La primera reacción de los belgas al llamado del gobierno fue de completa negligencia ante la pandemia por el coronavirus; por esto, la gestión de Sophie Wilmes decidió hacer uso de la fuerza para mantener a la población confinada

Por el virus, los gobiernos del Viejo Continente han visto cómo se han aplacado momentáneamente el nacionalismo y los movimientos de presión, como los chalecos amarillos