Directora de Conacyt quiere controlar la ciencia, acusan

Investigadores hacen un diagnóstico del Consejo encabezado por Álvarez-Buylla; aseguran que los cambios buscan centralizar y controlar los recursos y el conocimiento científico

Directora de Conacyt quiere controlar la ciencia, acusan
Investigadores del Sindicato Independiente de Trabajadoras y Trabajadores de Investigación de Cátedras protestaron afuera del Conacyt para exigir garantías laborales y respeto a sus contratos colectivos. Foto: Diego Simón Sánchez. EL UNIVERSAL
Ciencia y Salud 13/10/2021 02:40 Alida Piñón Actualizada 22:46
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El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) ha llevado a cabo cambios en sus normativas, reglamentos y estatutos, así como en sus políticas con el objetivo de centralizar no sólo los recursos, también el conocimiento científico, con lineamientos de naturaleza más política e ideológica que científica.

Estas acciones, coinciden investigadores, han impactado a prácticamente toda la comunidad científica, desde aquellos que pueden ser despedidos por "falta de confianza", como lo denunció  Alejandro Madrazo, retirado de la dirección del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) región centro;  hasta a los becarios nacionales que padecen retrasos en las convocatorias o los jóvenes catedráticos del Programa Cátedras que actualmente están en la lucha por sus derechos laborales o los 31 investigadores y personal administrativo del Foro Consultivo de Ciencia y Tecnología, investigados por la Fiscalía General de la República.

En los últimos tres años, coinciden los investigadores Brenda Valderrama, Susana Quintanilla, Alfredo Herrera Estrella, David Romero y Roberto Rodríguez, se ha generado un desconcierto tras otro, uno de los primeros se dio durante el periodo de transición, cuando sin asumir la dirección del Conacyt, María Elena Álvarez Buylla ordenó suspender la convocatoria de algunos de sus programas de apoyo y aquellos contratos que consideró podían comprometer recursos para 2019. Desde entonces, el desencuentro y diálogo con la comunidad científica se quebró.

La eliminación de los fideicomisos, los cambios a la normativa del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), la creación de una iniciativa de Ley de Humanidades, Ciencia y Tecnología presentada por la senadora morenista Ana Lilia Rivera, la creación de un nuevo Foro Consultivo y su eliminación como asociación civil, los lineamientos al Programa Cátedras, los Programas Nacionales Estratégicos, la cancelación de apoyos a académicos de universidades privadas, así como la narrativa que se gesta desde la presidencia de República para asociar a la investigación científica con actos de corrupción, explican los investigadores, son muestra de la búsqueda de un control que podría coronarse con la aprobación de la Ley General de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación que Álvarez Buylla elaboró, dicen, sin consultar a la comunidad.

Susana Quintanilla, investigadora del Cinvestav y SNI III, explica que todas las acciones de la dirección del Conacyt ha afectado a toda la comunidad en distintos niveles, pero destaca a los becarios con becas nacionales e internacionales que afectan de manera directa a los programas inscritos en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC). "Este programa ya tuvo también modificaciones en las que no hemos estado alertas, pero sí sabemos que hubo retrasos en las convocatorias y es importante porque son programas que obtienen registro en diferentes categorías y los estudiantes generalmente tienen garantizadas las becas, pero al cambiar los criterios de evaluación, con los retrasos para el registro y renovación, pues se ha afectado", dice.

Quintanilla también destaca las Becas al Extranjero que también cambió su normatividad para su financiamiento. "Cambió la normatividad para el financiamiento y al suspender los fideicomisos fueron requisados los fondos, que muchos eran sectoriales y tenían recursos de las secretarías, como la de Energía. De modo que ellos quedaron colgados de la brocha", lamenta.

En términos de divulgación científica, añade, no hay un programa a largo plazo a nivel nacional que facilite, coordine y defina la participación de los investigadores. Por ejemplo, actividades como las Olimpiadas de la Academia de Matemáticas o programas con la Academia Mexicana de la Ciencia, que, al no darles recursos, se congelaron. "No se trata de que cada uno haga materiales de divulgación, se necesita de un programa nacional e internacional, pero no existe.  Se habla de la formación de cultura científica, que, en el caso de la pandemia, hemos visto esta necesidad, la existencia de movimientos antivacunas es evidencia de la nula cultura científica, pero esta tarea no es sólo de los investigadores", ataja.

 Roberto Rodríguez, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, indica que a lo largo de estos tres años ha habido preocupaciones como la cancelación de apoyos a académicos de universidades privadas, adscritos al Sistema Nacional de Investigadores (SNI), lo que provocó que la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior metiera un amparo que fue ganado en julio pasado.

"Hay un deslinde con el sector privado casi de manera escandalosa, pero el amparo se ganó y por eso el Conacyt está obligado a entregar los recursos; se modificaron las reglas del SNI, se hizo un nuevo reglamento para ello y ahora se tiene que volver a modificar ante el amparo para dar certeza a los estímulos", cuenta Rodríguez.

Respecto a la desaparición de los Fideicomisos, Brenda Valderrama, investigadora del Instituto de Biotecnología de la UNAM, presidenta de la Academia de Ciencias de Morelos y miembro del SNI, asegura que están inactivos desde diciembre de 2018 y advierte: "El Conacyt podía haber desaparecido los fideicomisos y conservar los fondos, pero la intención fue desparecer los fondos. Perdimos los fideicomisos como un vehículo inversión y perdimos los fondos como una política pública, esto es lo más grave".

Para Quintanilla, la desaparición de los fideicomisos, "ha sido un factor decisivo porque en la práctica lo que hubo es una reducción de recursos para el desarrollo de programas de investigación".

Brenda Valderrama también apunta a la acción más reciente y polémica del Conacyt, que es la creación del Cóndigo de Conducta, el cual, dice, es preocupante porque parece encaminado al "debilitamiento de las libertades de investigación, de cátedra y de expresión de la comunidad científica".

Uno de los temas de gran preocupación en la que coinciden los investigadores consultados es el de los científicos e investigadores contratados bajo el régimen Programas Cátedras Conacyt, quienes han tenido que crear un Sindicato Independiente de Trabajadoras y Trabajadores de Investigación de Cátedras Conacyt  para exigir mejores condiciones de trabajo; además, recientemente se creó el Estatuto de Personal Académico que establece los derechos y obligaciones de carácter académico del personal y se advierte que para permanecer en dicho programa se evaluará "su inserción laboral en la institución receptora o en cualquier otra".

"Los lineamientos del Programa Cátedras los llevaron a la desesperación y tuvieron que organizarse, pero fueron traicionados por el Conacyt, es gravísimo. Muchos de ellos quemaron las naves en el extranjero y se regresaron a México. Lo que vemos es una estrategia centralizadora y controladora. Los jóvenes catedráticos tenían autonomía y el Conacyt lo que ha hecho es recoger sus fichas", advierte Valderrama.

David Romero,  investigador del Centro de Ciencias Genómicas de la UNAM, coincide: "Son jóvenes que decidieron volver al país, se les abrió el Programa Cátedras, que por supuesto es perfectible, pero la directora del Conacyt inició su gestión cuestionando su existencia y dijo que implicaba un problema presupuestal, no se fijó en la virtud de regresar a mil 500 jóvenes al país; cada vez les ponen más restricciones, la más reciente es que como parte de las evaluaciones que se les hacen, se les pide que busquen otro trabajo, es aberrante".

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Manifestación de científicos afuera del Senado en octubre de 2020. Exigían mantener los fideicomisos para la ciencia. Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL

A Alfredo Herrera Estrella, director del Laboratorio Nacional de Genética y Biodiversidad (Langebio) lo que más le preocupa es la reducción presupuestal a la ciencia, pues se prometió el 1% del PIB y actualmente es del 0.29%. "Y es todavía más grave el cómo se están definiendo los apoyos. Por ejemplo, los Programas Nacionales Estratégicos (Pronaces). La directora nombró cabezas para los proyectos por vía del dedazo. Ellos sí tienen dinero, asignado directamente. No hay convocatorias, pero sí hay dinero".

La cumbre de todas las acciones que ha implementado el Conacyt será, en caso de concretarse, la Ley General de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación. "Esta es la joya de la corona. Lo del Foro Consultivo es parte del reacomodo de fuerzas.  Esta campaña tan bien orquestada, tan precisa, con tantos actores, para desacreditar a los científicos viene justo antes de la discusión de la Ley. No puedo quitarme de la cabeza que lo que se busca es bajar la calidad de interlocución de los científicos frente a las cámaras sobre la Ley General de Ciencia", dice Valderrama.

Romero, coincide: "El anteproyecto presentado por la directora del Conacyt preserva los vicios de centralización que ya estaban en la iniciativa de la senadora Rivera, y añade la intención de concentrar todos los recursos para la ciencia y la investigación en el Conacyt. Esto puede generar problemas estructurales muy serios dado que hay que recursos para la ciencia que se encuentran en diferentes secretarías y si bien están destinados a la investigación, también soportan a institutos como el Mexicano de Petróleo que está en la Secretaría de Energía, o el Cinvestav o el Politécnico de Educación Pública. Si todos esos recursos se concentran en Conacyt se dejaría sin protección a estos institutos o los volvería parcialmente dependientes del Consejo".  

Roberto Rodríguez también apunta hacia la polarización que se ha gestado en torno a los científicos. "Se ha hablado de la mafia de la ciencia, de la corrupción, pero lo cierto es que han podido demostrar muy poco o casi nada. El sector siempre ha sido vigilado. Pensemos, por ejemplo, en la Estafa Maestra, toda la información a la que se tuvo acceso por cuestiones de transparencia, era información derivada de las auditorías. Es verdad que todo es perfectible y que no es un sector que está exento de corrupción, pero lo que sí está pasando es que hay una división entre quienes están de acuerdo con las narrativas del gobierno y quienes vemos la imposición de un modelo que a tres años de operación no ha dado resultados visibles y satisfactorios, desde la vacuna Patria hasta los propios Pronaces".

En este sentido, Romero, añade: "La actitud crítica de los científicos no es nueva, se ha hecho con gobiernos anteriores, pero este gobierno nos ha dado todas las razones para ser todavía más vocales. En momentos en los cuales se requiere una acción decidida ante el cambio climático, se ha pensado equivocadamente que es una acción postergable".

Alfredo Herrera recuerda que fue de los primeros científicos que tuvo una reunión con la directora del Conacyt. "Salí de ese encuentro con la idea de que muchas de sus ideas eran absurdas. Desde entonces se planteó hacer cambios en el SNI relacionados, por ejemplo, con las evaluaciones porque le parecía que debía haber otros elementos como el impacto social y humanista de la labor científica. Yo se lo cuestioné y sólo dijo que sería un reto, es decir, todavía no hacía diagnóstico y ya estaba decidiendo. Recuerdo también que su idea fue centralizar todo en el Conacyt. A la distancia, tres años después, lo que ha pasado es que nunca ha habido un diálogo verdadero con la directora del Conacyt y se tomaron decisiones tan graves como la desaparición de los fideicomisos, no sabemos qué pasó con esos recursos y es día que no han presentado una prueba de corrupción".

0.29% DEL PIB el presupuesto para ciencia actualmente, dice Alfredo Herrera, director del Laboratorio Nacional de Genética y Biodiversidad

Afectaciones a la comunidad

Becarios con becas nacionales e internacionales que afectan de manera directa a los programas inscritos en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad.

Becas al Extranjero que también cambió su normatividad para su financiamiento.

Creación del Código de Conducta que propicia el "debilitamiento de las libertades de investigación, de cátedra y de expresión de la comunidad científica”.

Cambios en las normativas y reglamentos del SNI.

Programa de Cátedras afectado con el Estatuto de Personal Académico.

Frase

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“El Conacyt podía haber desaparecido los fideicomisos y conservar los fondos, pero la intención fue desaparecer los fondos”. Brenda Valderrama. Instituto de Biotecnología - UNAM.

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