Tras el tiroteo perpetrado el viernes el Múnich por un joven aficionado a los videojuegos violentos, el ministerio del Interior de Alemania, Thomas de Maizière, indicó hoy que le parece oportuno iniciar un amplio debate social sobre este tipo de entretenimiento.
"No se debe asegurar que este tipo de videojuegos no implican ningún tipo de problemática, por eso el ministro del Interior entiende que es correcto y necesario abrir un debate al respecto", dijo un vocero del departamento en relación a los efectos psíquicos que esta forma de ocio puede provocar.
Desde el ministerio que dirige Thomas de Maizière aseguran que no se trata de poner bajo sospecha a todas las personas aficionadas a los videojuegos ni tampoco de decir que este pasatiempo llevase al joven germano-iraní a perpetrar el tiroteo.

Según datos de los investigadores, el atacante disparó a la cabeza a varias de su víctimas. "Mi impresión es que se movió por la escena del crimen como en un videojuego violento", dijo Hermann Utz, de la policía criminal bávara.
El joven atacante, antes de quitarse la vida, inició un tiroteo en un restaurante de comida rápida que se cobró la vida de nueve personas y causó 35 heridos.