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¿Puede Trump ganarse el voto de las mujeres?

Los comentarios sexistas del aspirante presidencial preocupan a los republicanos, que prevén que si se convierte en el candidato, tendrá que enfrentarse en las elecciones de noviembre a la demócrata Hillary Clinton

Donald Trump y su esposa, Melania, durante un acto de campaña en Cedar Rapidz, Iowa, en febrero. Las declaraciones del magnate contra diversas mujeres, incluyendo la esposa de Ted Cruz, han indignado a un sector clave del electorado (AP. ARCHIVO)
26/03/2016 |04:10
Redacción El Universal
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Los recientes comentarios de Donald Trump sobre la esposa de Ted Cruz encendieron nuevamente las alarmas entre los republicanos acerca de la capacidad del magnate para ganarse el voto de las mujeres, en especial si tuviera que disputar la presidencia a Hillary Clinton en noviembre.





A Trump le han llovido críticas por mofarse de Heidi Cruz por no ser “tan agraciada” como Melania Trump. Las hostilidades alcanzaron ayer nuevas alturas cuando Cruz acusó a Trump y “sus secuaces” de difundir rumores falsos de que él engañó a su esposa.

El sensacionalista National Enquirer publicó un artículo el miércoles en el que aseguraba que Cruz tiene cinco amantes secretas, a las que no identificó. Notablemente enfadado, Cruz dijo ayer, tras un acto de campaña en Wisconsin, que “este artículo es basura. Es una mentira total y completa. Es una difamación de un tabloide, y es una difamación que viene de Donald Trump y sus secuaces”.

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Acto seguido, Trump rechazó la acusación. “No tengo nada que ver con el National Enquirer. El problema de Cruz con el National Enquirer es suyo y sólo suyo y, aunque acertaron sobre O.J. Simpson, John Edwards y tantos otros, ciertamente espero que no estén en lo cierto sobre el mentiroso Ted Cruz”, remató.

El cariz que ha tomado el enfrentamiento Trump-Cruz preocupa a los republicanos. Y los ataques del magnate a las mujeres, un sector que será clave en las presidenciales de noviembre, más. El historial de comentarios sexistas de Trump, desde su programa de televisión “Apprentice” hasta sus entrevistas picantes con el presentador radiofónico Howard Stern, son vistos desde hace tiempo por el partido como una posible vulnerabilidad, en especial si el magnate enfrenta en una elección general a Clinton, quien aspira a ser la primera mujer en el car go de presidenta de Estados Unidos.

El problema comenzó en el primer debate republicano, cuando Megyn Kelly de Fox News preguntó a Trump por qué se refería a las mujeres como “cerda gorda”, “perra” y otros sobrenombres. Trump hizo entonces un comentario aludiendo a que Kelly se mostraba agresiva con él por estar “en sus días”.

El millonario también enfrentó críticas cuando Rolling Stone publicó una semblanza en la que él insultó a la empresaria Carly Fiorina, quien apoyó a Cruz después que se retiró de la contienda por la candidatura presidencial republicana. “¡Pero miren esa cara!”, dijo Trump según la publicación. “¿Alguien votaría por ella? ¿Pueden imaginar eso, la cara de nuestro próximo presidente?”.

Clinton no ha desaprovechado la oportunidad y ha resaltado el hecho de que en la actual campaña ha habido una “cantidad especial de comentarios venenosos” contra las mujeres. Ella misma se convirtió, la semana anterior, en el blanco de un montaje elaborado por la campaña de Trump en la que aparecía ladrando en un mitin político.

Las reacciones no se hicieron esperar. Katie Packer, ex directora adjunta de la campaña de Mitt Romney, quien ha hecho varios llamados a cerrar filas en torno a Cruz, afirmó que Trump es “sexista y misógino”, y advirtió que su candidatura es “catastrófica” para el Partido Republicano.

Aunque Trump aventaja enormemente a Cruz en la obtención de delegados, no es el favorito entre las mujeres. De acuerdo con una reciente encuesta de NBC/Wall Street, 70% de las estadounidenses tienen una opinión negativa de Trump. Otro sondeo, de CNN, dice que casi 75% de las mujeres en general y 39% de las mujeres republicanas no tienen buena opinión de él. “[Trump] ya tenía una brecha de género antes de todo esto”, dijo el encuestador republicano David Winston. “La posibilidad de que se agrande está en el horizonte”, agregó.