Mis dibujos, calca de esta época

Hoy presenta el libro El amor y otras mentiras, antología donde reúnen 120 de sus cartones

Ángel Boligán publica su libro, primero cien por ciento mexicano, con diseño de Alejandro Magallanes, y textos de Silvio Rodríguez e Iván de la Nuez. (ALEJANDRA LEYVA. EL UNIVERSAL)
Cultura 14/02/2017 00:23 Yanet Aguilar Sosa Actualizada 08:21
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Por vez primera, una antología de dibujos de Boligán se publica en México. El amor y otras mentiras congrega más de 120 cartones del artista creados en los últimos diez años que tienen que ver con el amor y sus demonios, y con el amor y sus mentiras, engaños y desamores; pero también la relación de pareja frente a la tecnología, el consumo, el poder y la ecología.

Aunque el cartonista de EL UNIVERSAL tiene varios libros publicados, este es su primer libro cien por ciento mexicano, editado por Almadía, diseñado por Alejandro Magallanes, y con textos de Silvio Rodríguez e Iván de la Nuez. Un libro donde está lo dulce pero también lo amargo y ácido de eso que llamamos amor.

La obra de Ángel Boligán abarca el humor gráfico, la historieta, la caricatura y la ilustración. Es un gran artista que ha obtenido todos los premios. El amor y otras mentiras mentiras. Boligán se presenta hoy a las 20 horas en La Bodeguita del Medio, con los comentarios de Rape, Alejandro Magallanes, Rubén Cortés, Esteban Román y Ángel Boligán.

Está el amor pero también el desamor, la pasión y la distancia

—La mayoría de los dibujos tienen que ver con la traición, con el engaño, con la manipulación del amor para llegar al dinero, al placer, al sexo. No es más un espejo de tinta donde nos vamos a ver reflejados de una manera sarcástica y humorística. La intención es que nos veamos en esos dibujos y no sólo sonriamos sino que rasquemos y encontremos detrás de cada imagen una reflexión, una crítica, un reflejo del contexto, del país, de la sociedad, del mundo en que estamos viviendo.

 

Detrás de tus dibujos hay una profundidad que suele ser dura

—Aparentemente el amor es un tema noble, pero detrás siempre hay un tema que tiene que ver con el trabajo o la forma de llegar a conseguir un empleo o un beneficio, y entonces el amor es la carnada para llegar a todo eso. Son temas tan cotidianos pero tan profundos a la vez porque los dibujos tienen una intención y no se quedan sólo en la sonrisa.

Somos cronistas gráficos de la época que nos ha tocado vivir y creo que este libro es eso también, una crónica gráfica de este tema tan viejo que es el amor, con la traición y el engaño que lo acompañan, es un tema viejo, desde que se inauguró el mundo, desde Adán y Eva con la manzana y la serpiente, ahí comienzan las traiciones y los engaños. Y busco vernos a través de estos dibujos.

 

¿Ha cambiado el amor frente a las nuevas tecnologías?

—Yo creo en el amor, de hecho el amor es el rey de los sentimientos de la humanidad, es el único que puede salvarnos o mover a la humanidad, pero ese es el amor sincero y verdadero, que es muy difícil de encontrar. Creo que el libro hace alusión a temas diversos, hoy están las nuevas tecnologías, cómo se enfría la relación humana, cómo los celulares, los Facebooks, las redes sociales nos van enfriando las relaciones directas. Ya no está el ramo de flores a la novia ahora está el emoticón o el Whatsapp, y se van creando micro mundos, cápsulas sobre todo en los jóvenes. Todo eso está reflejado en el libro que es un abanico del amor en los últimos años y también pongo en duda cuál será el futuro de la relación de pareja.

¿Dónde tomas estas historias?

—Muchas son ideas cotidianas que están en la calle, lo único que hago es verlas. Nosotros los dibujantes no tenemos horario de trabajo, estamos 24 por 24 trabajando, o sea observando, tomando notas, viendo qué sucede, recopilando ideas y después lo que hacemos casi es calcar la realidad y el espectador cuando se ve reflejado en esa realidad se sonríe y dice qué buena idea, pero esa idea está aquí, allí, en todas partes, por eso digo que es un espejo de tinta. El espectador se ve reflejado en ese dibujo cotidiano.

¿Es más fácil éste que el cartón político?

—No creo, la nota del día te da las pautas, un tuit de Donald Trump —no sé si habrá enviado otro hace unos minutos—, bueno me voy sobre esa idea, pero a veces es un poquito más difícil comenzar a cazar ideas de la vida. El tema del amor ha sido recurrente en mi trabajo, las nuevas tecnologías también, el consumismo, la ecología, la religión y la manipulación a través de los medios de comunicación, son temas vigentes de la actualidad y de nuestra vida. Yo llevo ese ejercicio de estarlo observando todo, incluso mientras descanso tomo notas.

¿Anotas o dibujas la idea?

—Anoto, cada dibujante tiene su método, hubo un tiempo en que tenía una libretita en la mesa de noche, se me ocurría una idea y para no prender la luz la dibujaba pero al otro día cuando miraba ni yo le entendía qué era eso. Lo que hago es anotar más que dibujar para recordar la idea que se me ocurre, porque las ideas están regadas, están por la calle, están en los autobuses, están en todas partes, y como somos cronistas gráficos lo que hacemos es captarla, traducirla a líneas, darle un poquito de color, composición y ya está.

¿Aquí hay verdades y mentiras sobre el amor?

—Yo digo que toda mentira tiene algo de verdad y toda verdad tiene algo de mentira, es decir la pureza total no existe, es difícil, quien no haya mentido que lance la primera piedra. Todos hemos mentido para lograr algo. Estas son reflexiones jocosas que te pueden dejar pensando un poco, no me gusta casi nunca explicar mis dibujos, no me gusta cortarle las alas de la imaginación al lector, me gusta usar la metáfora, por eso uno de los prólogos son de Silvio Rodríguez. El libro es también desatar esos demonios, desatar los ángeles, desatar el amor, desatar el deseo y todo eso recopilarlo en ese ajíaco o en ese pozole donde ponemos el humor y el dibujo, donde ponemos un poquito de poesía, la metáfora y sale este producto con un diálogo gráfico.

¿En general al hacer tus cartones te mueven muchas cosas?

—Yo tuve una formación gráfica. No soy un político, de hecho me considero un agnóstico político. Soy un observador, he vivido más de 50 años con amigos, familiares y con sentimientos que he ido acumulando y que de alguna manera salen. El alma o la honestidad que podamos tener como dibujantes y seres humanos se reflejan en los dibujos. Estos dibujos no son una calca de mi vida, son una calca de la vida de nuestra época, pero por supuesto tiene mucho mío, y el sentimiento puede salir también en el color, en la forma del dibujo, en la fuerza de una imagen.

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