Las primarias presidenciales demócratas en Kentucky entre Hillary Clinton y Bernie Sanders no cuentan con un claro ganador hasta el momento.
Con la mayoría de los votos contados, el margen entre ambos candidatos es de menos del 1%.
Es un resultado que no alterará el panorama general de la contienda demócrata rumbo a la nominación presidencial.

Los aspirantes prácticamente se dividirán los delegados disponibles en el estado. Eso es un triunfo para Clinton, que se aproxima cada vez más a la nominación de su partido.
Gracias a las reglas del partido, que otorgan delegados de manera proporcional, la ex secretaria de Estado mantiene su consistente marcha rumbo a la obtención de los 2 mil 383 delegados necesarios la nominación.
Con 55 delegados disponibles, Clinton y Sanders obtendrán al menos 25. Quedan por designarse cinco delegados, hasta que se finalice el conteo de votos.
Eso significa que, basándose en las primarias y asambleas partidarias hasta la fecha, Clinton tiene 1.741 delegados por 1.458 de Sanders.
Para borrar esa diferencia de 283 delegados, Sanders necesitaría ganar el 67% de los delegados disponibles en las primarias y asambleas partidarias restantes.
La ventaja de Clinton es más amplia al momento de incluir a los superdelegados, que son funcionarios del partido que pueden respaldar al candidato de su elección.
Ella cuenta con 2.265, es decir, el 95% de los necesarios para ganar. Sanders tiene 1.498.
El martes también se realizan primarias en Oregon, con 61 delegados en disputa.
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