Autopistas

A prueba: Peugeot 208, entre el capricho y el deleite

La nueva generación del modelo más pequeño de Peugeot en nuestro país es una concentración de equipamiento, diseño y tecnología a un precio considerable

A prueba: Peugeot 208, entre el capricho y el deleite
17/06/2021 |13:36
Redacción
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Por el precio del nuevo (especialmente la versión más equipada) tenemos un abanico de posibilidades de compra dentro del mercado mexicano. Podemos hacernos de una SUV compacta, una camioneta familiar de tres filas o un sedán como el Volkswagen Jetta .

Sin embargo, ninguna de las opciones que pueda entrar en ese rango de precios tiene el nivel de refinamiento en calidad de construcción, diseño y manejo del nuevo Peugeot 208.

Es difícil de describir, pues en persona se entiende mejor, pero desde que nos paramos frente al nuevo Peugeot 208 podemos notar que la calidad de la manufactura ha mejorado en comparación a la generación anterior.

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A prueba: Peugeot 208, entre el capricho y el deleite

Si se usara la alusión de antaño que evaluaba a la calidad de la “lámina” como estándar para saber si un auto era de buen nivel o no, el Peugeot 208 saldría muy bien parado.

Desde lejos, se nota un diseño fluido, de trazos delicados y con líneas estudiadas pero con un cuerpo sólido. De ninguna manera, se nota barato, frágil o endeble.

A esto se le suman elementos dignos de un auto de lujo en términos de diseño. Es decir, la terminación de pequeños bloques que componen a la parrilla, los pasos de rueda en terminado “piano black”, la presencia de faros delanteros que simulan los colmillos de un león y la fluidez de las luces traseras nos hacen entender por qué este es un Peugeot diferente de todo lo que habíamos visto anteriormente.

A prueba: Peugeot 208, entre el capricho y el deleite

Este mismo nivel de atención a la manufactura se mantiene en el interior del 208 . La configuración de la cabina llama la atención por la colocación del, ahora tradicional, volante diminuto con un panel envolvente que da información del viaje.

Este panel que proyecta información del viaje merece una mención aparte pues, además de darnos una sensación de estar a bordo de una nave espacial por sus formas, es configurable a distintos displays donde se puede elegir que proyecte datos de consumo, el tacómetro e indicador de revoluciones, comportamiento del auto en el camino y todo con varios diseños que se muestran en un relieve 3D que es excepcional.

Así, en conjunto, volante y tablero son ya una experiencia aparte que el Peugeot 208 ofrece. Además, la presencia de un espacio cargado de botones de diseño elegante, una pantalla de infoentretenimiento de 10 pulgadas y un sistema de iluminación de ambiente configurable a 10 colores complementan la sensación de estar en un auto cercano al refinado mundo premium.

A prueba: Peugeot 208, entre el capricho y el deleite

Una de las posibles áreas de mejora dentro del nuevo Peugeot 208 es la presencia de plásticos duros en los paneles de las puertas. Sin embargo, fuera de este aspecto, no encontramos más quejas en el interior.

De hecho, una de las grandes ventajas de este modelo contra la generación anterior es que se gana espacio en los asientos traseros, gracias a una mayor distancia entre ejes. Este incremento obedece al estreno de una plataforma que, además de traer este beneficio, brinda grandes sensaciones de manejo.

Al estrenar plataforma, el Peugeot 208 de nueva generación se mueve mucho mejor en carretera y calles. A pesar de haber sido otra marca la que perseguía el objetivo de que su auto se moviera como un go-kart, es este pequeño hatchback francés el modelo que mejor responde a los cambios de dirección de manera inmediata y se acomoda en cuestión de segundos, aún si son espacios reducidos o curvas cerradas.

Esta sobresaliente capacidad de maniobrabilidad es aderezada con el impulso de un motor de tres litros turbocargado que entrega el torque desde bajas revoluciones y así, hace que la potencia sea disfrutable desde los primeros momentos que aplastamos el acelerador.

Si el diseño exterior y la configuración interior no nos convencían, el andar del Peugeot 208 puede dejarnos más claro que como este modelo no vamos a encontrar un símil en la categoría de autos de volumen. No en vano, el equipo de la marca francesa señala al Audi A1 como su competencia principal y definitivamente, tienen razón.

A prueba: Peugeot 208, entre el capricho y el deleite

Si evaluamos aspecto por aspecto vamos a encontrar justificación del por qué el precio del Peugeot 208 es tan elevado. No obstante, la trama puede complicarse si llega a nuestra cabeza la pregunta “¿vale la pena desembolsar tanto por un auto que no es de una marca premium?”

Tristemente, por la dinámica misma del mercado, los autos que no tienen el emblema de los cuatro aros, los colores de la bandera de Bavaria o la estrella de Stuttgart sufren una mayor devaluación en el mercado de reventa y esto puede ser un gran inhibidor en la compra del 8 .

Sin embargo, si tenemos claro que es un producto que, por prestaciones, desempeño y propuesta; es mejor oferta que algunos de los ejemplares de la categoría premium, vamos a disfrutar de uno de los mejores autos disponibles en el mercado mexicano. No por nada fue nombrado como “Auto del Año” en Europa el año pasado.

La versión más económica del nuevo 208 es de 344 mil 900 pesos, la cual tiene un motor de 100 caballos de fuerza. Le sigue una (ya con el motor de 130 hp) de 394 mil 900 pesos y finalmente, la versión GT que tuvimos a prueba; de 444 mil 900 pesos .

Agradecemos a por la facilidad para realizar la sesión de fotos