“Soy Ximena, quiero ver a mi papá”
El sábado, previo a la celebración del día del padre, Ximena Cuevas intentó, como lo ha hecho en los últimos tres años, volver a ver a su padre, José Luis Cuevas. De nuevo recibió un portazo. “El día del padre... Aquí esta imagen de archivo”, publicó Ximena en Facebook junto a una foto de hace tres años en el Museo que lleva el nombre del artista, en donde él es abrazado por ella, mientras que a un lado se encuentra su actual esposa, Beatriz del Carmen Bazán. Fue la última vez que lo vio Ximena. El sábado, cuando llamó a su puerta, una voz de mujer preguntó: “¿Quién?” Y respondió: “Soy Ximena, quiero ver a mi papá”. Entonces se cortó el interfón. “La puerta está protegida por una reja como cárcel”, escribió ella. Esa historia no se ha cerrado y, lo peor, en su museo tampoco hay quien dé noticias acerca del maestro Cuevas.
Funcionario arrepentido
Indignación causó en algunos usuarios de redes sociales una fotografía donde el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, y su familia posan en el interior de la réplica de la Capilla Sixtina. Y es que, una de las medidas estrictas que ha impuesto la organización de esta muestra temporal es no tomar imágenes ni video del interior del recinto debido a que, dicen, los derechos de autor pertenecen al Vaticano y únicamente concedieron los permisos de reproducción para esta exposición.

La imagen del secretario con su familia, nos dicen, fue compartida por él en su cuenta de Twitter el pasado 17 de junio en una visita que habría realizado al sitio y se replicó en la página de Facebook de la Sixtina en México por un usuario que se quejaba de los tratos especiales a unos cuantos. Pero ahora, cuentan, la fotografía se esfumó del timeline del funcionario. ¿Por qué se habrá arrepentido de compartirla?
¿Tantas críticas le llovieron?.
Viendo los comentarios que han hecho algunos usuarios sobre los tiempos de espera en las filas para acceder a la réplica de la capilla, era de esperarse que cualquier imagen de un funcionario posando como si nada, en un lugar donde se supone que no se puede, provocara algo de tirria. Mientras tanto, los organizadores insisten en que están trabajando para poder darle al público el mejor servicio posible. Su principal prioridad, aseguran, son las personas de la tercera edad y las personas con alguna discapacidad, lo cual les ha ocasionado que en ciertas horas se retrase el ingreso.
¿Veremos la colección de Ruth Lechuga?
Quienes recorrieron alguna vez los departamentos de la calle Pachuca, en la colonia Condesa, donde la doctora Ruth D. Lechuga fue conservando su colección de más de 10 mil objetos de arte popular mexicano, se mueren de curiosidad por saber cómo será el Centro de Estudios de Arte Popular Ruth D. Lechuga, que será presentado en el Museo Franz Mayer. Nos cuentan que el nuevo Centro de Estudios se ha adecuado en la parte alta del museo, en un espacio que no ha sido visto por el público hasta ahora, y que se habilitó gracias a recursos que etiquetó la Cámara de Diputados. En la concepción del recinto, nadie lo pone en duda, ha sido fundamental el trabajo de la antropóloga Marta Turok, quien fue una gran amiga de la maestra de origen austriaco. Lo que algunos se preguntan es qué tanto estarán al alcance del público las miles de piezas —máscaras, textiles, miniaturas, juguetes, cerámicas, lacas— de la colección que la maestra Lechuga formó durante años y años de viajes por el país. ¿Las podremos ver?