Con esa misma actitud, Welsh habla en esta entrevista sobre su novela Los cuchillos largos (Anagrama, 2025), la segunda de una trilogía que profundiza en la psicología de Ryan Lennox, un policía marcado por abuso sexual en la infancia y que utiliza su posición para rastrear depredadores. En la conversación el autor también se refiere a la diluida cultura punk en Reino Unido, donde lo más contestatario de los últimos años ha sido la irrupción de Kneecap, un trío irlandés de hip-hop cuyos mensajes contra Israel por la guerra en Gaza les provocó enfrentamientos con el Gobierno británico. Uno de sus integrantes fue acusado de terrorismo, desencadenando un proceso judicial del que, al final, salió victorioso. “Es ridículo lo que les hicieron”, dice el autor, quien fue una de las primeras personalidades en mostrar su respaldo a la banda cuando en 2025 el propio Keir Starmer, Primer Ministro británico, pidió al Festival Glastonbury cancelar su presentación.
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El inspector de Los cuchillos largos, Ryan Lennox, era un personaje secundario en otra de sus novelas. ¿Cuándo se dio cuenta de que podría convertirse en protagonista de una nueva novela?

Me llevó un tiempo. En un momento estuve investigando mucho sobre personas que habían sufrido abusos sexuales en la infancia y cómo reaccionaron ante el trauma. Me hice amigo de un par de trabajadores sociales y terapeutas, me llevaron con un grupo de supervivientes y yo quería que el personaje principal fuera uno de ellos. Pensé que sería interesante que fuera un agente de policía, pero que no actuara como tal, sino que utilizara los recursos de la policía para localizar a los depredadores sexuales. Eché un vistazo a mis novelas de policías y me pregunté cuál personaje encajaría en este nuevo perfil, Lennox me pareció un hombre lleno de secretos y decidí que era el personaje adecuado.
Al leer su novela, es imposible no pensar en el caso Epstein. ¿Qué opina del hecho de que algunas de esas personas, pienso en el ex príncipe Andrés, terminen siendo procesados, sólo después de que se revelara que posiblemente habían compartido información confidencial, más no por las acusaciones de carácter sexual?
Esa es la cuestión. El verdadero miedo no es que él haya cometido esos delitos espantosos, sino que pueda delatar a otras personas que han hecho lo mismo.
¿Ryan Lennox estará en otra novela o serie?
Ya hice tres novelas: Crimen, Resolution y Los cuchillos largos. Creo que ya he terminado con eso, pero nunca se sabe.
Es un gran entusiasta de la música y ha conocido de cerca la escena punk londinense de los 70’s y 80’s, ¿qué queda hoy en día de esa tradición punk?
Cuando aparecieron todos esos grupos que nos gustaban, Sex Pistols, The Clash y The Jam, la música la empezó a hacer gente de clase trabajadora. Ahora son otra vez los ricos haciendo música o chicos que lo hacen por diversión. Es curioso cómo estas cosas siguen ciclos, pero lo que pasó con el movimiento punk fue que, al final, mucha gente de clase trabajadora salió a la luz, hizo oír su voz y revitalizó la cultura. El punk se extendió a todos los aspectos de la vida, llegó al house y a la escena rave, y le dio a gente como yo una carrera en las artes.
¿Y qué significa ser punk en el contexto británico actual?
Ya no hay una verdadera cultura punk. Cualquiera puede decirse punk o ser un fanático del metal. Todos los que vivimos esa cultura ya somos gente mayor; la cultura dominante de hoy es lo que en Instagram te dicen que te pongas; todos llevan lo mismo. Hace falta un movimiento underground. Creo que la única cultura punk underground que hay es probablemente la de los ultras del futbol, chavos que siempre van vestidos de negro. Nadie en Instagram les ha dicho que lo hagan; lo hacen para evitar toda esa cultura de vigilancia policial, para mantener su anonimato y su identidad.
Quisiera preguntarle sobre Kneecap, la banda irlandesa que ha alzado la voz por Palestina. Usted fue uno de los primeros en apoyarlos, cuando el gobierno británico quería cancelar su presentación en Glastonbury.
Son fabulosos. Es ridículo lo que les hicieron. No están haciendo nada controvertido, simplemente están tomando una postura básica de defensa de los derechos humanos. Primal Scream se metió en la misma bronca. Y de lo que se trata es de protestar contra la instrumentalización del antisemitismo y de la horrible catástrofe humana que fue el Holocausto con el fin de manipular a otras personas. Eso me parece obsceno.
Escribió un texto de apoyo, donde decía que intentar silenciarlos por sus posturas contra una barbaridad y darles cargos ridículos era una vergüenza total. ¿Cuál es tu postura ahora sobre los últimos acontecimientos en Oriente Medio?
Es una distracción. Hablando de la lista de Epstein, ellos harán lo que sea para distraernos. Se suponía que Trump y el movimiento MAGA estaban en contra del “Estado profundo”, de ese secretismo y el control geopolítico neoliberal del mundo a través de las guerras. Decían que no iban a arrastrar a Estados Unidos a más guerras y ahí van otra vez. Son oligarcas corporativos, empresarios nacionalistas y depredadores, una élite que tiene todo el poder y la riqueza, y está expropiando cada vez más a costa de los ciudadanos. Se están volviendo cada vez más corruptos y desalmados, y están intentando desviar la atención de todo eso y, encima, están ganando mucho dinero con las guerras.
¿Se ha sentido perseguido por expresar su postura o sus opiniones políticas en este contexto?
No, para nada. Estoy expresando las mismas opiniones que tiene la mayoría de la gente. Cuando hablas con la gente, se sienten impotentes y sienten que no pueden hacer nada al respecto. Además, no estoy incitando a la revolución ni a la sedición, simplemente estoy hablando de las cosas que veo y siento.
Después de lo que pasó con ese grupo irlandés se está hablando mucho de ellos…
Sí, lo están haciendo muy bien. La primera vez que vi a Kneecap, tocaban en el pub de un amigo mío, en Dalston, y la gente abarrotó el lugar; la siguiente vez los vimos en el Wembley Arena, ante diez mil personas. Han dado con algo que la gente siente, le están dando voz a los que no tienen oportunidades; están hablando de la corrupción de las élites. Es un mensaje poderoso que conecta con los jóvenes. Además, dicen que tu cultura y tus orígenes son importantes, que puedes expresarlo a través de tu arte y que no deberías caer en ningún tipo de mediocridad mainstream.
Lograron justo lo contrario de lo que quería el gobierno…
Sí, fuck the government. ¿Qué están haciendo por la gente? No les dan trabajo a sus ciudadanos, no les dan educación, no les dan empleo, no les dan oportunidades de viajar, todas esas cosas que solíamos esperar de los gobiernos de Europa Occidental después de la guerra. Ahora lo único que hacen es generar deudas que pasas a tus hijos. Están pidiendo préstamos y dándoselos a los superricos que ya tienen todo ese dinero. Por cada acreedor hay un deudor y los deudores son los ciudadanos. Así que, por qué debería importar lo que diga el gobierno, son sólo los lacayos de la élite.
De hecho, en Los cuchillos largos, una de las reflexiones de Lennox es que la política no debería ser aquello en lo que se ha convertido: “un pasatiempo para sociópatas aburridos, ricos y narcisistas” ¿Tenía en mente a alguna figura política en particular cuando escribió esto?
A todos los políticos. A cualquiera que se presente a un cargo político deberíamos exigirle una cosa: cobrar impuestos a los ricos y confiscar sus bienes. Por el bien de la gente. Lo único que hacen es facilitar la transferencia continua de recursos a los superricos. No importa si son de derecha, de centroizquierda o incluso de izquierda, que les cobren a ellos. Las clases trabajadoras no tienen dinero, han sido diezmadas. Las clases medias no tienen dinero, están vendiendo sus activos. Los gobiernos no tienen dinero, están pidiendo préstamos a los bancos. Es el único sector de la sociedad que tiene dinero, así que solo se les puede quitar a ellos; si no lo haces, solo estás acumulando deuda para las generaciones futuras de ciudadanos. Hay que sacar ese dinero de sus cuentas, construir carreteras, escuelas y hospitales; las cosas que necesitamos.
Trainspotting y sus secuelas retratan a una generación de jóvenes sin futuro. ¿Consideraría retratar a la generación de jóvenes de hoy?
No lo sé, aún no me creo la reacción que Trainspotting sigue generando. Anoche estuve de DJ en un club y me trataron como a una estrella de rock. Me persiguieron por toda la manzana intentando rodearme, los de seguridad tuvieron que meterme a empujones en un coche, y yo sólo pienso que ya soy un viejo al que no deberían tratar así. Sólo soy escritor, no debería ser tratado como una estrella por todos estos jóvenes, pero entiendo que conectan con los personajes de Skagboys, Trainspotting y demás porque son libros que tratan sobre un mundo sin trabajo y ahora todos nos enfrentamos a este futuro incierto porque la economía se está derrumbando a nuestro alrededor y todo en el mundo es un caos. Estamos ante un futuro incierto.
¿Y qué se siente ser tratado como una estrella de rock?
Ayer sólo traté de ser el DJ en ese lugar y todo el mundo se estaba volviendo loco, dando golpes en el cristal y la gente afuera intentando entrar, y yo sólo pensaba : “Debería estar aplastado en mi sofá con mi mujer, tomando chocolate caliente y viendo Netflix ”. Pero es genial que a la gente todavía le importe.
¿Qué estarías viendo en Netflix?
Alguna porquería, aunque hace poco vi algo bueno ahí: Amor y muerte, solo porque salían Elizabeth Olsen y Jesse Plemmons, que son unos actores fabulosos y consiguen convertirla en algo más aunque se trate de una historia básica.
¿Y qué hay ahora mismo en tu lista de reproducción? O sea, ¿qué estás escuchando ahora mismo?
Estoy trabajando en el musical de Trainspotting, así que en mi lista de reproducción están esas canciones; hemos estado componiendo temas para el musical y también estoy usando muchas de las canciones de la película. Las he estado revisando una y otra vez.