En los años 90, cuando comenzó su carrera como computólogo, términos como Inteligencia Artificial y “optimización evolutiva multiobjetivo” eran poco entendidos, incluso entre quienes como él emprendían una arduo camino en la computología, una ciencia que no es tan bien vista como la física, la química o la biología, porque mientras éstas estudian la naturaleza, la suya se ciñe a las ciencias de la computación, es decir, estudian máquinas hechas por el hombre.

“Muchas de las cosas que hice de joven fue tratar de mostrar a los demás científicos que hay una comunidad de computación que debe ser entendida como tal, como científicos, porque al final seguimos el método científico, elaboramos hipótesis, sólo que nuestro objeto de estudio es una computadora”, asegura el científico que se ha convertido en el primer computólogo en ingresar a El Colegio Nacional, en una ceremonia que se realizará el próximo 5 de mayo.

El científico mexicano e investigador del Departamento de Computación del Centro de Investigaciones y de Estudios Avanzados (Cinvestav), que en 2022, en el Ranking del Top 1000 de científicos en el campo de la informática y la electrónica, ocupó la posición 284 a nivel mundial, y el número uno en México, ha desarrollado a lo largo de más de dos décadas de trayectoria algoritmos que se han usado para diversas aplicaciones como el diseño de jets supersónicos de negocios en la Universidad de Stanford, y el diseño de un avión autónomo desarrollado por la Agencia Aeroespacial Japonesa que está programado para sobrevolar la superficie de Marte.

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“Algoritmos que yo diseñé hace muchos años han sido utilizados, por ejemplo, en Standford para diseñar jets supersónicos de negocios, han sido utilizados en Rusia, en Cuba para optimizar el corte de caña de azúcar. Como nosotros los liberamos al dominio público, no para comercialiazarlos, el código se queda para quien lo quiera tomar y lo han tomado”, asegura el investigador que ha publicado más de 190 artículos en revistas indizadas, 60 capítulos de libros en inglés y se reportan más de 25 mil 700 citas de su trabajo. Cuenta con más de 61 mil 800 citas en Google Scholar.

Aunque a veces, dice, se entera de que sus algoritmos han sido usados para cosas bélicas, Coello Coello asegura que la mayoría de las ocasiones han sido adaptados para cosas positivas. “En 2012 estuve asesorando a la gente de la Agencia Aeroespacial Japonsea para el diseño de un avión que desafortunadamente ha retrasado mucho su lanzamiento, es un avión que diseñaron para hacer un mapa de la superficie de Marte, es un proyecto que lleva muchos años, empezó en 2006 y originalmente estaba proyectado para el 2020, pero pues no; la NASA les ganó con su helicóptero; sin embargo, es un diseño fascinante, se trata de un avión muy ligero, hecho de una aleación especial que pesa un kilo y tiene una cámara como de un iPad, en la punta”, dice.

El proyecto de los japoneses consistía —o consiste porque Coello no pierde la esperanza del lanzamiento— es que el avión sobrevolara Marte tomando fotografías para poder construir un mapa de toda la superficie del planeta, “es un reto porque Marte tiene un 1% de la atmósfera de la Tierra, entonces ¿cómo se hace un avión para volarlo en un planeta donde casi no hay aire?, es un gran reto. Varias cosas de ese avión fueron optimizadas con algoritmos que desarrollamos nosotros en Cinvestav”.

El computólogo de 55 años, que hace 10 años recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes en 2012, que se suma a otros 11 galardones nacionales e internacionales que le han otorgado —como el 2013 IEE Kiyo Tomiyasu Award—, ha escrito cuatro libros, uno de ellos sobre evolución de los algoritmos que ha sido adoptado como texto para cursos de posgrado en universidades de varios países.

Inteligencia Artificial

La labor de Carlos Coello Coello (Tonalá, Chiapas, 1967) también ocupa el campo de la Inteligencia Artificial. “Lo que hacemos nosotros encaja en la IA; por ejemplo, los algoritmos que hemos diseñado se han utilizado para reconocer tumores en una radiografía. Mientras los médicos identifican los tumores con su experiencia, nosotros lo podemos replicar porque estos algoritmos son estocásticos, es decir, usan números aleatorios y se basan en análisis estadístico”.

También los algortimos evolutivos que él ha desarrollado con su equipo del Cinvestav se han usado para la detección de fraudes con tarjetas de crédito, para el diseño de medicamentos y muchas otras aplicaciones. “He estado involucrado en muchos proyectos, por ejemplo con gente de China, en cuanto a cosas relacionadas con Covid, como métodos predictivos para tratar de anticipar si va a haber un brote de Covid, hay modelos matemáticos para eso. También en cuanto al diseño de medicamentos, colaboraciones con gente de EU, de Asia; el mismo diseño de aviones se consideran parte de IA porque de alguna forma estamos resolviendo un problema y estamos tratando de mejorar la solución del humano; es una tarea inteligente que está haciendo la computadora”.

Carlos Coello Coello, quien desde enero de 2021 se convirtió en el primer latinoamericano en ocupar el puesto de Editor en Jefe del IEEE Transactions on Evolutionary Computation, la revista de mayor factor de impacto en su área, reconoce que aunque en su juventud desarrolló y diseñó varios algoritmos, los que actualmente diseña son en equipo con sus alumnos, que son jóvenes científicos muy talentosos, lo que ha permitido mantener una muy buena productividad.

Entre sus tareas en El Colegio Nacional, el computólogo quiere impulsar la discusión sobre temas relacionados con la ciencia de la computación, con la IA, no sólo de todas las ventajas que tiene, sino también de los aspectos éticos: “Hoy en día hemos sacrificado mucho de nuestra privacidad para tener estas tecnologías funcionando. El teléfono nos está espiando todo el tiempo y ahí está la IA”.

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