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El Festival de Piano de la UNAM, por Lázaro Azar

Los conciertos del año arrancarán en la Sala Neza con la música de sir Stephen Hough. Unos meses después ese recinto cerrará sus puertas por remodelación

El pianista inglés Sir Stephen Hough ofrecerá un concierto el jueves 12 de enero, en la Sala Neza de la UNAM. Crédito: Facebook oficial de Sir Stephen Hough
11/01/2026 |01:02Lázaro Azar |
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Dicen que “el que pega primero, pega dos veces”, y el día de ayer la UNAM pegó doble al iniciar inmejorablemente el año inaugurando la octava edición de su Festival Internacional de Piano con un programa que, si bien titularon Revueltas a 4 pianos, fue más allá de presentar únicamente música de nuestro gran Silvestre: además de incluir algunas de sus obras de juventud y una suite en tres movimientos para cuatro pianos en la que su arreglista, Abraham Barrera, incluyó citas de Sensemayá, Redes, Ochoxradio, Caminos, Homenaje a García Lorca, Janitzio, Itinerarios y la Noche de los Mayas, tocada por Roger y Rodolfo Ritter, Mauricio Nader y el propio Barrera, quien inició la velada con sus arreglos a tres canciones de otro grande de nuestra música vernácula: Agustín Lara.





Nada mal, para un programa que se extenderá hasta el 15 de febrero e incluirá un total de 26 presentaciones, que incluyen la participación de dieciocho pianistas (trece de ellos, mexicanos), que presentarán trece recitales, siete conciertos con orquesta (cuatro de ellos con la OFUNAM, con funciones en sábado y domingo, y tres con una única presentación, acompañados por la OJUEM) y un par de Clases Magistrales a realizarse en tres sedes: la Sala Nezahualcóyotl y la Sala Carlos Chávez, del Centro Cultural Universitario, y en el Anfiteatro Bolívar del Antiguo Colegio de San Ildefonso, en el Centro Histórico.

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Crédito: Facebook de Abraham Barrera

Celebro el amplio espectro del festival, pues, así como hay programas con repertorio para todos los gustos o –dicho cruda y descarnadamente-, cubriendo todas las aristas indispensables hoy día para no incurrir en alguna omisión “políticamente incorrecta”, invitaron a participar desde jóvenes promesas, figuras emergentes con poco cartel y cartuchos quemados, hasta ¡por fin!, una figura de primerísimo nivel mundial, Sir Stephen Hough, quien –si llega- será la cereza del pastel: ya ven que la primera vez que lo anunciaron se canceló por la pandemia, y cuando volvieron a programarlo, en febrero de 2024, la burocracia universitaria refrendó su ineptitud al no tramitar en tiempo y forma su visado y optaron por sustituirlo antes que aceptar la generosa intervención de la Cancillería, que había logrado subsanar su incapacidad.

Considerando que ante el cincuentenario de la Sala Neza se anuncia que cerrará sus puertas por varios meses a partir de abril pues recibirá una muy justa y necesaria “manita de gato” para estar flamante durante sus festejos, más vale aprovechar al máximo cuanto ahora nos ofrece antes de caer en lo que, se vislumbra, será un obligado ayuno musical. Como esta ciudad es cada día más caótica y, en consecuencia, resulta más difícil asistir a todo lo que uno quisiera, he aquí mis muy personales recomendaciones de lo que –reitero: a mi parecer-, serán los eventos imperdibles de este festival.

Vámonos en orden cronológico: Para quienes amamos la música de Chávez, Rachid Bernal iniciará su recital del jueves 15 tocando Extase como preludio a varios caballitos de batalla de Liszt y los sobadísimos Cuadros de una Exposición de Mussorgski. Una semana después, el 22, tendremos la oportunidad de escuchar a Daniela Liebman, cuyo programa es prácticamente el mismo que tantos elogios le mereciera el año pasado, cuando debutó en el afamado Gilmore Piano Festival, en Kalamazoo, Michigan. Si aún no ha escuchado algo de lo que Alfredo Carrasco o de Germaine Tailleferre compusieron para el piano, he aquí su oportunidad, lástima que le pidieran omitir una de las obras más aclamadas de aquél programa, la Sonata de Alban Berg, pues la hace espléndidamente. Además, ese fin de semana Daniela hará el Primer Concierto de Liszt con la OFUNAM, y si decide Usted asistir a la función del sábado, podrá pasar antes al recital de Erik Cortés, quien tras ganarse el año pasado nuestro respeto tocando los Etudes d’exécution transcendante de Liszt, refrenda ahora su afinidad al gran repertorio Romántico, abordando las cuatro Baladas y los cuatro Scherzi de Chopin.

El jueves 29 la pianista húngaro-francesa Suzana Bartal ha incluido en su recital dos obras lisztianas de gran calado: Venezia e Napoli y la Sonata Dante cuya mera audición amerita salir de casa, sin embargo, la joya del programa es la fabulosa Passacaille de Eric Tanguy, uno de los más sólidos compositores de la actualidad, tan poco conocido todavía en nuestro país. Pocos programas urdidos en torno al género he visto tan bien construidos como el que presentará Edith Ruiz el sábado 31: eligió obras de ocho compositoras mexicanas cuyo talento las ha hecho imponerse a la opresión y el ninguneo del tan manido “patriarcado”. Hablando de compositores patrios, al día siguiente, Gonzalo Gutiérrez será solista de la OJUEM con el endemoniadamente difícil Concierto para piano de Carlos Chávez.

Para el 5 de febrero, el plus del recital de Sophia Liu son un par de obras que demandan gran virtuosismo: el arreglo escrito por Mikhail Pletnev a la Suite de El Cascanueces de Tchaikowsky, y la versión para piano solo de las Variaciones sobre La ci darem la mano, de Chopin. Vamos a ver qué tal le va a jovencita con la OFUNAM, con quien los días 7 y 8 de febrero hará una obra que, además de destreza, demanda peso y madurez: el muy popular Primer Concierto, de Tchaikowsky. Ese fin de semana, los dos recitales son sumamente atractivos: el sábado, uno de los maestros más prestigiados de nuestro país, Fernando García Torres, hará los 24 Preludios de Chopin y, al día siguiente, Alexander Vivero y Aranza Ortega tocarán a dos pianos un programa que incluye las Danzas Sinfónicas de Rachmaninov y La consagración de la primavera, de Stravinsky.

Eso sí: si hay un recital imperdible en todo el festival, es el que estará a cargo de Sir Stephen Hough el jueves 12, en la Sala Neza. A una década de que debutó en México en el festival “En Blanco y Negro”, hoy tan venido a menos, regresa con un programa que va de Schubert y Beethoven hasta Schoenberg y Stockhausen, pasando por Schumann y Brahms, pero, lo mejor, será escucharle la suite que arregló sobre tres de las canciones que los hermanos Robert y Richard Sherman compusieron para la película Mary Poppins de los estudios Disney. ¡Ya verán que gozada es su versión de Supercalifragilisticexpialidocious! Hago votos porque la OFUNAM y su director –que tanto han dejado que desear últimamente- estén a su altura, pues lo tendrán de solista con un concierto que tiene fama de ser tan difícil para el piano, que poco reparan en que es, también, muy difícil de acompañar: el Tercero de Rachmaninov.

Como podrán ver, hay para escoger y no hay espacio que alcance para dar cuenta de todo lo que habrá, así que dénse una zambullida en la página de Música UNAM, hagan su propia selección y, con suerte, ¡por ahí nos vemos!