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Patricia Michelle, una promesa del fisicoculturismo

Afirma que no hay reto más importante, que el que cada una de las féminas se enfrenten a sí mismas y se impongan con los valores universales a todas las adversidades

(Foto:Carlos Ángel Arrieta Llanas)
08/03/2016 |10:42Carlos Arrieta / Corresponsal |
Redacción El Universal
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Patricia Michelle García Islas, una jovencita de 20 años de edad con apenas cinco de practicar y triunfar en el fisicoculturismo, sobrevivió a la violencia, a las burlas y se impuso a los desafíos y retos de la vida para lograr sus sueños.





En el marco del “Día Internacional de la Mujer”, Patricia Michelle afirma que no hay reto más importante, que el que cada una de las féminas se enfrenten a sí mismas y se impongan con los valores universales a todas las adversidades de las que suele ser víctima ese sector de la población, antes mal llamado “sexo débil”.

La fuerza de sus brazos y piernas la distinguen como una promesa del fisicoculturismo, pero su mentalidad y valores, la han convertida en una mujer de resultados y dice, refleja la personalidad de una mujer michoacana.

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La atleta de alto rendimiento estudia el octavo cuatrimestre de la carrera de Nutrición por la Universidad de Morelia y le dedica 90 minutos diarios al gimnasio. No fuma, no bebe, no va al antro y no se desvela, pues sus prioridades son otras.

El primer desafío como mujer de la ya dos veces campeona estatal de fisicoculturismo, fue convencer a la familia de su gusto por esa disciplina. Después se enfrentó a la cultura del machismo; pero a la hija de un exjugador de futbol profesional, nada la detuvo.

A diferencia de sus demás compañeros de clases, la joven mujer ha pisado cuatro ciudades del estado de Michoacán; una de ellas la tuvo que abandonar junto con su familia por la violencia que generó el crimen organizado durante varios años en la región de Tierra Caliente.

Ni siquiera el haber quedado atrapada en el año 2013 por más de cinco horas entre el fuego cruzado de un enfrentamiento entre autodefensas, federales y criminales, le han frustrado sus sueños. Incluso se declara sobreviviente de la violencia.

Todavía recuerda los estruendos de las detonaciones de rifles de alto poder y granadazos que interrumpían su entrenamiento al interior del gimnasio ubicado en una de las principales calles del municipio de Múgica, ubicado en el corazón de la Tierra Caliente michoacana.

Su gusto por el fisicoculturismo le nació al ver a su hermano mayor en sus exhibiciones y a pesar de que al inicio de sus entrenamientos una cirugía de apendicitis la retiró por casi un año y el ingreso a la Universidad le acotó sus tiempos para practicar, nunca bajó los fuertes brazos por alcanzar su sueño.

De 1.45 de estatura y con una figura excepcional formada por el ejercicio y su estricta alimentación, Michelle también lamenta que desde temprana edad muchas mujeres acaben con su cuerpo, con su feminidad, su fertilidad y hasta con su vida al usar anabólicos y esteroides para robustecer su figura.

Para ella “no hay medicamentos milagro y está consciente que la forma de su cuerpo algún día acabará, por lo que insiste en que el ejercicio y una buena dieta es la única fórmula, sana, de moldear su cuerpo para sentirse bien y competir con dignidad.

Pide que haya reglas más contundentes y sanciones más severas para quienes utilicen esas sustancias a fin de conseguir el cuerpo que creen, les hará ganar competencias. Michelle, entrelaza sus dedos de ambas manos, gira su cabeza y sonríe. Narra que a pesar de todo lo que ha tenido que sortear como mujer ha valido la pena, pues a sus 16 años obtuvo su primer triunfo al ser premiada con el primer lugar del concurso Mister Nueva Italia 2011 en la categoría de Fitness Figura Juvenil.

En el año 2012 compitió en una categoría abierta y consiguió el tercer lugar en la ciudad de Uruapan y, apenas hace algunas semanas se colocó en la parte más alta del pódium al ser nombrada la mejor competidora de la justa Mister Novato Michoacán, de la categoría Bikini Wellness Juvenil.

Ahora, Michelle aprieta el paso para obtener el primer escaño en las competencias estatales que se llevarán a cabo en Morelia y Uruapan, que le darán el pase directo a la justa nacional; sin embargo no tiene los recursos económicos para costear sus competencias y eso se ha convertido en otro reto de la vida.

Pero lo más importante, afirmó, es acabar su carrera como licenciada en nutrición, titularse e iniciar una maestría en nutrición deportiva, para la cual buscará una beca y el apoyo de algunas instituciones públicas y privadas con su promedio de 9 en sus calificaciones que ha conservado desde que entró a la Universidad.


erp