William MC Kitrick se debate entre la vida y la muerte en un hospital de Cancún. Contrajo una bacteria que le dañó 70 centímetros de intestino y le afectó el riñón. Antes de ser internado en una clínica privada de la ciudad, ingirió alimentos en el hotel Oasis Palm Beach, en donde labora a través de la compañía Lifestyle Holiday Vacation Club, que opera el tiempo compartido para dicho centro de hospedaje.

El extranjero es originario de Las Vegas. Tiene 70 años y vive solo en los condominios “Playa Azul”, en Punta Sam, una zona habitacional ubicada en Puerto Juárez, en Cancún. Sus amigos lo auxiliaron en cuanto comenzó a sentirse mal. Fiebre, vómito, mareos.

Lo llevaron a los consultorios del Doctor “Simi”, en donde le indicaron que presentaba un cuadro diarreico, fruto de una fuerte infección. Lo medicaron.

Al no ver mejoría, fue internado en el hospital privado “Playa Med”, localizado en la zona centro de la ciudad. Han pasado dos semanas y el hombre fue abandonado a su suerte, tanto por la empresa Lifestyle Holiday Vacation Club, que lo contrató y lo trajo a laborar a Cancún, como por el Oasis Palm Beach, en donde enfermó.

A dos semanas de su hospitalización, la cuenta ha llegado a casi 250 mil pesos. Su estancia ahí representa diariamente un gasto de 11 mil pesos, más los honorarios de los médicos. La familia que lo está apoyando se ha planteado vender su automóvil y algunas pertenencias para poder hacer frente a los gastos.

Uno de sus amigos, en entrevista con EL UNIVERSAL, narra que la semana pasada Will, como le dicen sus amigos y compañeros, fue intervenido quirúrgicamente. La primera vez, para sellarle el intestino, que logró recuperarse. Sin embargo, el diagnóstico es desalentador, dice el joven, quien pide que su nombre no se dé a conocer.

El reporte médico del “Playa Med”, refiere que presenta una gastroenteritis infecciosa, ocasionada por un parásito llamado “amibiasis intestinal” que afectó las paredes intestinales, desde el estómago hasta el colon. Se manifiesta como diarrea con sangre y deshidratación severa. El avance del parásito provocó la perforación del intestino y las complicaciones derivaron además en una insuficiencia renal aguda.

Para solucionar dicha insuficiencia se requiere de realizar una hemodiálisis, en un intento por sanear su sangre y hacer reaccionar al riñón que dejó de funcionar. Se contempla el uso de una sofisticada máquina llamada “Prisma”, que permita lavar la sangre y luego devolverla a su organismo. Ambos tratamientos son caros.

Debido a la imposibilidad de pagar su estancia en la clínica privada, Will será llevado al Hospital General “Jesús Kumate”.

Exigen reparación de daños a Oasis y LAN

Alejandro Nuñez Soto, de 43 años, su esposa, Carolina, de 40 y su hijo de 10, contrataron un paquete vacacional con la agencia LAN, para viajar a Cancún. Originarios de Chile, volaron con otras cuatro familias y amigos.

El grupo de 19 personas estaba integrado por las familias Faundez, Chacón, Enriquez, Nuñez y Zuñiga que se hospedaron en el Grand Oasis Palm, el cinco de febrero pasado.

Dos días después, Alejandro comenzó a sentirse mal. Vómito, fiebre, diarrea. Luego, cayó su esposa. Ambos, no pudieron moverse del hotel durante cuatro días. Fueron atendidos por personal médico del hotel que les aplicó inyecciones.

La misma afección estomacal afectó a 15, de los 19. A varios les internaron en el centro hospitalario Hospiten.

Desde Chile, Alejandro cuenta su experiencia a EL UNIVERSAL. Indica que allá, hay todavía gente sintiéndose mal, debido a lo que comieron en el hotel. Su hijo, de 10 años, comenzó a sentirse mal ya estando de regreso, aunque la infección la contrajo en Cancún.

“Llegamos el cinco de febrero en la noche y estuvimos hasta el viernes 12. Éramos 19, incluidos niños. Entre los que estuvieron hospitalizados está una niña de 15 años y su papá; ella por poco y ya no viaja de regreso a Chile. El mismo día que regresábamos la dieron de alta dos horas antes. Se fue copada entera.

“Lo que estamos pidiendo que se nos devuelva el 100 por ciento de nuestro dinero, porque las vacaciones se nos arruinaron y se puso en riesgo nuestra salud, nuestra vida. El hotel y LAN Tour se deben hacer responsables”, manifestó.

Desde el nueve y hasta el 12 de febrero, habían ingresado al hospital un promedio de 80 personas con fuertes afecciones estomacales, de acuerdo a lo informado por Hospiten. Sin embargo, en el reporte entregado a la Secretaría de Salud, sólo aparecen 14 personas. La prensa local habla de 200 casos, entre turistas y empleados.

Resultados negativos a Salmonella: SESA

Miguen Ángel Gutiérrez Castillo, coordinador de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios, indicó que los resultados de las muestras de alimentos cocidos, crudos y bebidas en distintas secciones del hotel y en las cocinas del Oasis Palm, dieron negativo a Salmonella, Ecoli o Coliformes.

“Los alimentos, al menos de la semana pasada que nosotros intervenimos, a la fecha, no representan un riesgo a la salud. Fueron seis centros de servicio los analizados, incluyendo la cocina principal. Se muestreó el pescado frito, arroz rojo con verduras, pollo horneado y puerco en salsa verde; la parte de los crudos, estuvieron la carne de pollo, de cerdo, de res y camarón.

“Las muestras de agua potable se tomaron en la cocina, el lobbie, restaurant en la cisterna y en las habitaciones. Esa agua tenia presencia de cloro, de acuerdo con la Norma y es negativo a contaminación”, detalló.

Gutiérrez Castillo añadió que las muestras se tomaron una semana después de las primeras notas periodísticas que dieron cuenta de los casos de personas que aseguran haber enfermado por la ingesta de alimentos en el Oasis Palm.

“Esos casos fueron una semana antes o más de que nos enteramos por la prensa. Por desgracia no tuvimos ninguna queja, comunicado o denuncia al respecto, para en su momento actuar”, dijo.

EL UNIVERSAL volvió a intentar obtener la postura del Grupo Oasis, sin tener respuesta.

msl

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