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Clash of Clans. La fiebre de millones

Clash of Clans. La fiebre de millones
17/06/2016 |23:00
Redacción El Universal
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¡Qué vergüenza! Tengo 21 años y estoy enganchado a un jueguito de celular.





Juro que no lo vi venir. Eran mediados de 2014 cuando me encontré con lo que ahora puedo calificar como una invención magnífica. Su nombre: Clash of Clans.

Me encontraba en la PlayStore de Google buscando juegos para matar tiempo entre clases o de camino a casa, no recorrí muchos listados cuando la vi. Me llamó la atención su icono: una suerte de vikingo rubio con un gesto de bravura y un escudo. Pensé que estaría divertido y decidí descargarlo sin saber lo que me esperaba. “Érase una vez, en el claro de un bosque mágico…” es el mensaje con el que inicia el juego. Después de una serie de pasos obligatorios para aprender a interactuar con la app comencé mi aventura.

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La dinámica era sencilla: un juego de estrategia en donde se debe progresar en todos los elementos que componen tu aldea como tropas, defensas, muros, trampas, recursos, entre otras. Conforme mejoras asciendes de nivel y te vuelves un rival más fuerte, pero si quieres acelerar tu progreso como jugador puedes realizar compras in-app (dentro de la aplicación).

Rápidamente me hice un experto —o sea, adicto— en el tema, formé un clan con mis amigos y jugábamos guerras una tras otra. Me parece infantil cómo quedé colgado con el juego, pero no me extraña ya que desde sus inicios pintaba para ser un juego exitoso, pues según cifras de SuperCell, la empresa que diseñó y comercializa la app, luego de cuatro meses de lanzamiento ya tenía 3 millones de jugadores.

Sorprendentemente, en la actualidad son más de 100 millones de jugadores, dentro de los que se encuentran, niños, adolescentes y personas en la antesala de la adultez como tú y yo.

En más de un año que llevo jugando me ha tentado la idea de acelerar mi progreso comprando gemas, sin embargo, nunca he enriquecido las arcas de SuperCell. No obstante, muchas personas lo han hecho. De acuerdo con un reporte de Superdata Research, el proveedor de información, datos y opiniones sobre videojuegos más popular a nivel mundial, en 2015 Clash of Clans ingresó 1345 millones de dólares por medio de compras dentro de la aplicación, superando a otros videojuegos móviles populares como Candy Crush Saga (682 millones) o Candy Crush Soda Saga (518 millones) y a otros videojuegos de otras plataformas como World of Warcraft (814 millones) y Grand Theft Auto V (205 millones).

Invertir tantas horas en el juego llegó a parecerme aterrador: postergaba mis actividades, dejaba de hacer tareas y experimentaba episodios de ansiedad si no tenía datos o conexión wifi. Conforme fue pasando el tiempo, entendí que debía comportarme como una persona madura y no cambiar mis actividades diarias por un juego, pero no funcionó.

Después de un tiempo supe que esta situación no era tan problemática como pensaba, puesto que existen pruebas científicas que demuestran la obtención de beneficios al jugar juegos de este tipo. De acuerdo con el neurocientífico Roberto Méndez, editor de la sección MedCiencia en el portal , jugar videojuegos como Clash of Clans puede generar beneficios cerebrales en los jugadores, pues al ganar una guerra de clan, obtener gemas o aumentar de nivel, se libera dopamina, la cual hace feliz a nuestro cerebro.

También asegura que mejora la atención y la toma de decisiones, mismas que se ponen en práctica al intentar atacar una aldea o en las batallas entre clanes. De igual forma, aumenta la organización y la cooperación en equipo, ya que el juego requiere de establecer acuerdos y estrategias en conjunto para atacar en guerras de clanes.

Finalmente, afirma que fomenta la administración de bienes, a través de los recursos de la aldea, es decir, pensar en qué invertir y en qué no, situación que podría extrapolarse al ámbito personal, donde existen graves consecuencias si es que no planificas bien tu vida.

Al menos ahora tengo herramientas para no arruinar mi vida con malas decisiones, pero no hay forma de saberlo.

Me da mucha pena admitir que estoy clavadísimo con un juego que parece demasiado infantil, y aunque no soy uno de los mejores jugadores del mundo, creo que soy un digno competidor. Si quieres comprobarlo búscame me llamo Ragazzo y mi clan es We dem boyzz. Acepto tu desafío

Por Jesús Ignacio Solorio González


Ilustrador. Elihu Shark-o Galaviz
@elihumuro