El Museo de la Estampa de Toluca presenta la exposición Xilografía Popular Brasileña. Grabando la Realidad en el Galope del Sueño, que se podrá visitar hasta el 1 de mayo.
En el marco del Bicentenario de la Independencia de Brasil —contexto en el que la embajada de esa nación en México desarrollará actividades culturales y académicas a lo largo de este año— la muestra se puede visitar en la ciudad de Toluca, donde presenta la diversidad de propuestas y de artistas, a partir de una colección, la del Centro Cultural Brasil-México (CCBM). Esta institución fue creada en 1975 para promover la cultura brasileña en México; es dirigida por Inbal Miller. La colección que dio origen a esta exposición existe desde hace alrededor de 20 años en el Centro.
Los grabados que se presentan son ejemplos de arte popular, muchos son piezas en el género de la literatura del cordel.

De acuerdo con el curador de la exposición, Valdério Costa, quien también es artista, profesor, poeta e ilustrador, los grabados en la exposición provienen de la región del noreste de Brasil, un área muy pobre, de mucha sequía y poca lluvia, aunque por otra parte, “es una región con una riqueza cultural muy fuerte”.
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Algunas piezas de esta exhibición se habían mostrado hace varios años en el Museo de la Estampa en la Ciudad de México.
Ganador del premio Culturas Populares de Brasil, en la categoría Maestros, Valdério Costa dice que esta “es una selección del acervo del Centro, el cual tiene como 130 grabados en total. En la exposición se reúnen 84 grabados de 17 artistas, algunos de los más conocidos de Brasil”. En entrevista vía Zoom, desde Brasilia, el curador detalla que además de las obras de artistas más consolidados, se incluye a otros cinco creadores, y entre éstos hay ejemplos de su propia obra.
Grabado de José Borges que está en la muestra; nacido en 1935, ilustró libros como Las palabras andantes, de Eduardo Galeano.
Algunos de los grandes maestros del grabado de esta región, cuyas piezas se pueden ver en esta exhibición, son J. Borges, José Costa Leite y Amaro Francisco.
Entre las piezas hay diversos ejemplos de la llamada “literatura de cordel”, técnica cercana a la xilografía, la cual fue declarada Patrimonio Inmaterial en 2018 por el Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico de Brasil.
En esa nación, la literatura de cordel tiene sus orígenes a finales del siglo XIX, pero congrega tradiciones más lejanas, de las culturas portuguesa, árabe, indígena y africana. Las xilografías brasileñas ilustran los folletos de cordel colgados en esquinas de mercados populares que mezclan cuentos clásicos, poesía cantada y referencias a la historia y la cotidianidad, y esto se ha transformado en una expresión fundamental de la creatividad local.
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“Estos grabados son populares, de artistas populares que no tuvieron o tuvieron muy poca formación académica. Son maestros, desarrollaron la tradición y, además, hay una nueva generación de grabadores, de nuevos artistas de la xilografía”.
Valdério Costa describe que la literatura de cordel es un género literario típico del noreste de Brasil, que no sólo es herencia de la península Ibérica, sino que Portugal y España tuvieron influencia mora, árabe, en esta tradición. En las portadas, estos pequeños folletos llevan grabados donde los artistas desplegaron motivos naturales y mitológicos.
“La literatura de cordel es básicamente un género literario súper rico, cada día aparecen más creadores, se está reinventando todo el tiempo. El nombre de cordel viene de cordón, una pequeña cuerda que se ponía en tendederos. Los folletos se quedaban ahí colgados para que la gente los leyera”, explica.
La exposición está organizada en cinco secciones, por ejemplo, una de ellas enfatiza la influencia de bestiarios, las mitologías; también las tradiciones populares, y una más tiene énfasis en la religiosidad, los dioses afrobrasileños, los orishas y otros elementos de la herencia africana. En la propia muestra se representa un cordel, a la manera en que se pone en las ferias populares de Brasil.
“El auge en esta zona se explica, en parte, porque no había medios de impresión y mucho menos medios de comunicación; los habitantes de la región no tenían mucho acceso a la lectura, y luego esta tradición se fortalece en la medida en que es oral. Muchas veces era el principal medio de comunicación, de contexto, algunos folletos hablaban de hechos del contexto mundial; muchas personas conocieron lo que pasaba en el mundo a través de las historias de los folletos. Era el periódico del sertanejo (habitantes del nordeste), era cantado en las ferias, era tradición oral”.
El curador añade que en sus inicios estos diseños estaban más enfocados en lo cotidiano. Hay otra potencialidad de estas obras que Valdério Costa resalta y es que, además ser un arte popular, es un arte donde los brasileños se reconocen. Si bien tanto en la producción como en la exposición es más frecuente que estas obras sean creadas por hombres, poco a poco se ha incrementado el número de mujeres que realizan estos grabados.
Para el curador es muy importante valorar la cultura popular, de cada país; él celebra su herencia en este arte: su padre era músico, su abuelo hacía cordel. Pero no niega que en las instituciones aún no se le da el valor a estas expresiones: “La academia lo ve como artesanía, algo sencillo, como arte menor, no tan importante”.
El Museo de la Estampa se ubica en Plutarco González 305 colonia centro, en Toluca, Estado de México.