El escritor Salman Rushdie, aseguró que distintas partes de nuestra sociedad están colapsando. “Es muy difícil para las personas hablar entre ellos, incluso aunque hablemos el mismo idioma, realmente no nos entendemos. Y cuando la comunicación así desaparece o se cae en la sociedad es algo peligroso para la sociedad y de esto va esta historia”. Lo señaló hoy, en una conferencia virtual con prensa de habla hispana para hablar de su nuevo libro “La penúltima hora”.
Al abordar el acontecer mundial y los temas que aborda en este nuevo libro publicado por Random House en el que reúne cinco relatos que abordan la muerte, la vejez, la despedida de los lugares que han sido el hogar, pero también hablan de pertenencia y la identidad, el narrador señaló: “Para mí la literatura siempre ha sido la mejor manera que tengo de responder al mundo en el cual yo vivo. Las historias que he contado siempre para mí han sido como pasos en esta vida o en el viaje. Y a medida que el mundo cambia, la escritura también cambia”.
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Sobre si es una herramienta buena de resistencia, aseguró que hay escritura que cumple con esa función muy bien. Por ejemplo, George Orwell y su escritura, nos ha dado maneras de pensar en la opresión y en la tiranía. “Escribir puede hacer esto, nos puede dar maneras de pensar. No puede ignorar o no puede derrocar los regímenes, no con frecuencia, pero en los tiempos difíciles en los que vivimos, como ahora, espero que sea una manera de incrementar la comprensión de los lectores de lo que está sucediendo”.
Rushdie se refirió, a partir de la última frase del libro, que dice “nuestras palabras nos fallan”, dijo que se trata de una advertencia, “Creo que dice que estamos viviendo en un momento en el cual la comunicación dentro de una sociedad se está colapsando. Hablo especialmente de Estados Unidos. La profundidad de la división en este país es alarmante. Es parece que es como que estás gritándole al vacío. Por un lado, realmente no puedes entender lo que el otro lado está diciendo. Y creo que, si vives en una sociedad que ya está tan dividida, el idioma es insuficiente para la comunicación y esto es algo peligroso para la sociedad”, reiteró.
Incluso también que él como todo el mundo está preocupado por las acciones de Donald Trump y apuntó que “es un momento muy oscuro en la vida pública estadounidense”, donde, también está la discusión de Groenlandia y de Canadá, etcétera, “se está convirtiendo en un momento oscuro, no solo para los Estados Unidos”, añadió.
Se le cuestionó también sobre la censura de libros en Estados Unidos, que dijo, es un problema muy grande. “En primer lugar, es un crimen contra la primera enmienda, lo cual va contra la libertad de expresión y después la manera en la que esto se lleva a cabo en las bibliotecas, en las escuelas, es algo totalmente aleatorio”.
Dijo que son libros que los jóvenes deberían estar leyendo y prohibírselos es algo terrible, pero tras los procesos que se han emprendido ha hecho que se retire esa censura, “pero aún así tenemos muchos casos y tenemos que luchar contra ello. Los resultados de momento han sido bastante positivos de los de esta lucha, pero si tienes que luchar pues 100 casos, tienes que abordar 100 censuras distintas, pues creo que es muy importante el caso para los defensores de la libertad de expresión. La libertad de expresión al día de hoy es un derecho constitucional, está en la Constitución. Entonces, estas prohibiciones sencillamente van en contra de lo constitucional”.
También habló de su gusto por el relato breve, ya luego, dijo, volverá a la novel; de su interés por escritores como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, que fue su amigo, Carlos Fuentes, Jorge Luis Borges, Elena Poniatowska; habló también de su interés por la muerte, pues ha cumplido 79 años, y su búsqueda de la inmortalidad.
“Creo en la inmortalidad. Creo que los escritores todos la buscan, todos esperan que su trabajo viva para siempre y en, algunos casos lo hacen y en muchos no. Pero los escritores son muy buenos en desear que eso suceda. Creo que los escritores como yo, escribimos para la posteridad, no solo para el lector inmediato, pero también para el futuro y esperas que la gente quiera leer tus libros muchos años después de que tú mismo ya no estés aquí y que seguirán encontrando valor en estas historias”, y agregó que cuando escribe no pienso solo en los lectores de ahora, sino en los futuros, los que aún no han nacido, “Espero que lleguen y se acerquen a mi trabajo”.
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También habló de la identidad y de la idea de hogar, sobre todo cuando como él, es una persona que ha viajado mucho y que por lo menos tiene tres hogares: India, Inglaterra y Estados Unidos. Ante peregrinajes así, la idea de hogar se convierte en algo complicado, y no es singular, sino plural.
“Puedes tener raíces en más de un solo sitio. Creo que en esta época hay muchísima gente que viaja por todas partes. Muchas personas acaban en sitios en los cuáles no empezaron. Y esto es ese sentido de la idea plural del hogar”, aseguró, tras lo cual dijo, “Tengo esa esa sensación de hogar en tres sitios distintos”.
Y así como cambia el sentido de hogar cambia la identidad. “La identidad está muy relacionada con la idea de las raíces y si estás enraizado en muchos sitios tienes una vida múltiple y me gusta eso. Una de las cosas que a mí me sucede cuando voy a la India es que después de un par de días, el idioma en el que sueño cambia, ya no sueño en inglés y luego sueño en hindi y en urdu y siento que es como mi hogar entrando en mi subconsciente, mi subconsciente se ha movido del mundo nuevo al mundo antiguo, es algo muy bonito. Tener un yo plural, me gusta”.
melc