El taller está abierto para adultos y niños, cualquiera puede enviar su carta; para ello primero se debe adquirir una estampilla de la colección "Navidad mexicana 2017", que tiene un costo de $7; después el personal de correos entrega un sobre con un libro de actividades y la historia del recinto, también dan las hojas y el sobre para escribir la carta.
El personal del servicio de correos está presente para ayudar a todos los que quieran escribir una carta y verifican que los datos necesarios estén correctos, pues los Reyes Magos envían una respuesta, por ello es importante que la dirección esté visible y bien escrita.
La respuesta puede tardar en llegar, pues todo depende del volumen de correspondencia y la operación del servicio, pero es seguro que será recibida. Cada carta está personalizada, y es un mensaje por parte de los Reyes que llegará a cada casa.
“Este año hemos recibido aproximadamente 13 mil cartas, esta es la edición número 11 del taller navideño; nos sentimos muy contentos pues viene mucha gente e incluso del extranjero, que primero llegan por curiosidad, al explicarles el proceso se animan a comprar su estampilla y a hacer su carta” explicó Gamaliel Gallegos, gerente de información y difusión del servicio postal mexicano.
En las cartas piden juguetes y también cosas inmateriales, como los niños con cáncer que acuden a escribir su carta, o incluso hay pequeños que piden trabajo para sus padres, paz en el mundo y buenos deseos para sus familias.
Aunque es más común ver a los niños, como Jimena de 6 años que pidió una muñeca o Eduardo, que espera un medallero; los adultos también escriban a los Reyes Magos, como don Miguel Ángel Medina de 67 años, que por primera vez envía su carta en donde pide buenos deseos para todo México.
El taller comenzó el 15 de diciembre y termina el 5 de enero con un horario de 10:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde.
Cada último miércoles de mes, se lleva a cabo Noche de Museos en donde se desarrollan diferentes actividades para todo público, en donde destacan los recorridos en el Palacio Postal, que es uno de los últimos edificios en la Ciudad de México que continúa operando para el fin que fue creado.