Si todos los días se derramara el agua de un millón de piscinas olímpicas al océano, al final del año el nivel del mar habría aumentado entre 3 y 4 milímetros. No parece mucho, pero es una fórmula peligrosa que se ha repetido sobre los mares del planeta en los últimos años, como uno de los efectos del calentamiento de la Tierra.

Hace justo 20 años, los satélites comenzaron a observar la altura de la superficie marina con la misión estadounidense-francesa TOPEX/Poseidón. Desde entonces, el nivel, según datos de la NASA, pero la tasa de aumento anual ha crecido vertiginosamente. Según mediciones satelitales a largo plazo, la tasa proyectada de aumento del nivel del mar alcanzará hasta 8 milímetros por año para 2050.