, lanzó el 7 de febrero la convocatoria para personas interesadas en formar parte de Cultura Comunitaria como Operadores Estatales, que serán responsables de la coordinación, supervisión, acompañamiento, orientación y seguimiento de los equipos que ponen en marcha Cultura Comunitaria. Habrá 32 seleccionados, uno por entidad federativa, tendrán una retribución de 15 a 17 mil pesos mensuales más prestaciones de ley, y la jornada será de 40 horas semanales. Hasta aquí, todo parece normal, pero es día que no se sabe si terminaron de pagar a las 124 personas que aún faltaban, luego de meses de protesta, juntas con responsables de la Secretaría y hasta disculpas públicas de la secretaria porque los impagos afectaron a más de 4 mil personas. Tampoco es claro qué cambiarán para que, en efecto, no se les vuelva a adeudar meses de trabajo a quienes deseen formar parte del programa cultural estrella de esta administración. ¿No es importante aclararlo ya?
