El Ayuntamiento de Barcelona multará a Airbnb y su filial Homeaway con 60 mil euros, con el fin de que regulen a sus propios usuarios. Si se rehúsan, la multa podría ascender a los 600 mil euros. El número de usuarios de Airbnb en la ciudad llegó a 900 mil en 2015. Además, las autoridades ordenan la retirada de cientos de inmuebles. La alcaldesa Ada Colau lanzó un plan para evitar que la gente alquile su casa, el cual obliga a solicitar una licencia.
SCHSC