A finales de 2025, las autoridades tributarias decidieron hacer un cambio de criterio, con el cual las aseguradoras ya no podrían acreditar el IVA que pagaban a hospitales, en casos de indemnización de siniestros en pólizas de gastos médicos.

Hace algunos años, la autoridad hacendaria había otorgado la validez de acreditar este impuesto y ahora, el cambio de criterio genera afectaciones.

Esa afectación es relevante, ya que los montos que no se pueden acreditar de ese IVA, se convierten en un gasto y, por lo tanto, la siniestralidad de las pólizas aumentará, afectando a los asegurados.

Es decir, anteriormente por cada siniestro de 100 pesos que implicaba un IVA de 16 pesos, el gasto del siniestro era de 100 y los 16 del impuesto se acreditaban en la declaración correspondiente. Ahora, los 116 pesos se convierten directamente en un gasto y con ello, se incrementa la siniestralidad de las mencionadas pólizas.

El Comité Nacional de Seguridad Social del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), ha alertado que el mercado del seguro de gastos médicos se encarecerá aún más, ya que este nuevo golpe, se une a otros factores que impactan la prima del seguro, como son la siniestralidad general del ramo, el envejecimiento de la población, la inflación médica (que en México es mucho mayor que la inflación general y que durante los últimos años ha estado cercana a 14% anual), el desarrollo de la tecnología médica que genera fuertes incrementos en costos, el incremento desmedido que aplican la mayoría de los hospitales en el cobro de los medicamentos, el abuso y la falta de regulación y transparencia de los hospitales, etc.

Al sumar todos los aspectos anteriores, los aumentos en las pólizas de seguro de gastos médicos pudieran tener porcentajes de incremento de 15% o 20% o más, y es obvio que no hay presupuesto familiar ni empresarial que los alcance a pagar.

Como consecuencia, las familias y las empresas tendrán que disminuir sus coberturas y reducir la protección que les otorga el seguro privado.

Esta disminución significa que en caso de siniestro muchos gastos recaerán en el gasto de bolsillo que hacen las familias y eso, es precisamente la mayor afectación que tiene el cambio de criterio en la acreditación del IVA.

Es decir, el cambio de criterio gubernamental para no acreditar el IVA sí aumentará los ingresos de la Federación, pero los afectados serán los asegurados, que en lo sucesivo no solamente tendrán que cubrir un mayor aumento en las primas de seguro, sino que también tendrán que limitar las coberturas de sus pólizas, ocasionando que, en caso de siniestro, tengan que hacer mayor gasto de bolsillo.

Recordemos que nuestra Constitución establece que el Estado es el encargado de proteger a la población en temas de salud y, además, para la población es un derecho constitucional gozar de esos cuidados; sin embargo, nuestro Sistema de Salud está en una encrucijada, ya que, por un lado, las instituciones de seguridad social no alcanzan a ofrecer un mínimo de atención y, por otro lado, la protección a través de los seguros privados se vuelve cada vez más cara.

La reflexión es que, al no tener alternativa, el número de personas amparados por la seguridad social o los seguros privados será cada vez menor, y la carga del riesgo en salud recaerá en las familias.

Por lo tanto, el IMEF nuevamente alerta y reitera que la familia se está convirtiendo en la institución de seguridad social más importante, porque es la que asumiría gran parte de los costos de atención médica y de cuidados, lo que es preocupante porque un sistema de salud así es insostenible y no es viable médica, financiera, ni emocionalmente para las familias del país.

*Asesor de la Presidencia Nacional del IMEF y expresidente del Comité Técnico Nacional de Seguridad Social del IMEF

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