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Un nuevo estudio realizado por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA hace prever que en un futuro las lluvias podrían ser más intensas, debido a que la atmósfera continuará calentándose por la disminución de nubes altas.
De acuerdo con el trabajo dirigido por el investigador Hui Su , del citado laboratorio de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA por sus siglas en inglés), la mayoría de los modelos climáticos globales podrían estar subestimando la cantidad de lluvia que caerán en las regiones tropicales de la Tierra.
Ello, debido a que uno de los principales fenómenos que se están presentando es la reducción de nubes que se ubican en las grandes alturas, lo cual hace suponer en primera instancia que habría menos lluvias.
Sin embargo, el investigador explicó que las nubes disponibles en la atmósfera no sólo ejercen una función de hacer lluvia, sino también ayudan a balancear la energía de la tierra proveniente del Sol.
El estudio publicado durante este mes en la revista Nature Communications revela que a gran altura las nubes tropicales atrapan el calor en la atmósfera por lo que, si hay menos nubes en el futuro, la atmósfera tropical podría comenzar a enfriarse.
A juzgar por los cambios observados en las nubes sobre las últimas décadas, parece que la atmósfera estaría creando un menor número de nubes altas en respuesta al cambio de flujos térmicos que se están dando en la superficie.
Como resultado de ello también estaría aumentando el número de nubes de lluvia, de manera que en la parte baja habría más de las que normalmente deberían estarse formando en las partes altas, lo que a la larga se traduciría en una mayor cantidad de precipitaciones pluviales.
Esto también parecería contrario a la lógica, ya que la intuición hace pensar a la gente que la lluvia ayuda a enfriar el aire a su alrededor y no a calentarlo.
No obstante, el proceso de precipitación es un poco diferente, ya que cuando el agua se evapora captura energía solar y se la lleva consigo hasta formar la nube, pero cuando se condensa y se generan gotas de agua o hielo, el calor atrapado se libera y calienta la atmósfera.
Considerando esta serie de datos, el equipo de trabajo del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA estimó que los datos climáticos de las últimas décadas podrían estar subestimando las precipitaciones pluviales.
Por lo anterior, los modelos climáticos que consideran menos precipitaciones por el calentamiento de la superficie en realidad deberían considerar que habrá una mayor formación de nubes de lluvia y no de nubes altas tropicales.
La propuesta hecha con este nuevo estudio podría ayudar a reevaluar los actuales modelos climáticos, a fin de hacer predicciones más precisas sobre las precipitaciones que podrían darse a futuro.
nrv
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