Mundo

Una mirada desde Moscú

México no es un país exótico para Rusia: están en nuestros oídos, en la política, en el uso cultural

Eduard R. Malayan, en la Embajada de la Federación de Rusia (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
06/12/2015 |01:48
Redacción El Universal
Pendiente este autorVer perfil

Cuando la decisión sobre mi designación para el trabajo en México llegó a tener una forma más o menos concreta, me puse a recordar qué conocía sobre este brillante país latinoamericano. Ante todo desde luego México no es un país exótico para Rusia, ya que su historia, cultura, sus representantes y toda su área distan mucho de ser ajenos para mi país: están en nuestros oídos, en la política, en el uso cultural. Los nombres de Diego Rivera y Frida Kahlo, especialmente después de la película homónima, los monumentos precolombinos de los aztecas y los mayas, los pirámides de Teotihuacán, Pancho Villa y Zapata, los Juegos Olímpicos de 1968, la telenovela Los ricos también lloran, así como los múltiples restaurantes mexicanos y por supuesto el tequila, todo relacionado con la imagen de México.

En literatura conocimos la lucha heroica de México contra el ejército de Cortés, la complicada lucha revolucionaria por la libertad del país, las relaciones complejas con el vecino del norte, especialmente en el siglo XIX, la difusión de las ideas de justicia y equidad social, la estancia aquí de una gran figura de la revolución rusa: León Trotsky, etc. Aún más, resulta que a principios del siglo XIX nuestros países fueron casi vecinos si recordamos el hecho de que California pertenecía a México y estaba próximo a la llamada América rusa. En resumidas cuentas tenemos mucho en común en historia y el 125 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Rusia y México que celebramos este año nos da elementos para decir que durante todos estos años entre nuestros países han existido tradicionalmente lazos de amistad y comprensión mutua.

Geográficamente Rusia y México no son vecinos cercanos, pero la política, la economía, la cultura, los intereses humanos y las simpatías mutuas no reconocen distancias, y toda la larga historia de nuestras relaciones sirve como prueba fehaciente de ello: hemos luchado juntos durante la Segunda Guerra Mundial para combatir el fascismo, juntos hemos trabajado para construir el mundo de la posguerra, hemos participado en el proceso de la fundación de la ONU.

Newsletter
Recibe en tu correo las noticias más destacadas para viajar, trabajar y vivir en EU

Rusia consiente la postura de principios y la firmeza de los mexicanos en defensa de la independencia y la soberanía, en defensa y protección de sus intereses nacionales; su línea congruente, dirigida a garantizar la supremacía del derecho internacional en la política mundial. Es interesante que México fuera el primer Estado en el continente americano que estableció las relaciones diplomáticas con la URSS (1924).

Durante toda la historia de nuestras relaciones jamás ha surgido algún conflicto, y los contactos empresariales siempre han sido constructivos y mutuamente ventajosos. Hoy en día México sigue siendo para Rusia uno de los socios más importantes no solamente en América Latina, sino en todo el mundo. Se puede afirmar que a lo largo de los años se han forjado bases firmes y seguras para dar a la cooperación ruso-mexicana una nueva calidad, que corresponda a las realidades geopolíticas del siglo XXI.

En el mensaje dirigido por el presidente de Rusia, Vladimir Putin, a su colega mexicano Enrique Peña Nieto con motivo del Día de la Independencia, el 16 de septiembre de 2015, se dice que la parte rusa señala con satisfacción el desarrollo progresivo de los lazos ruso-mexicanos tradicionalmente amistosos y que Rusia está convencida de que los esfuerzos conjuntos garantizarán la ampliación del diálogo político, la intensificación de la cooperación bilateral mutuamente ventajosa en diferentes campos.

El gran poeta ruso Vladimir Mayakovsky, quien visitó México varias veces, escribió que estaba “atado a México por su ánimo insólito y cordial”, que estaba rodeado “de gente muy agradable y afable”. Esas son exactamente las cualidades del pueblo mexicano que atraen a numerosos rusos que visitan este país. Tal afinidad espiritual da una calidad especial a las relaciones entre Rusia y México. Expreso una esperanza de que este recurso vaya a ser aprovechado eficazmente para la ampliación ulterior de la cooperación y comprensión mutua entre nuestros países.

Embajador de la Federación de Rusia en México