“Nunca voy a acabar de retratar a México”, dice Dorian Ulises López Macías, fotógrafo creador del proyecto Mexicano, dedicado a retratar la belleza de la piel morena y que exhibe una retrospectiva en Bodega OMR, como parte de la Semana del Arte. Es una selección de 59 fotografías.
El proyecto se hizo público en 2016, cuando creó una cuenta de Instagram (@mexicanomx) y lo bautizó como Mexicano. Desde entonces, su proyecto lo ha llevado a la Bienal del Museo Whitney de 2017, a la galería LaPau, en Los Ángeles, y hasta a fotografiar para las páginas de Vogue.
A más de 10 años de hacer Mexicano, López Macías reconoce que el ritmo de fotografiar ha cambiado, ya no es tan “voraz” como al inicio, cuando quería “comer todo con la cámara”. En esta selección, el fotógrafo busca mostrar las aristas del proyecto: la ternura, lo queer, lo sensual, lo familiar. “Es una muestra de todo este universo visual”.

López Macías recuerda que cuando creó la cuenta de Instagram se enfrentó a reacciones de rechazo. En este ejercicio viral en redes sociales de comparar 2016 con 2026, es decir, el año en el que llegó Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos por primera vez con su apuesta de construir el muro en la frontera, frente a este año de su segundo periodo con las redadas en estados demócratas y agentes del ICE que cazan a personas por su piel morena, el fotógrafo ve diferencias en la percepción de la belleza mexicana:
“Siento que la noción de la belleza sí se empezó a transformar. Cuando comencé este proyecto para mí sí era súper escaso esto de autoreconocerse como bello. Ahora se siente más, la gente se reconoce como bella, han cambiado los conceptos de belleza. Cuando empecé sucedieron varias cosas, entra Morena, un partido con un discurso súper populista que, aunque era una estrategia política, su discurso sí hizo que la gente se reconciera y dijera ‘claro, soy moreno y hay que sentirse orgullosos’. Sí siento que hubo una reconciliación del mexicano consigo mismo, sigue en proceso, pero sí pienso que se transformó”.
Entre esos cambios que percibe López Macías también está que México se convirtió en el lugar ideal para vivir entre los extranjeros, proceso que también ha llevado a la exotización, su consecuente molestia e incomodidad y que se ha extendido incluso al cuestionamiento sobre su proyecto fotográfico, como factor contribuyente: “Incluso la gente morena se ha llegado a incomodar con el proyecto, aunque ha crecido el amor al proyecto, también ha habido enojo”.
Sobre cómo enfrenta las acusaciones de exotización, López Macías dice que está abierto a la crítica, pero que es importante conocer el origen de su trabajo:
“Aprendo de escuchar lo que dicen, siempre me he retroalimentado de lo que dice la gente, pero tampoco puedo modificar lo que piensan. Es parte de crecer como fotógrafo. Yo creo que, para comprender al arte, hay que conocer al artista. Es importante saber de dónde parto: yo soy parte de esa herida, no soy ajeno. Es importante saber que soy alguien que surge de la herida, que muestra la herida, esta parte hermosa”. Mexicano se inauguró ayer en Bodega OMR, (Dr. Andrade 41)