La banda que nació... en el Metro

Metrópoli 13/03/2016 01:12 Alba Calderón Actualizada 15:05

Conformada por tres hermanos y su padre, los Zetina’s es un grupo de rock; los jóvenes músicos aseguran que ayudan a sostener a su familia

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El sonido que irrumpe en el vagón saca del trance cotidiano a varios de los pasajeros. Los tres niños y su papá, que conforman Zetina´s Band, tocan la batería, el bajo, la guitarra y el órgano, entre el estrepitoso movimiento del tren.

Es domingo por la tarde, uno de los mejores horarios para amenizar en los vagones de la Línea 8 del Metro y de esta manera evitar los operativos contra los ambulantes.

Dydier tiene 15 años de tocar en el Metro. Sus hijos Kimberly, de 17 años; Gibran, de 10 años, y Aníbal, de siete, lo acompañan como banda musical desde hace uno. A todos les ha inculcado el gusto por la música y por los instrumentos.

Según la última Encuesta de Trabajo Infantil del Inegi, el principal motivo por el que trabajan los niños es para mantener su casa, le sigue el pago de sus estudios y el aprendizaje de un oficio. Los integrantes de Zetina´s Band tienen todos estos motivos.

Las horas que dedican a sus funciones en los vagones por la noche, los fines de semana y en algunos eventos sociales para los que son contratados, les sirven para el sustento de la familia completa.

El Sistema de Transporte Colectivo Metro advirtió que más de 800 niños trabajan en las distintas líneas de este transporte. Sin embargo, no todos lo hacen sólo por necesidad económica; algunos buscan profesionalizarse en distintos oficios, uno de ellos es la música, como la que tocan los integrantes de Zetina´s Band.

Además de tener aspiraciones musicales, todos tienen ambiciones universitarias. Aníbal, el más pequeño, quiere ser biólogo marino; Gibran, el hermano mayor, quiere ser médico forense o arquitecto. Los maestros de ambos niños los consideran buenos estudiantes y rechazan que su dedicación a la música los distraiga de sus actividades escolares.

Kimberly estudia el bachillerato, además toma clases de inglés y trabaja medio tiempo en una ferretería. Su meta es ser química profesional. Considera un sueño la posibilidad de que la música y su profesión sean complementarias.

Aunque el interés de los integrantes de Zetina´s Band es interpretar diversos géneros musicales, su inclinación por los clásicos los ha marcado. Las canciones de The Beatles son las favoritas de Aníbal, el gusto lo adquirió de su hermano y su papá. Pero también tocan pop, hacen mezclas y ahora tienen sus propias composiciones.

En septiembre de 2015 participaron en un homenaje al cuarteto de Liverpool, que se realizó en el museo Soumaya. Se presentaron junto a las bandas más representativas y que mejor interpretan a los clásicos del rock inglés. Los jóvenes músicos, y su papá Dydier, lo recuerdan como una de sus presentaciones más importantes.

Y es que Zetina´s Band apenas se conformó hace un año. Kim comenzó a cantar desde que tenía un par de años de edad. Siempre ayudó a su papá a las representaciones músicales, en el Metro y otras funciones contratadas. “Ella sí estudió música en una escuela profesional”, relata Dydier, sobre la formación que ha tenido.

Los más pequeños, Aníbal y Gibran, apenas hace unos meses se incorporaron a la banda musical de la familia. Tras estudiar todos los días, por quince minutos, ejercicios con la guitarra, ambos jóvenes comenzaron a despuntar. Aníbal eligió el bajo y Gibran la batería. Ahora, el más pequeño, también ensaya con el ukulele que pidió como regalo de cumpleaños, hace unas semanas. “Mi inspiración son los Beatles y también los Doors, y un poco Blur”, dice Aníbal.

Para Dydier, conformar Zetina´s Band ha sido una forma para sustentarse y seguir avanzando en su sueño musical. “A todos los sensibilicé, desde el ambiente, creo, es algo mágico, bonito, que yo hacía natural. No lo hacía con el afán de que fueran músicos”, aclara el orgulloso padre, quien ahora, por fin, tiene su banda conformada con los mejores.

Como esta actividad está prohibida dentro del Metro, tienen que evadir los operativos antivagoneros y salir a trabajar por las noches y los fines de semana. Un par de horas, afirma, son suficientes para el mantenimiento de la familia. Y el trabajo, además, es una forma para ensayar.

“Esta música tiene raíces de este carácter urbano y sea cual fuera el espacio, desde la calle o un escenario, mientras uno lo transmita con el corazón, creo que nos seguirá funcionado”, dice con una sonrisa el papá de los jóvenes músicos.

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