Rabat, Marruecos.— La policía de Marruecos detuvo ayer a un hombre belga de origen marroquí vinculado al grupo Estado Islámico (EI) y que tuvo una “relación directa” con los atacantes que mataron a 130 personas en una ola de atentados en París el 13 de noviembre, informó el ministerio del Interior, pero no reveló la identidad del arrestado y tampoco precisó su papel en el múltiple ataque en la capital francesa.
Sin embargo, fuentes de la Fiscalía federal belga señalan que el sospechoso sería Gelel Attar, de 26 años, quien en 2013 viajó a Siria en compañía de Chakib Akrouh, el terrorista que se inmoló durante la operación de la policía francesa en un piso de Saint-Dennis, cinco días después de los ataques.
Durante su estancia de pocos meses en el país árabe, Attar fue entrenado en el manejo de armamento y estuvo enrolado en el Frente Al-Nusra (rama local del grupo terrorista Al-Qaeda) antes de adherirse a los yihadistas.

Estado Islámico gana terreno. Al menos 190 personas han muerto desde el sábado en combates entre el grupo terrorista Estado Islámico (EI) y las fuerzas del régimen en las inmediaciones de la ciudad nororiental siria de Deir al-Zur, informó esta noche el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
Entre esas bajas, hay al menos 40 seguidores del gobierno de Damasco que fueron asesinados por los radicales en el pueblo de Al-Baguiliya, al norte de Deir al-Zur y que fue conquistado por el grupo terrorista.