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La lengua materna, un viaje por el pensamiento

Se calcula que en el mundo hay más de 6 mil lenguas y de estas cerca del 40% se encuentra en peligro de extinción. En México tenemos 68 lenguas indígenas con 364 variantes, y sabemos que algunas están en peligro de desaparecer
21/02/2019
02:11
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El primer acercamiento con el mundo, se da a partir de la lengua materna.

Cadencia de musicales fonemas con los que mamá nos muestra su amor y cariño desde el vientre materno y cuyos tonos se hacen más luminosos cuando llegamos al mundo.

El idioma que empezamos a aprender desde los primeros días, nos permite palpar e ir conociendo las cosas del universo. Colores, formas y texturas que se transforman en palabras y sus sonidos en aprendizaje.

La conmemoración de los días nacionales e internacionales tienen como propósito sensibilizar y concientizar sobre asuntos de trascendental importancia para los gobiernos y la sociedad.

El Día Internacional de la Lengua Materna nos invita a reflexionar sobre la riqueza cultural del mundo y la necesidad de preservar y fortalecer esta diversidad.

Los idiomas contienen historias, leyendas, cosmovisiones y formas de entender el mundo que nos rodea. Es a partir de las lenguas que se hace filosofía; decía Heidegger que el lenguaje es al hombre como las nubes al cielo, que es el lenguaje el que habla al ser humano.

El filósofo mexicano Jaime Labastida dice que “No hay lenguas privilegiadas y especialmente aptas para hacer filosofía”.

Cada lengua es un viaje por el pensamiento, la cultura y el conocimiento, esencia misma del ser humano.

Se calcula que existen en el mundo más de 6 mil lenguas distintas y de estas cerca del 40% se encuentran en peligro de extinción.

En México tenemos 68 lenguas indígenas con 364 variantes, y sabemos que algunas están en peligro de desaparecer.

El Censo de Población 2010, nos proporcionó datos interesantes, por ejemplo; el Ixil, lengua del tronco mayense tiene solo 83 hablantes, en su mayoría adultos, solo 2 personas lo hablan de entre 5 y 14 años de edad.

El Kiliwa solo lo hablan 46 personas; el Teko (mayense) solo tiene 53 hablantes, del tronco Mixe-Zoque el Ayapaneco y Oluteco lo hablan solo 21 y 53 personas respectivamente.

Más preocupante resultan los datos de este censo 2010, cuando encontramos que el Chinanteco de la Lana solo registró un hablante, al igual que el Popoluca de Oluta y el Populuca de Texistepec.

Estamos a dos años de conocer los resultados del censo de población y vivienda 2020, ya se está preparando el cuestionario y la metodología con la cual se pretende actualizar la cuenta de la población y sus principales características culturales y socioeconómicas.

Deseamos que en el apartado de lenguas indígenas los resultados nos den cuenta de que no hemos perdido ninguna y que el riesgo de que desaparezca alguna se haya reducido.

Cabe hacer un paréntesis y mencionar que la ficha técnica del Cuestionario Básico Rumbo al Censo 2020, considerará ahora la autoadscripción, el autorreconocimiento como “Afrodescendiente”, lo que nos aportará nuevos datos y nos obligará a considerar novedosos indicadores en el diseño de políticas públicas. Además pensamos sería bueno agregar a este cuestionario una pregunta que nos dé cifras sobre “el lenguaje silbado” de los Mazatecos y Chinantecos de Oaxaca y de otros posibles en el territorio nacional y de los que poco sabemos.

El lenguaje silbado es una transposición del lenguaje hablado a un repertorio de sonidos, en este caso del Mazateco y Chinanteco a una fonética que imita los vocablos de estos idiomas y que les permite comunicarse con diálogos casi tan completos como el habla.

Es un lenguaje prehispánico que surge por la necesidad de comunicarse y de la geografía montañosa de Oaxaca.

El maestro Santiago Cortés, luchador social por preservar la lengua y cultura mazateca, nos explica con preocupación el peligro de que se pierda esta lengua, ya que cada vez son menos los niños que la aprenden.

Para preservar y fortalecer las lenguas indígenas de México, se requiere consolidar las prácticas que han dado resultados positivos y acompañarlas de cambios profundos en las formas de asimilarlas en el contexto nacional.

Propiciar una práctica de interculturalidad social para acercarse y conocer formas distintas de hablar, conocer y entender el mundo. La interculturalidad nos permitirá acercarnos “entre todos”, en momentos en los que percibimos una polarización y distanciamiento social.
 

Mtro. En Ciencias Políticas, investigador de temas indígenas y políticas públicas para pueblos indígenas.

 

Leopoldo Enrique Corona Orencio
Maestro en Ciencias Políticas, investigador de temas indígenas y políticas públicas para pueblos indígenas