
Una guerra como esta no es solo material, sino también simbólica, psicológica y política. En todos esos campos Israel se está enfrentando a un oponente mucho más poderoso que Hamás

Una guerra como esta no es solo material, sino también simbólica, psicológica y política. En todos esos campos Israel se está enfrentando a un oponente mucho más poderoso que Hamás


En lo general las reglas —entre Israel y Hezbolá— consisten en sostener una guerra de relativa baja inten- sidad: el “tit for tat” o golpe por golpe

Estos actos no solo legitiman la lucha de Hezbollah (dentro y fuera de Líbano), sino que difícilmente le disuaden y en cambio, probablemente le incentivan.

Basta con que unos cuantos pasen por un proceso de radicalización individual u organizacional, y los riesgos de un magnicidio u otros tipos de violencia seguirán creciendo.




