Las preguntas de los 47 millones de dólares
Los creadores mexicanos se han indignado por la decisión de la Secretaría de Turismo, a través del Consejo de Promoción Turística de México, de invertir 47 millones de dólares en un espectáculo del Cirque du Soleil para promover la imagen del país en el extranjero. Al tipo de cambio actual, significan casi mil millones de pesos, una cifra que se da a conocer en plena austeridad del sector cultural. Llaman la atención dos cosas: la indignación se ha quedado en las redes sociales y los que han tomado acciones, ya sea para dirigir una carta al presidente de la República o presentar personalmente un proyecto a Sectur, no suman ni 50 artistas. La otra es que el público mexicano también se ha manifestado en dos sentidos: compartir el azoro ante la política pública y denostar a sus compatriotas, tachándolos incluso de ser incapaces de crear un espectáculo a la altura de la compañía canadiense. Este panorama debería obligar a la reflexión. ¿Por qué las autoridades culturales permanecen en silencio?, ¿por qué el público no es solidario con sus artistas?, ¿por qué es tibia la queja de la comunidad?
Y los acarreados estrenaron el FARO de Aragón

Muchos aplausos, nos cuentan, se escucharon en la sala del nuevo FARO de Aragón cuando algunos funcionarios y políticos capitalinos fueron presentados en la ceremonia de inauguración del nuevo espacio dedicado al cine. La porra, dicen, venía de vecinos invitados al evento por los partidos políticos. ¡Con razón tantos aplausos y bravos! Afuera otros se rasgaban las vestiduras porque no pudieron entrar, algunos venían desde el oriente de la ciudad para ver cómo quedó el antiguo cine Corregidora, pero entraron hasta que los funcionarios salieron bien custodiados por sus guardias de seguridad por la puerta trasera. En cambio algunas celebridades que acudieron al claquetazo de apertura atendieron al público y posaron en las fotos.