Durante 2025 la Banca Múltiple en México tuvo resultados favorables con un incremento de 5.6% en la utilidad neta del sector, con lo cual se mantiene una tendencia positiva a pesar de la desaceleración observada en el crecimiento económico y la incertidumbre referente a la política comercial de Estados Unidos, en particular durante el primer semestre del año. Adicionalmente, la cartera de crédito mostró un crecimiento superior al de la actividad económica y los niveles de morosidad, aunque ligeramente al alza, se mantienen en niveles adecuados, además de que los indicadores de solvencia se mantienen sólidos, con un índice de capitalización superior a 20.0% al cierre del año.

No obstante, existen elementos en el corto plazo que podrían influir en el panorama y comportamiento del sector en general: i) una política monetaria menos restrictiva, es decir, el impacto que pudiera tener en la generación de ingresos la reducción de 300 puntos base de la tasa de referencia durante 2025, ii) el clima de inversión dada la renegociación del TMEC durante 2026 y la reconfiguración del poder judicial y, iii) la incorporación de nuevos integrantes en el sector con la autorización de Nu y Plata, el inicio de operaciones de Revolut, así como de Hey Banco y Openbank como entidades independientes, reafirmando la digitalización de la banca.

Con respecto a la política monetaria, la tasa de referencia se encuentra en su nivel más bajo desde el segundo semestre de 2022 cuando la política monetaria se hizo más restrictiva con el objetivo de contener el incremento inflacionario observado en ese momento. En ese sentido, durante 2025 se observó el efecto de una menor tasa de interés con una ligera reducción nominal en los ingresos por intereses del sector de 0.2% y una reducción en la tasa activa a 12.5% en comparación con 13.7% el año previo. Si bien, dicho efecto fue mitigado ante una reducción similar en los gastos por intereses, en su mayoría compuestos por aquellos pagados a los ahorradores, el margen financiero de la banca (diferencial entre los ingresos y gastos por intereses) podría deteriorarse.

En segundo lugar, el clima de inversión y el impacto que esto tenga en el desempeño general de la economía será clave para el comportamiento de la cartera y la calidad de esta. Si bien el consenso del mercado es que para 2026 el crecimiento económico sea superior al observado durante 2025, existen factores que podrían influir de manera significativa en las decisiones de inversión y, por ende, de necesidades de financiamiento de sectores diversos productivos. En particular, la renegociación y posibles nuevas condiciones del T-MEC podrían impactar la dinámica de la cartera empresarial ante la incertidumbre comercial y posibles afectaciones en las cadenas de valor. Adicionalmente, en caso de que el crecimiento en la actividad económica continue en niveles bajos, se podría moderar todavía más el crecimiento en la cartera de crédito, sobre todo considerando que el segmento que más incrementó en 2025 fue el crédito de consumo, con un aumento de 12.5% y que ya representa más de 21% del financiamiento total.

Por su parte, la entrada de nuevos participantes en el sector, los cuales destacan como entidades nativas digitales, refleja una realidad del acceso a los servicios financieros en México. De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), al cierre de 2025 existen más de 108 millones de usuarios de banca móvil, 40 millones de usuarios más de los que tenía el sistema en 2021 (63.4 millones). Mientras tanto, con base en la Encuentra Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, más de 60.0% de la población inferior a 44 años cuenta con un producto financiero y, de estos, más del 80.0% realiza consultas vía aplicaciones móviles.

Por lo tanto, la oferta de servicios financieros es mucho más directa y dinámica, en particular para el segmento de personas físicas, e inclusive, en algunos casos Pymes. El uso de herramientas tecnológicas avanzadas permite realizar una prospección de clientes mucho más eficiente, y una mayor velocidad para definir la oferta adecuada de productos, según sea el caso. Bajo este contexto, la incorporación de nuevos integrantes al sistema podría derivar en una mayor oferta de productos de ahorro y crédito, así como servicios complementarios para los usuarios.

Por último, se espera que continue el fortalecimiento de mecanismos de prevención y lavado de dinero, dado el señalamiento por las autoridades estadunidenses a tres entidades del sistema financiero mexicano, dos de ellas, entidades de banca múltiple. Por lo tanto, la entrada de jugadores digitales y la adopción de nuevas tecnologías de la banca tradicional serán clave en el robustecimiento de estas medidas y controles.

En conclusión, la banca múltiple en México presenta indicadores sólidos, con una posición de solvencia de fortaleza y una calidad de cartera adecuada. No obstante, existen elementos del contexto macroeconómico, así como del entorno comercial, que pudieran tener efectos en algunos de los participantes, sobre todo a aquellos que tengan exposición en ciertos sectores. De igual forma, ante un mayor dinamismo en la oferta de servicios bancarios dada la penetración de las aplicaciones móviles, será relevante ver el impacto que tienen los nuevos jugadores en la rentabilidad e indicadores financieros de la banca, así como en la concentración del sector.

Director ejecutivo senior de Instituciones Financieras & ABS en HR Ratings

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