La investigadora de la Universidad Veracruzana Sara Ladrón de Guevara explicó que la Danza de los Voladores y el Juego de Pelota, lejos de ser prácticas aisladas, forman parte de un mismo sistema prehispánico de creencias.
Durante la conferencia “La arqueología hoy”, coordinada por Leonardo López Luján, la antropóloga explicó que ambos ritos funcionaban como una representación teatral del universo: mientras los voladores simbolizaban el ascenso a los 13 niveles del cielo (supramundo), el juego de pelota sacralizaba el tránsito por los nueve niveles del inframundo.
Según Ladrón de Guevara, estas manifestaciones colectivas comparten principios como el movimiento cíclico, el sacrificio humano y los ritos de fertilidad.

La experta señaló que, “aunque ambas prácticas aparecen representadas en códices antiguos como el Borbónico o el Azcatitlan, sus trayectorias históricas tomaron caminos distintos tras la llegada de los españoles”.
Explico que, mientras el juego de pelota era una llave de acceso al inframundo ligada al poder político, el vuelo ritual se centraba en la renovación de la vida y el contacto con las divinidades superiores.
La especialista subrayó que la continuidad de estas tradiciones depende de la cooperación de las comunidades y “la transmisión de los saberes ancestrales”.