. En muchos hogares, incluso, se consideran como un miembro más. Y es que el cariño y la compañía que brindan tanto a pequeños como adultos resulta invaluable.

“Hace unas décadas, perros y gatos eran ajenos a la familia y solían pasar sus días en las terrazas o jardines. Hoy, asumen un rol más importante: viven en el mismo espacio que nosotros, forman parte de la dinámica familiar, nos acompañan en las rutinas diarias y hasta existe una tendencia marcada a su humanización”, dijo en videoconferencia Nicolás Torino, presidente de Grupo Amascota , del Consejo Nacional de Fabricantes de Alimentos Balanceados y de la Nutrición Animal (Conafab).

Esto ha llevado a crear lazos mucho más fuertes entre propietarios y animales, mismos que se han acentuado con el prolongado confinamiento en casa. No obstante, ahora que, poco a poco, todo regresa a la normalidad, dejarlos solos en el hogar puede tener repercusiones en su estado de ánimo y conducta, debido a esta inevitable separación.

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OJO CON SU COMPORTAMIENTO

Si bien estar encariñados con nuestra mascota es común, existe la posibilidad de que desarrollen hiperapego, un problema que se manifiesta en los ‘p eludo s’ cuando se forjan nexos muy fuertes con las personas, lo que les produce una excesiva dependencia y puede generarles sentimientos de tristeza al quedarse solos.

A este padecimiento se le conoce también como síndrome de ansiedad por separación y, de acuerdo con la red norteamericana de hospitales de animales VCA, provoca que las especies domésticas se vuelvan extremadamente inquietas y muestren conductas de angustia como ladridos, destrucción de objetos o que ensucien la casa cuando su humano se va.

Otra señal de este síndrome es que orinen o defequen en lugares donde no acostumbraban a hacerlo. En casos más graves, llega a presentarse salivación excesiva, vómito, diarrea, taquicardia, temblores, dermatitis e, incluso, se niegan a comer cuando están solos.

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Según información del equipo británico de la marca Purina , entre las causas más habituales de este problema destacan la falta de entrenamiento o de socialización, miedo por eventos o elementos dentro o fuera de la casa, así como cambios significativos en su rutina.

SEPARACIÓN CON CUENTAGOTAS

Dado el apego desarrollado durante la pandemia, hay que tomar medidas discretas para no producir mayor estrés en nuestras mascotas. “Lo primero que debe hacerse es romper con los rituales, es decir, evitar las despedidas prolongadas y bruscas. Un día, despídete de tu compañero dos horas antes de salir de casa y, al otro día, 15 minutos antes.

“Hay cámaras especiales que ayudan a interactuar con tu animal de compañía . Les puedes llamar y, al momento de escuchar tu voz, van hacia el dispositivo. También puedes usar música para que se sientan más relajados e, incluso, es posible utilizar feromonas, unas sustancias químicas que ocasionan un cambio conductual en ellos”, sugirió en videoconferencia Ernesto Ávila , especialista en salud animal y representante del Primer Consenso en Salud y Nutrición de las Mascotas.

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Especialistas de la red norteamericana de hospitales de animales VCA sugieren mantener ocupados a los canes al momento de salir de casa y, preferiblemente, fuera de la vista. Otra alternativa es darles una golosina o juguete especial para distraerlos y divertirlos.

“En el caso de los mininos, son una especie menos dependiente de la interacción con el ser humano, por lo que, la mayoría de las veces, no se requiere tomar acciones especiales”, recalcó el presidente de Grupo Amascota.